Análisis de Extinction – La última esperanza de la humanidad

 

 

Comenzar una franquicia desde cero no es algo sencillo y mucho menos lo es para un estudio acostumbrado a encargarse de ports de videojuegos desarrollados por otras compañías. Es el caso de Iron Galaxy, conocido por haber realizado el port a PC de Batman: Arkham Origins y Batman: Arkham Knight o el de The Elder Scrolls V: Skyrim a Nintendo Switch más recientemente. Aunque ya lo habían hecho en el pasado, ahora el estudio estadounidense tenía una tarea más compleja ante sí.

Y es que Extinction es una ambiciosa propuesta por muchos motivos, pero comenzaremos hablando de su argumento. La humanidad se enfrenta a la aniquilación total, pero un habilidoso guerrero llamado Avil tiene la fuerza suficiente para plantar cara a los enemigos, una poderosa raza de ogros llamada Ravenii. En grandes extensiones en la naturaleza, Avil debe detener a estos enemigos y salvar a cuantos humanos pueda para que la raza humana siga existiendo.

Antes de entrar en verdadera materia repasaremos cuáles son las premisas básicas de Extinction. Avil, nuestro protagonista, es un poderoso y hábil guerrero que no solo sabe combatir con destreza, sino que goza de una velocidad descomunal que no solo le permite correr muy deprisa, sino que también puede subir por edificios sin que le cueste ningún esfuerzo. Es algo fundamental, pues los Ravenii más peligrosos tienen un tamaño descomunal, de modo que también deberemos treparlos.

En efecto, Extinction está fuertemente inspirado en Ataque a los titanes y eso es deja ver desde el primer momento, pues a estos ogros gigantescos debemos cortarles los brazos, las extremidades y otras partes del cuerpo para poder vencerles, tal y como harían los personajes del manganime. Incluso disponemos de un látigo que nos permite engancharnos a determinados puntos y podemos canalizar la energía sagrada para realizar diversos movimientos mágicos que nos ayudarán en la aventura.

El problema de Extinction es que las premisas que se nos presentan en las primeras misiones apenas van avanzando con el paso de las horas, por lo que todo acaba volviéndose bastante repetitivo. Las mecánicas de juego siempre son divertidas si te gusta este tipo de acción, pero cuando ya has visto cómo funciona el combate contra estos gigantescos seres no hay muchos más alicientes para hacer una y otra vez lo mismo hasta que salten los títulos de crédito.

Lo cierto es que combatir contra los ogros más grandes es todo un desafío. Suelen funcionar todos de modo similar, pero aun así es interesante intentar acabar con ellos de diferentes modos. Muchas veces deberemos cortar una pierna para que caigan al suelo y así poder acceder a su cuello, aunque utilizar el látigo es la opción más efectiva para ir escalando. No obstante el autoapuntado del látigo no siempre es tan preciso como nos hubiera gustado.

Son enemigos tan poderosos que la mayoría de veces nos matarán de un solo golpe, de modo que la paciencia y la cautela son ingredientes fundamentales para poder resistir a sus embestidas. Es por ello que ser llevados de regreso al punto de inicio de la misión en muchas de las ocasiones que morimos es algo no demasiado acertado y, a veces, puede llegar a ser increíblemente frustrante, pues no te dará tiempo a detener la destrucción del gigante antes de poder volver a llegar a él.

En combate contra los enemigos más débiles no hay demasiado que contar: no hace falta hacer demasiados combos, pues pulsando repetidamente el botón de ataque podemos destrozar a los rivales más pequeños, aunque nada de ello funciona contra los ogros gigantes. Otra de las cosas difíciles de comprender de Extinction es que algunos de sus niveles están generados proceduralmente, por lo que cambian de una vez a otra que los juguemos.

A priori puede parecer algo interesante, pero lo cierto es que muchas veces logra sacarnos de la historia: imagina que en una misión acaba de ser destruida una ciudad y que en la siguiente, que se ha generado proceduralmente, volvemos a aparecer en esa ciudad completamente reconstruida. La imprevisibilidad de estos niveles en particular puede ser atractiva y salir bien, pero también puede generar estas faltas de consistencia narrativa y ofrecernos unas misiones increíblemente repetitivas.

Por su parte, la historia no es más que una excusa para poder dar paso a las fases de acción. Es cierto que las cinemáticas al estilo cómic entre misiones tienen su gracia, pero las conversaciones de los dos personajes principales al comienzo y al final de cada misión no funcionan igual de bien. Se trata de recuadros de texto estáticos que se van moviendo a medida que los personajes hablan. No sabemos si desde Iron Galaxy tenían poca confianza en que esos diálogos resultaran insustanciales, pero que se señale de una forma tan evidente cómo saltarse las conversaciones es bastante revelador.

El título también nos permite desbloquear habilidades al conseguir puntos de experiencia por completar los objetivos principales y secundarios de cada misión, al igual que podemos elegir entre diversas dificultades. Al margen de la campaña también disponemos de varias modalidades de desafío que se recomienda jugar después de completarla y que ofrece más horas de juego si te has quedado con ganas de más.

Gráficamente no estamos ante un producto triple A (pese a que su precio sí lo es), aunque Extinction cuenta con un apartado artístico más que notable que tan solo tiene la sombra de las ya mencionadas misiones generadas proceduralmente. La banda sonora no es demasiado llamativa, aunque acompaña adecuadamente a la acción y cuenta con un correcto reparto de voces en inglés, aunque afortunadamente contamos con textos en castellano para poder seguir la historia (si es que te engancha) de forma fluida.

Joel Castillo

Jugabilidad: La combinación de movimientos rápidos, escalada, movimiento con látigo, combos veloces de ataque, mutilación de extremidades de enemigos gigantes, magia y demás hace que las partes de acción de Extinction sean increíblemente divertidas. Sin embargo la imprecisión de algunas de estas mecánicas sumadas a la repetitividad del juego a medida que avanza son sus mayores enemigos.

Gráficos: No es el gran punto fuerte de Extinction, al menos en lo que respecta a la potencia bruta, pero sí goza de un atractivo apartado artístico y de una mecánica de niveles generales proceduralmente que tiene luce y sombras: a veces es acertado y otras no lo es.

Sonido: El apartado musical no es el mayor de los aciertos de Extinction, aunque su banda sonora cumple con su cometido. Su punto a favor es un reparto de voces en inglés que funciona a la perfección, así como contar con textos perfectamente traducidos al castellano para los usuarios que no dominen la lengua de Shakespeare.

Duración: La campaña no dura mucho más de una decena de horas, aunque todo dependerá de tu habilidad a los mandos y de las veces que quieras repetir las misiones para obtener mejores tiempos y resultados. Al margen de la campaña principal contamos con diferentes modos de desafíos que pueden aumentar la duración.

Conclusión: En indudable que Extinction goza de fantásticas ideas inspiradas en Ataque a los titanes. Enfrentarnos a los gigantes sabiendo de nuestra vulnerabilidad y conociendo cuáles son nuestros puntos fuertes es una experiencia difícil de relatar, pero lo cierto es que con el paso de las horas todo empieza a volverse repetitivo. El gran problema del videojuego de Iron Galaxy es que ni siquiera tiene una historia interesante detrás que pueda sostener una acción que poco a poco se va volviendo tediosa.

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