El Duke se reduce

Duke Nukem se lo ha tomado con calma, pero en el momento de volver, este peculiar héroe lo ha hecho a lo grande, no solo en los sistemas de sobremesa, sino también en Nintendo DS.

Duke Nukem es un personaje peculiar. Desde que fuera creado para PC a principios de los noventa, sus aventuras no han dejado de tener seguidores y detractores a partes iguales. Sobre todo debido a su imposible personalidad, que parece una mezcla entre el Dolph Lundgren más vitaminado y Zapp Brannigan, de Futurama.

Vuelta a los orígenes

Posiblemente la mayoría de los jugadores asocien a Duke Nukem con juegos de acción en primera persona (vista subjetiva), debido en parte al éxito que en 1996 tuvo el clásico Duke Nukem 3D. Pero, a decir verdad, el personaje ha tenido más juegos en tercera persona que en primera, y sus orígenes distan mucho de su faceta más conocida. Sus dos primeros juegos, aparecidos para PC en 1991 y 1993, eran títulos de desarrollo lateral al más puro estilo Contra. Un tipo de juego que parece haberse recuperado en este Critical Mass para Nintendo DS.

Este Duke Nukem es, por lo tanto, un juego de acción de la vieja escuela, a pesar de su planteamiento gráfico en 3D. Muy similar incluso a la entrega aparecida en su día para Game Boy Color. Es decir, en la piel de rubio personaje tenemos que recorrer diferentes niveles (por lo general horizontalmente) en los que eliminar a tiros a las criaturas que nos encontramos por el camino. Bichos que, a decir verdad, no son especialmente inteligentes ni hábiles, pero tardan lo suyo en morirse.

Además, Critical Mass apuesta por algún que otro momento de plataformas, en los que tenemos que valernos de nuestra habilidad con los saltos. Como hemos dicho, todo respondiendo a un esquema de juego que resultaba más popular allá por la primera mitad de los noventa que en los tiempos actuales. Aun así, el juego se toma ciertas licencias en las que parece convertirse en una especie de “matamarcianos”, como pasa durante las batallas contra los jefes finales. En estos enfrentamientos la cámara pasa a situarse detrás de nosotros y la libertad de acción es mayor. Igualmente, también hay momentos de francotirador en los que podemos probar nuestra puntería con el rifle de larga distancia.

En líneas generales Duke Nukem Critical Mass es un juego sencillo y bastante simple, en el que contamos con distintas armas entre las que seleccionamos en la pantalla táctil. Por lo demás, su control es también muy convencional, manejándose sin complicaciones con la cruceta y los botones.

Como decíamos, una especie de regreso a los orígenes del personaje que, no obstante, podría haberse cuidado más a nivel técnico.

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