Vida animal

Los títulos con mascotas virtuales como protagonistas están cada vez más de moda. En esta ocasión es Sony quien nos permite tener un amigo animal en PlayStation 3.

Desde que el conocido juguete Tamagotchi se convirtiera en un auténtico fenómeno allá por los noventa, el interés del público por las mascotas virtuales no ha dejado de ir en aumento. Y los videojuegos, como es lógico, han sido un testigo de excepción de ello. Sin ir más lejos sólo hay que echar un vistazo a las series como Nintendogs que no han dejado de aparecer en el mercado, especialmente en las consolas de Nintendo. Pero Sony también quiere su parte del pastel, tal y como demuestra este EyePet, una vuelta de tuerca más dentro del género.

Mi mascota preferida

Básicamente, estamos ante un juego en el que tenemos que crear y cuidar de una mascota, aunque con excepciones. Principalmente por las posibilidades que ofrece el dispositivo que hace distinto al título y en el cual está fundamentado: la cámara PS Eye.

En cualquier caso, lo primero de todo es editar el “bicho” que vamos a querer tener de compañero. En este sentido el juego se desmarca de la ya citada serie Nintendogs (y alternativas similares) y no incluye animales reales, sino una especie de monito ficticio que bien podría ser una mezcla de simio, gato, perro y vete tú a saber qué más. El animal es único, pero podemos decidir aspectos importantes de su fisionomía: color, tipo de pelaje, peinado, complementos, trajes… etc. El número de opciones es bastante amplio, por lo que no deberían de existir dos criaturas iguales.

De una forma u otra, EyePet difiere de otros tipos de títulos principalmente en un aspecto: el alto grado de interacción que ofrece. Esto se consigue gracias a la cámara de PlayStation 3 y a la tarjeta que incluye el juego. De esta manera podemos llevar a cabo todo tipo de acciones con el animal, desde jugar con él hasta bañarlo, y él siempre reacciona a nuestra presencia, hasta el punto de reconocernos frente a otras personas. Así pues, en todo momento da la impresión de que estamos ante un personaje “muy vivo” y no solamente jugando con el protagonista de un videojuego.

Además, el juego también cuenta con más de sesenta minijuegos que llevar a cabo con nuestra mascota, y que van desde los juegos de naipes hasta los bolos, pasando por diferentes deportes y opciones. A medida que los superemos, podemos desbloquear nuevos complementos y opciones para el animal. De esta manera el título gana en duración, puesto que no nos aburriremos pronto de darle de comer, acariciarle y ese tipo de cosas más convencionales.

Cerrar