Un ratón de leyenda

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El inmortal Mickey Mouse, la mascota más conocida de Disney, vuelve al mundo de los videojuegos. Pero si alguien pensaba en un plataformas de la vieja escuela, que lo piense de nuevo, ya que el personaje protagoniza un título “épico”.

Para empezar, hay que tener en cuenta que tras este proyecto está uno de los desarrolladores más innovadores de la industria, Warren Spector, quien ha dotado a Epic Mickey de una atmosfera y una jugabilidad muy especiales, en todos los sentidos.

El lado oscuro

La historia de Epic Mickey comienza cuando el ratón, al colarse al otro lado del espejo de su habitación, descubre una maqueta en la que el mago de la película Fantasía está trabajando. Sin querer, Mickey deja caer disolvente encima de ella y, como consecuencia, una oscura mancha empieza a extenderse sin control. Por suerte Mickey consigue escapar a tiempo y olvidarse del entuerto, al menos durante unos cuantos años…

Dejando a un lado el argumento, que nos llevará a conocer el lado más olvidado y siniestro del mundo de Walt Disney, Epic Mickey es un título de plataformas en tres dimensiones cuya fórmula mezcla exploración, combates y puzles a partes iguales. Hasta ahí más o menos lo normal dentro del género, incluidos algunos sencillos niveles de estilo 2D que recuerdan las aventuras del ratón de la época de los ocho bits. Pero la mano de Warren Spector se nota, claro.

Para empezar, al contrario de lo que cabría esperar, Epic Mickey es un juego de estética decadente y angustiosa, algo poco habitual para el personaje. Además, como suele suceder en los juegos del autor de Deus Ex, nuestras decisiones tienen mucha importancia; según nos comportemos, los acontecimientos de la aventura varían. ¿Y cómo podemos alterarlos? Con la ayuda de un pincel mágico que en todo momento permite a Mickey dibujar o deshacer casi todo su entorno (además de resolver puzles o encargarse de los enemigos). Por otro lado, el desarrollo del juego está plagado de personajes secundarios, que nos proponen diversas tareas que tenemos que llevar a cabo, muchas veces de formas distintas (como ocurre también en Deus Ex, salvando las distancias). Siempre eligiendo entre hacer el bien o el mal.

Como decíamos antes, Epic Mickey es una aventura visualmente singular, que puede incluso llegar a recordar en algún que otro momento a títulos como Pesadilla Antes de Navidad. Al parecer la intención de los desarrolladores ha sido la de crear una especie de Disneyland oscuro. De hecho muchas de las zonas que recorremos recuerdan mucho, en efecto, a lugares de los famosos parques temáticos de la compañía.

Por lo demás, el juego resulta bastante largo y, además, esconde secretos suficientes como para recorrer muchas zonas en distintas ocasiones, volviendo sobre nuestros pasos para encontrar cualquier cosa que se nos haya pasado anteriormente. Algo que se consigue gracias a los complejos diseños de los escenarios. Eso sí, conviene destacar como único posible “pero” del juego el ritmo al que transcurre la aventura, que puede hacerse algo denso en muchos momentos, sobre todo para los más pequeños de la casa.

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