Mascota de bolsillo

El conocido juego de Sony da el salto a la portátil de la compañía japonesa. Cuida de tu mascota exclusiva, pero esta vez en cualquier parte.

No es la primera vez que PSP toma el concepto de jugar con criaturas virtuales en entornos reales (Invizimals), pero sí que lo hace con un concepto cercano al clásico Tamagotchi. Y es que después del éxito obtenido en PlayStation 3, el título EyePet ha dado el salto también a la portátil. Aunque claro, el cambio de plataforma ha traído consigo cambios importantes en el concepto del juego que hace que no estemos ante un título íntegramente igual, por así decirlo.

Animal inseparable
Esto no quiere decir, en cualquier caso, que no estemos hablando de un juego con un concepto conocido: crear y cuidar de nuestra propia mascota. Una vez más, EyePet apuesta por un animal imposible, mezcla de cachorros de distintas razas, y que podríamos definir casi como un pequeño simio de dibujos animados, que cuenta con un rostro de lo más entrañable.

La principal diferencia entre esta versión del juego y la de sobremesa está en la manera en la que interactuamos con el animal. Si en PlayStation 3 lo hacíamos de una forma “física”, por así decirlo, en esta ocasión es a través de los botones de la máquina. Algo que, como es lógico, hace que la jugabilidad cambie. No es mejor ni peor, sino simplemente distinto y menos intuitivo. En cualquier caso, y sobre todo si no hemos jugado previamente al título original, es fácil hacerse con la mecánica. Una vez logrado esto, lo demás es sencillo.

EyePet nos permite llevar a cabo casi todas las acciones que ya vimos en PlayStation 3; o lo que es lo mismo, podemos bañar a nuestra mascota, jugar con ella, hablarla a través del micrófono de la cámara de PSP, etc. Por supuesto, es a través de dicha cámara y de una tarjeta incluida junto al UMD como funciona a grandes rasgos el título.

Pero además, el juego también cuenta con minijuegos, muchos de ellos sacados de la versión de sobremesa. Junto al animal podemos jugar a los bolos, echar carreras en distintos vehículos, saltar desde un trampolín y cosas por el estilo. Opciones suficientes como para tenernos entretenidos durante muchas horas.

En conclusión, estamos ante un título sabiamente adaptado a PSP. Aunque la serie nació como alternativa de sobremesa a este tipo de lanzamientos, lo cierto es que también funciona en terreno portátil. Es verdad que ha perdido algo de interactividad al cambiar de sistema, pero también cuenta con la ventaja de poder jugar con él en cualquier parte. Y en cuanto a contenido sigue siendo bastante generoso.

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