Acción sin límite en África

Después de una larga espera, la conocida serie de Ubisoft se traslada a la región africana más convulsa y corrupta. Un escenario que sirve como punto de partida a un juego de acción que no da un segundo de tregua.

La acción de Far Cry 2 tiene lugar en África y, a decir verdad, su argumento no guarda ninguna relación directa con las anteriores entregas de la popular serie de shooters en primera persona. De hecho, y tras elegir entre cuatro niveles de dificultad diferentes, nuestro primer paso consiste en seleccionar a uno de los ocho mercenarios entre los que nos permite decantarnos el juego. Eso sí, todos tienen un mismo objetivo: terminar con El Chacal, un delincuente sin escrúpulos que está causando el caos en lo más profundo del continente africano aprovechándose de la guerra que azota la región.

Sin suerte

Nuestros primeros momentos en África no son lo que se dice afortunados.  Los planes iniciales del mercenario que hayamos elegido (da igual cuál sea de todos ellos) se irán al garete después de contraer la malaria y ser víctimas de una trampa. A partir de ese momento, y tras un giro de guión que no desvelaremos, nuestra tarea pasa a ser la de formar parte de una de las muchas milicias que aparecen en el título.

Seguidamente nuestro objetivo prioritario consiste en ir superando un buen número de misiones repletas de acción. Y la aventura nos permite decidir en todo momento cuándo queremos llevarlas a cabo, como sucede en títulos de jugabilidad abierta, como GTA o inFamous. De hecho, Far Cry 2 es un título que apuesta por la libertad en todo momento. Así, el juego cuenta con unos escenarios de gran tamaño por los que podemos movernos prácticamente sin impedimento ninguno. Y esto incluye el hecho de tener la ocasión de utilizar vehículos, nadar o hasta escalar árboles.


De armas tomar

Además el tiempo no se detiene en ningún momento, cambiando el ciclo día y noche o la situación climática de manera constante. Y la aventura posee otro detalle a tener en cuenta: el peso que tienen los personajes secundarios. Estos tienen un papel muy relevante a lo largo del juego, ya que nos pueden ayudar en el desarrollo… pero todo depende de cómo los tratemos. Es decir, que en Far Cry 2 nuestro comportamiento con los demás es muy importante. Trata mal a alguien y no le verás el pelo más, así de cristalino.

Con respecto al arsenal que presenta el título, encontramos todo tipo de armas: pistolas, escopetas, ametralladoras, lanzallamas, etc. Todas las podemos o bien comprar en diferentes lugares, o bien robárselas directamente a los enemigos. Claro que lo barato puede salir caro, ya que puede darse la circunstancia de que algunas de estas armas robadas nos fallen frecuentemente.

El realismo que pretende transmitir el juego también se aprecia en los enemigos, que cuentan con un comportamiento bastante impredecible. Por ejemplo, en función de dónde los disparamos quedan heridos o mueren de manera distinta, y según cómo afrontemos un tiroteo, incluso pueden llegar a aliarse con nosotros. Far Cry 2 es un juego donde las posibilidades parecen infinitas.

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