Esta no es otra aventura retro

En el año 2015, Ansimuz Games nos trajeron esta aventura retro para Wii U y para PC. Programada en HTML5 y con una clara inspiración en Zelda II: The Adventure of Link y otros juegos clásicos como Kid Icarus o Metroid, sus gráficos pixelados y su estupenda banda sonora enamorarán a los más nostálgicos, ahora también en PlayStation 4, Xbox One y en Nintendo 3DS.

Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

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La premisa de este juego de plataformas y aventuras es sencilla: eres Elliot, el héroe, y tendrás que recorrer el mundo con el fin de derrotar a un villano. Elliot acaba de enfrentarse a la misteriosa desaparición de su mujer y decide suicidarse… pero no lo consigue. Descubre que es víctima de un hechizo que le impide morir, pero que a la vez le está consumiendo su vida. El demonio Satar, el villano del juego, ha sido el causante de esta maldición que hará que Elliot se convierta en este demonio si no le pone remedio a tiempo.

Para librarse de este castigo y evitar convertirse en Satar, Elliot deberá buscar a los Guardianes de la isla Urele, la cual está protegida de la maldad de Satar y es la única esperanza para nuestro héroe. Coged vuestro arco y vuestras flechas y preparaos para la aventura…

 

Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

A diferencia de su primera versión de 2015, en esta adaptación para 3DS podremos guardar en tres slots diferentes, lo cual nos vendrá muy bien debido a que en este juego hay tres finales distintos en función de nuestras decisiones. Otra novedad y un gran punto a favor de este título es que en esta versión sí se le han incorporado textos en español, lo que facilita mucho la experiencia en un juego que de por sí no es especialmente fácil de abordar.

Esto último queda claro desde que inicias la partida: apareces en mitad de la primera pantalla, sin ninguna indicación acerca de dónde estás, a dónde tienes que ir ni qué controles puedes usar. De hecho, si en vez de ir hacia la derecha optas por ir hacia la izquierda, saldrás directamente al mapamundi. Elliot Quest se trata de un mundo abierto en el sentido más literal de la palabra: podremos ir a donde queramos desde el principio, incluso a zonas que estén muy por encima de nuestro nivel, lo cual no es recomendable, evidentemente. También es cierto que algunas de estas zonas estarán bloqueadas porque necesitarás un artilugio en concreto (el cual también podrás usar en combate) que no conseguirás hasta más adelante, así que más te vale tener buena memoria.

A pesar de lo desamparado que te puedas sentir al principio, no tardarás en comprobar que la curva de aprendizaje es más que óptima. No en vano, los controles principales son bien sencillos: avanzar (con la cruceta o con el stick), disparar flechas (botón X) y saltar (botón B). Según avanzamos por el juego iremos adquiriendo nuevas habilidades, como magia, y también iremos aumentando las destrezas de nuestro personaje a medida que subamos de nivel adquiriendo experiencia, con lo cual lo que a priori parece un juego excesivamente básico resulta ser un título bastante completo.

Aunque la personalización del personaje es nula (iremos ataviados con una toga al más puro estilo Kid Icarus), sí que podremos configurar sus destrezas: fuerza, sabiduría, agilidad, vitalidad y precisión. Cada uno de estos apartados modificará el daño que hagamos con nuestras flechas, la distancia que podrán alcanzar, o la cantidad de salud que recuperaremos cuando consigamos corazones. De ti depende qué apartados potenciar y cuáles no, en función de tu estilo de juego.

Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

Como mencioné antes, este no se trata en absoluto de un juego sencillo. Como en los viejos tiempos, perder toda nuestra vitalidad implicará retroceder hasta el último punto de guardado y perder todos nuestros avances y puntos de experiencia acumulados, así que resultará improbable que lleguéis con demasiado nivel a los enemigos. Además, en Elliot Quest es bastante fácil morir, ya que los múltiples enemigos (de hasta 25 clases diferentes) presentan diferentes ataques y movimientos que no siempre son fáciles de esquivar, y además al principio de nuestra aventura contaremos sólo con tres toques (que iremos aumentando).

Si a esto le sumas que los jefes también suponen un desafío, ya que cada uno de ellos tiene su propia forma de atacarte y de ser vencido, lo cierto es que estamos por fin ante un título que no es un mero pasatiempo. También nos encontraremos con zonas en las que tendremos que resolver un puzle para acceder a un área secreta o conseguir una recompensa especial. Sin duda, otro juego que hará las delicias de aquellos que disfrutan del reto de superar un juego al 100%.

Por su parte, el mundo en el que se desarrolla Elliot Quest es bastante grande, teniendo en cuenta la naturaleza de este juego. La isla en la que estamos está dividida en cinco calabozos, con un total de dieciséis jefes. Si te gusta la exploración estás de suerte, porque los mapas de cada uno de los calabozos están muy trabajados y llenos de recovecos listos para ser escudriñados. Pero no todo va a ser saltar y matar bichos: en Elliot Quest también podrás acceder a pueblos en los que interactuar con los habitantes, comprar ítems y, tal vez, cambiar el rumbo de tu historia

 

María Molina


Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

Elliot Quest: Esta no es otra aventura retro

Jugabilidad: Sencilla, va haciéndose más compleja según avanzas. Este sistema de juego, típico del género de aventuras en acción lateral, no es tan fácil como te hará creer en las primeras horas, pero por otro lado satisfará tus ansias de un buen desafío.

Gráficos: Puro estilo 8 bit, te sentirás de vuelta a la época del Zelda II: The adventure of Link. Los colores son llamativos y más armónicos que los de los juegos retro a los que rinde homenaje, pero aun así no se trata de un diseño especialmente espectacular que, a pesar de lo variado de los escenarios, cojea un poco en las animaciones.

Sonido: De nuevo, el apartado de la banda sonora está claramente inspirado en clásicos de Nintendo, como el ya mencionado Zelda II. Se trata de una música que se integra perfectamente con el desarrollo del juego y completa a la perfección la atmósfera retro.

Historia: Interesante y algo diferente a lo que nos tienen acostumbrados los juegos indies de corte retro que están tan de moda. También de clara inspiración clásica, tiene un tono introspectivo que, junto a su cuidada narrativa, llama la atención desde el principio.

Duración: Completarlo no te llevará más de 14 horas, pero si eres de los “completistas” y quieres conocer todos sus rincones secretos y completarlo al 100%, este número de horas se alargará considerablemente.

Conclusión: El juego perfecto para los amantes de lo retro, así como del género de plataformas y aventura. Con un apartado gráfico bien trabajado, aunque tampoco deslumbrante, causaría novedad si no fuera por la oleada de juegos de estética retro que nos han llegado en los últimos años. La música es un punto totalmente a favor, ya que recrea perfectamente el espíritu nostálgico de los que se criaron enganchados a los mandos de una Nintendo Entertainment System. En definitiva: quizá no se trate de un título adecuado para todos los jugadores, pero no cabe duda de que su público objetivo disfrutará de lo lindo con la historia de Elliot.

 

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Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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