La interminable guerra de los 3 Reinos

10546

¿Qué se siente al ser un soldado superdotado que se enfrenta a un ejército entero casi él solito? Si no conocéis la respuesta es que nunca habéis probado Dynasty Warriors.

Pues aquí va nuestro análisis de Dynasty Warriors 8: Xtreme Legends. La coletilla de Xtreme Legends es porque estamos ante una versión más completa del juego que salió hace unos meses y que ahora también llega a PlayStation 4 y PS Vita. Aprovecharemos estas líneas para hablar del juego completo con todos sus extras.

Dynasty Warriors 8 es un hack and slash puro y duro al más puro estilo oriental. Básicamente, y por si no habéis jugado nunca, se trata de un título en el que nos enfrentamos a ejércitos de centenares de soldados que se muestran todos a la vez en pantalla y lo hacemos con un único personaje. Evidentemente, un súper soldado.

El juego en sí es simplemente esto: avanzas, acabas con centeneras de enemigos, sigues avanzando y te enfrentas contra capitanes y generales que son algo más duros y suelen ser el objetivo principal de una misión. No muchas más sorpresas os va a deparar el título. La cuestión está en que la saga Dynasty Warriors lleva muy anclada en sí misma desde tiempos que no alcanzamos a recordar. Es decir, estamos a cada entrega ante el mismo juego de la anterior con algunas variaciones que tampoco son como para tirar cohetes.

Pero centrémonos lo primero en las cosas buenas del título. Dynasty Warriors 8 es como ir a comer a un chino: te vas a poner hasta las botas, vas comer como un animal pero la calidad de la comida a buen seguro será algo discutible. Es decir, es el mucho aunque flojo.

El juego cuenta con más de 80 personajes en esta versión que podremos seleccionar para completar todas las misiones del juego que tampoco son pocas: cuatro campañas cada una con un muy buen número de fases. ¿El problema de esto? Que prácticamente todas las fases vienen a ser iguales y lo único que cambiaremos es de ambientación (y tampoco en este punto hablamos de algo muy notable).

Además, la cantidad de personajes no compensa la profundidad de controles que tenemos a nuestra disposición. Insistimos, estamos ante un hack and slash muy clásico y nuestra variedad de golpes es reducida, a la que sumamos algunos ataques especiales o el subirnos sobre el caballo. Tampoco existe una gran fluidez ni en los movimientos, ni en las animaciones ni en los encadenados (algo que debería estar prohibido en un género como este).

A favor de nuevo tenemos un muy buen puñado de modos en el que hay que destacar por encima de todos uno inédito que probablemente sea lo más interesante del título: el Ambition Mode.

Sin grandes alardes pero sí algo más de variación, en este modo tendremos que crearnos nuestra propia base e ir consiguiendo materiales para hacerla cada vez más potente y que venga el emperador a visitarnos. Evidentemente, para conseguir estos materiales tendremos que cumplir unos objetivos que, como ya os imaginaréis, consisten en matar a alguien.

A esto hay que sumar el Free Mode que nos permite echar batallas de manera libre o el Challenge Mode en el que tenemos que cumplir objetivos muy determinados como matar a un número de guerreros en un tiempo reducido y concreto.

Como podéis ver, en Dynasty Warriors 8 hay más cantidad que calidad y esta calidad es muy, pero que muy repetitiva. Por lo que tendréis que valorar muy bien si os interesa una propuesta para la que no hay que ser fan del género… Hay que ser fan de la saga.

Y es que insistimos en que parece que no pasan los años por el juego y esto se nota en el aspecto gráfico del mismo que incluso parece más descuidado que entregas anteriores. La espectacular secuencia cinemática inicial es un espejismo dentro de lo que nos va a mostrar después el juego con su motor gráfico.

El diseño de los personajes parece de generaciones anteriores (o del inicio de generación) y en el caso de los personajes secundarios puede llegar a resultar hasta ridículo. A ello no ayudan nada las animaciones en batalla, ni la excesiva simplicidad de unos escenarios muy lineales, ni que la interfaz se nos coma media pantalla, ni muchos defectos que afean las pantallas, como la aparición fantasmal de soldados en los fondos.

El remate de todo esto es que uno de los mejores puntos que tenemos en el juego está vetado para la inmensa mayoría de los usuarios. Nos explicamos. El argumento de Dynasty Warriors siempre es algo muy interesante con la mezcla de la historia de China, el Romance de los 3 Reinos y la ficción.

Además los personajes tienen mucho que contar y muchos textos que leer y todo resultaría de lo más interesante… si no estuviera completamente localizado al inglés.

Además, no es nada sencillo de seguir, pues hay una enorme cantidad de nombres y tecnicismos. De modo que si nos estáis muy duchos en la lengua de Shakespeare probablemente éste no sea vuestro juego.

Néstor García

——————————————–
Valoración Final

Jugabilidad: Repetitiva y simplona. La fluidez de las batallas con tantos enemigos es discutible y no hay una profundidad en los controles que anime a batallar.

Gráficos: Un juego que gráficamente lleva un retraso de varios años, parece que estamos ante un título de consolas pasadas. Los personajes secundarios pueden resultar ridículos y algunos efectos no están nada conseguidos.

 

Sonido: Muchas canciones a elegir y un doblaje muy correcto… aunque no en castellano. Ni con subtítulos en nuestro idioma.

Duración: El juego da para muchas horas si os engancha su fórmula, básicamente porque hay una enorme cantidad de modos, personajes, escenarios… pese a que su profundidad sea discutible.

Conclusión

Dynasty Warriors 8 es un juego sólo apto para fans de la saga o para quien nunca haya tenido una experiencia con esta franquicia, pues tal vez les sorprenda. Pero en sí, es un juego muy descuidado, horrible gráficamente y repetitivo.
————————————————-
Juegos Relacionados

No te quedes solo en el juego

  • Un libro: El Romance de los 3 Reinos de Luo Guanzhong
  • Una película: Hero de Zhang Yimou

Cerrar