Un clásico renacido

Después de una larga temporada de silencio, la serie Donkey Kong Country regresa a la actualidad. Y en esta ocasión ha sido Wii la consola afortunada que ha recogido el testigo del clásico arcade de plataformas de Super Nintendo. Y eso suponía un duro reto para sus desarrolladores, Retro Studios, dada la calidad que atesoró la creación de Rare.

Una de las sagas de plataformas más recordadas de la época de Super Nintendo acaba de regresar, Donkey Kong Country. Y lo ha hecho con un título que recupera la esencia del original siguiendo sus mismos pasos, algo que seguramente agradecerán los seguidores (los más veteranos, suponemos) de Donkey y Diddy Kong, sus protagonistas.

Un mundo en apuros

Como siempre sucede con las aventuras de esta serie, el argumento es de lo más “tonto”. Un hechicero llega al mundo de Donkey Kong y sus amigos, hipnotiza a los animales de la selva para que sigan sus órdenes y, lo peor, ¡roba la reserva de plátanos de nuestro querido Donkey Kong! Ante tal situación, a nuestro amigo no le queda otra más que salir en busca de sus plátanos y dar caza al malo de turno. Vamos, que se trata de una mera excusa para dar algo de sentido a la aventura, como pasaba en los viejos tiempos.

A partir de entonces comienza su odisea particular en busca del hechicero, lo que le llevará a recorrer una generosa cantidad de niveles que están englobados en varios mundos bien definidos. Una jungla, una paradisíaca playa, una fábrica y demás zonas nos están esperando, teniendo que superar un mínimo de dichas fases para ganar el acceso al área siguiente.

¿Y qué tenemos que hacer en cada nivel? Pues lo cierto es que casi de todo. La base sobre la que descansa la jugabilidad es el “plataformeo” clásico, es decir, en 2D, teniendo que llegar a la “salida” de cada fase. Pero claro, la cosa no es tan fácil como parece…

Variedad y belleza

Y es que si por algo destaca este título es por ofrecer una jugabilidad realmente variada. En la aventura tan pronto nos encontramos realizando saltos de liana en liana como combatiendo contra jefes finales, explorando una parte del decorado casi inaccesible, coleccionando una amplia diversidad de objetos, desvelando secretos ocultos… Hay mucho que hacer en este juego. Y lo mejor de todo es que podemos hacerlo en compañía de un amigo gracias a la incorporación de un modo cooperativo, siendo esta una de las grandes cualidades del título. Y dicha función no plantea ningún problema técnico.

También se nota el esmero que Retro Studios, sus desarrolladores, han puesto en el apartado gráfico. A pesar de las limitaciones técnicas de la consola el juego nos ofrece una gran variedad de paisajes, ambientaciones y áreas bien diferenciadas. Y a eso se une una paleta de colores muy alegre y llamativa. Y tampoco queremos dejar de lado el apartado sonoro, con una banda sonora que no desmerece en absoluto a la incorporada en el original. ¡El título contiene casi un centenar de temas diferentes!, tanto clásicos remasterizados como nuevos temas.

Por poner algún “pero” al título, se echan en falta las fases subacuáticas que sí que se encontraban bien presentes en el original, así como la compatibilidad con el Classic Pad de Wii (solo es posible jugar con el Wiimote). Y, ya hilando fino, la parte final de la aventura puede resultar demasiado complicada para los jugadores menos expertos.

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