Una nueva fantasía

Peter Molyneux y Lionhead Studios vuelven a la carga en su segundo intento por revolucionar el mundo de los juegos de rol. Una nueva generación que nos devuelve al mágico mundo de Albión.

Fable fue uno de esos juegos que no dejó indiferente a nadie durante la anterior generación de máquinas. Después de prometer unas características revolucionarias, el título no terminó de cumplir con lo esperado, al menos así lo pensaron muchos usuarios. Ahora su segunda entrega, ya en Xbox 360, sigue la estela del original, pero evolucionando muchos de sus conceptos iniciales.

Regreso a Albión

Fable 2 es lo que comúnmente se llama un juego de rol. Solo que, en general, mantiene una jugabilidad más amplia y abierta de lo que es habitual dentro del género, casi como una aventura, pero más profunda. Prueba de ello es su argumento, que de nuevo nos propone recorrer el bello mundo de Albión, en este caso en busca del asesino de nuestra hermana. Un lugar que ya ha olvidado la magia que existía en el pasado y que no estará exento de peligros, como es lógico.

Pero en realidad, como decíamos, la gracia de Fable 2 está en su desarrollo. Durante el juego no solo tenemos que avanzar en la trama principal de la aventura, sino ir forjando a nuestro personaje en todos los aspectos imaginables. Incluso empezando por su propio carácter. Un ambicioso concepto que permite que cualquier decisión que tomemos repercuta en nuestro futuro.

Un mundo aparte

Para ello podemos llevar a cabo todo tipo de tareas secundarias: enamorarnos, trabajar, explorar… todo mientras interactuamos con otros personajes y, claro, combatimos. Por suerte, durante los combates no estamos solos, sino que vamos acompañados por un fiel perro que nos echa una mano en todo momento (aparte de resultar muy útil para encontrar objetos enterrados). Además, el título cuenta con una modalidad cooperativa que nos permite ser acompañados de un segundo jugador.

Como se puede apreciar, la intención de Fable 2 no es solo ser un juego de rol más, sino poder considerarse una experiencia alternativa, vivir una vida de fantasía, por así decirlo. El número de cosas que podemos ir descubriendo a lo largo del juego es abrumador.

En lo que respecta a lo técnico, el título mantiene un estilo visual y artístico típico de cuento de hadas. Todo Albión está recreado con mimo para dar esa impresión fantástica y emotiva. Eso sí, sin caer en ningún momento en estilos demasiado tópicos o predecibles. Por su parte, también llega doblado al castellano (como la primera parte) y con una banda sonora muy de película épica.

En definitiva, Fable 2 es, por derecho propio, uno de los juegos de rol más originales que han pasado por la máquina de Microsoft. Puede gustar más o menos a los usuarios, pero apuesta por la innovación en todos sus apartados. Eso es indiscutible.

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