Rol de ayer y de hoy

Tristemente inaccesible para el público europeo durante años, Nintendo DS recupera al fin otro de los clásicos japoneses de Súper Nintendo. Uno de esos juegos con un “algo” especial.

Para encontrar el origen de Dragon Quest V es necesario remontarse a los tiempos de los 16 bits. Fue en 1992 cuando este cartucho vio la luz para la mítica consola Súper Nintendo… aunque solo se dio a conocer en Japón. Su llegada a Occidente se ha ido resistiendo, hasta que finalmente Square-Enix ha decidido adaptarlo a Nintendo DS.

Fantasía rolera

Como en todos los Dragon Quest, lo primero que tenemos que hacer en la aventura es poner el nombre que más nos guste al héroe de la aventura. A partir de ese momento, el juego nos hace vivir una historia épica (que no desvelaremos por motivos obvios) pero que sigue los pasos habituales dentro de la serie. Es decir, que en La Prometida Celestial tenemos que visitar distintas aldeas y mazmorras, dialogar con personajes y, cómo no, pelear contra un gran número de enemigos, tanto comunes como finales. Combates que se llevan a cabo por turnos de manera muy sencilla y clásica.

Por supuesto, a medida que avanzamos en el juego y vencemos rivales ganamos dinero, “pasta” con la que después podemos invertir en las tiendas de cada pueblo para comprar armas y mejoras, así como experiencia. Algo básico para poder ir derrotando, a su vez, a monstruos cada vez más fuertes. Y con respecto a estos monstruos, comentar que muchos de ellos se pueden unir a nuestro grupo tras enfrentarse a nosotros. Estos también suben de nivel (aunque de manera limitada), al más puro estilo Pokémon. De hecho, no es descabellado asegurar que estamos ante la semilla del concepto desarrollado y explotado años más tarde por Game Freak y Nintendo.

Por supuesto, y aunque el acabado técnico del juego se ha mejorado con respecto al original, lo cierto es que estamos ante un lanzamiento bastante “retro”, tanto por su estética como por su desarrollo. Esta readaptación respeta fielmente el concepto original, al igual que su sentido del humor (una de las marcas de identidad dentro de la serie) o el ya clásico ciclo de día /noche.

Como particularidad, decir que Dragon Quest V La Prometida Celestial se adelantó algo a su tiempo y permite que, en función a nuestros actos, el desarrollo del juego cambie en el futuro. No de manera muy habitual, pero en cosas tan importantes como decidir quién queramos que sea nuestra esposa, eligiendo entre varias interesadas. Además, su guión incluye muchos cambios de épocas, siendo responsables de distintas generaciones de personajes, otra idea que no se repetiría dentro del género hasta años después. El aspecto los personajes y los monstruos, por su parte, ha corrido de nuevo a cargo de Akira Toriyama, el mítico autor del manga Dragon Ball.

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