Análisis de Doom para Nintendo Switch – Acción en cualquier parte

12827

 

Ha pasado algo más de un año desde que Doom se estrenara en las consolas de nueva generación de la mano de id Software y Bethesda. Un título que recuperaba elementos clásicos de la franquicia y que incorporaba aspectos más típicos de los shooters en primera persona modernos. Ahora, la saga demoníaca aterriza el 10 de noviembre en Nintendo Switch, la nueva consola híbrida de la compañía japonesa, y lo hace con los mismos elementos que ofrecía en el resto de plataformas.

Lo que ha quedado claro desde un principio es que desde Bethesda se está apostando fuerte por apoyar a la nueva consola de la Gran N, ya que también tiene preparados los futuros lanzamientos de Skyrim y Wolfenstein II: The New Colossus. Pero el primero en estrenar esta plataforma será Doom, juego que necesitará que dispongas de una tarjeta de memoria adicional, ya que el multijugador pesa un poco más y se tiene que descargar desde la eShop.

Por si alguien no lo pudo jugar en su momento, ahora tiene una buena oportunidad de matar demonios en cualquier parte gracias al modo portátil de la máquina. En Doom somos un marine en una misión en Marte. Durante nuestra aventura, la cosa se complica y nos vemos envueltos en un verdadero infierno. Los demonios se agolpan y nosotros, con ayuda de nuestra escopeta, nuestra motosierra o nuestros puños debemos hacer frente a la demoníaca invasión. Además, a lo largo de la campaña iremos encontrando documentos y piezas de equipo cargadas de información para complementar un argumento que apoya perfectamente lo realmente importante: matar demonios.

 

Doom para Nintendo Switch no es diferente al resto de versiones, ni mucho menos. Lógicamente cuenta con pequeñas diferencias debido a la potencia de las distintas videoconsolas, como el rendimiento del título en la consola híbrida de la Gran N. En esta versión el juego corre a una tasa de 30 imágenes por segundo estables, y no a 60fps, y funciona a 720p.

Con ello, desde Bethesda se ha querido ofrecer la mejor experiencia de juego posible, ya que se ha tenido que sacrificar algo de potencia para poder mover la totalidad del juego. Y la verdad, aunque está un poco lejos a lo que uno puede ver con títulos como Super Mario Odyssey, Zelda o el propio NBA 2K18, Doom luce realmente bien en modo portátil, y todavía lo hace mejor en sobremesa, como es lógico.

Quizá lo que llama más la atención es el peso del juego (16GB), que cuenta con absolutamente todos los modos para un jugador incluidos en el cartucho. Eso sí, se necesitará que dispongas de una tarjeta de memoria adicional, siempre y cuando no cuentes con espacio libre en la memoria de la consola, ya que el multijugador pesa un poco más (9GB) y se tiene que descargar desde la eShop.

El juego sigue siendo igual de violento, sangriento, frenético y es una delicida disfrutarlo en modo portátil. Los controles y la jugabilidad se mantienen, son sencillos y rápidos, por lo que te mete de lleno en la brutal acción del título y no requiere mucho tiempo para memorizarlos. También se puede jugar con el mando pro, quizá la mejor opción ya que los joycon pueden resultar un poco incómodos a la hora de dirigir con fluidez la cámara y la mirilla del personaje. Pero nosotros hemos disfrutado más el juego en modo portátil, ya que te permite poder matar demonios en cualquier lado y en cualquier situación, como tumbado en la cama o en el sofá.

De la misma manera, algunas texturas cuentan con menor carga poligonal, pero son pequeños matices que no manchan la obra. Porque el port merece la pena, luce realmente bien y sigue siendo igual de frenético y excitante.

Quizá el modo table-top sea el que presente más cosas negativas, y es que algunos iconos de la pantalla, así como las opciones del menú o los textos se ven algo pequeños, lo que nos obliga a estar con la cabeza más pegada a la pantalla de Switch. Pero es un tema que ocurre con muchos otros juegos, pero esto no quiere decir que sea algo grave ni que dificulte al jugador para disfrutar de un título, ni mucho menos.

Doom es una grata sorpresa en el catálogo de Nintendo Switch y una muestra de que la nueva máquina de la compañía japonesa necesita y puede albergar shooters en primera persona de esta magnitud. Esta versión, aunque con pequeñas diferencias con las del resto de plataformas, tiene mucho que decir. 

Mantiene el gore, la violencia, la acción y el metal característico de la saga. Además, si no lo has podido disfrutar antes, esta es tu gran oportunidad porque jugar a Doom en modo portátil y en cualquier rincón del mundo es un gran punto a favor para Bethesda.

De la misma manera, también puedes disfrutar de esta experiencia, diseñada específicamente para la consola, en casa conectado a la televisión y en su modo table-top. Además, si quieres conocer todas las caracterísiticas del juego no dudes en leer nuestro completo análisis de Doom que hicimos en su momento para el resto de plataformas, ya que se mantienen en Nintendo Switch, como bien hemos dicho.

 

Jugabilidad: Frenética, rápida e ininterrumpida. Tanto en la campaña como en el online debemos estar en constante movimiento para poder sobrevivir y el gran ritmo de juego unido a un buen apartado shooter hacen de la jugabilidad del título una delicia. Los controles y la jugabilidad se mantienen, son sencillos y rápidos, por lo que te mete de lleno en la brutal acción del título y no requiere mucho tiempo para memorizarlos. Jugar en modo portátil es una auténtica maravilla.

Gráficos: En esta versión el juego corre a una tasa de 30 imágenes por segundo estables, y no a 60fps, y funciona a 720p. Con ello, desde Bethesda se ha querido ofrecer la mejor experiencia de juego posible, ya que se ha tenido que sacrificar algo de potencia para poder mover la totalidad del juego.

Duración: La campaña no es relativamente extensa, similar al resto de shooter modernos. Pero el frenético modo multijugador te puede tener enganchado al juego horas. 

Sonido: Heavy metal y sonido de vísceras. Está a buen nivel, sobre todo para los amantes del género musical más bestia de todos.

Conclusión: Doom es una grata sorpresa en el catálogo de Nintendo Switch y una muestra de que la nueva máquina de la compañía japonesa necesita y puede albergar shooters en primera persona de esta magnitud. Esta versión, aunque con pequeñas diferencias con las del resto de plataformas, tiene mucho que decir. Mantiene el gore, la violencia, la acción y el metal característico de la saga. Además, si no lo has podido disfrutar antes, esta es tu gran oportunidad.

 

Nacho Castañón

Editor y PR en Andro4all. Licenciado en Periodismo y Comunicación Integral. Formado en El Referente, Agencia Colpisa y AlfaBetaJuega, y escribiendo sobre el mundo de la tecnología, videojuegos y deporte desde 2013. Mi perfil en LinkedIn.
Cerrar