Por toda la escuadra

La temporada futbolística lleva unas semanas en activo y EA Sports está a punto de dar el pistoletazo de salida a la suya propia, la que inicia su simulador de fútbol año tras año. FIFA 17 no es una entrega más de la franquicia episódica, sino que es la propuesta más revolucionaria de los últimos tiempos en el estudio americano y, si decides acompañarnos, te explicamos por qué lo es.

13646

Un año más el fútbol ha regresado a los videojuegos y lo ha hecho con la titánica batalla de siempre: FIFA contra PES. Tras varios años de reinado apacible de la licencia de Electronic Arts, Konami se ha puesto las pilas. Desde el estudio americano EA Sports lo saben a la perfección y es por ello que este FIFA 17 es la entrega más ambiciosa de los últimos tiempos. Lo es en cuanto a modalidades de juego, más completo que nunca; en apartado visual, con un nuevo motor gráfico; y jugablemente, la característica estrella de cualquier propuesta deportiva en el ocio electrónico.

Todo ello y mucho más te lo contamos en las siguientes líneas tras haber disfrutado durante unas cuantas horas de la versión de Xbox One, la que nos han facilitado para la elaboración de este análisis. FIFA 17 es el fútbol que la nueva generación merecía y con el que Electronic Arts Sports se anota un golazo por toda la escuadra.

Existen dos tipos de jugadores de FIFA: los que sienten predilección por las modalidades individuales y multijugador local y los apasionados de la vertiente online del programa. Un año más, ambos estarán más que satisfechos. Poco hay que decir del modo partido rápido, en el que podemos elegir dos equipos y comenzar a jugar un partido sin más esperas. Sin embargo cabe reseñar una adición más que interesante: ahora, al terminar el partido, podremos seleccionar la opción Jugar partido de vuelta, que nos permitirá comenzar una especie de eliminatoria con la característica de los goles con valor doble fuera de casa ya activada. Un lujo para los amantes de montarse torneíllos rápidos sin necesidad de crear uno como tal.

Una de las propuestas más decepcionantes de este FIFA 17 tal vez sea el tradicional modo carrera, que adopta una línea continuista y no ofrece novedades de peso como sí hizo en el pasado. La modalidad estrella del juego individual del juego de EA Sports se ha de conformar con la adición de un sistema de objetivos a corto y largo plazo marcados por la junta directiva de nuestro equipo y un mayor control sobre las finanzas del club. Y es que ahora se nos marcarán diferentes metas en cuanto a éxito nacional e internacional, gestión de la cantera o el merchandising. Por ejemplo, siendo un gran equipo nos pueden pedir que ganemos una competición internacional en los dos próximos años o que fichemos jugadores de renombre para alcanzar unos determinados ingresos en la venta de camisetas; siendo un equipo pequeño se nos insta a ser muy cuidadosos con los gastos que acometemos y a tirar de cantera.

Pero como pos supuesto sabrás, la gran novedad de FIFA 17 en su vertiente offline es el modo El camino, en el que nos ponemos en la piel de Alex Hunter para vivir una intensa trayectoria futbolística desde las categorías inferiores hasta el más absoluto estrellato. Es evidente que EA Sports ha tomado como inspiración el modo MiCarrera de NBA 2K, aunque lo cierto es que ambos tienen un enfoque distinto.

En el debut de El camino en FIFA 17 solo podemos jugar como Hunter, por lo que no hay que tomar esta modalidad como nuestra vivencia del fútbol desde dentro, sino como una experiencia de corte narrativo en la que controlamos a un protagonista cuyas acciones están predeterminadas como en cualquier otro videojuego de aventuras centrado en la historia. Y es que aunque El camino nos dará la oportunidad de ser humildes o chulescos y rendir mejor o peor, la modalidad está dividida en los ocho grandes hitos de la vida futbolística de Alex Hunter, por lo que hagamos lo que hagamos acabaremos llegando a ellos de un modo u otro.

Finalmente, en la parte offline volvemos a tener la oportunidad de crear nuestro propio torneo personalizado (con la posibilidad de elegir número de equipos participantes, si queremos liguilla y eliminatorios o solo una de las anteriores, etc.) o bien seleccionar uno existente, como campeonatos y copas nacionales de cada país. No obstante, el que aparece destacado al entrar en esta modalidad es la Copa del Mundo de selecciones femeninas. Fue la gran inclusión de FIFA 16 y ha quedado en un segundo plano en esta nueva entrega, pues no tenemos ni un solo equipo femenino adicional.

La sección online ha sido la gran triunfadora de la serie FIFA en los últimos años gracias, en gran medida, a Ultimate Team. En Electronic Arts lo saben y es por ello que UT incluye pocas novedades, al igual que el resto de características multijugador online (partidos, temporadas, etc.). El gran añadido de Ultimate Team en FIFA 17 son los torneos de fin de semana. Durante los días de entre semana tendremos la oportunidad de jugar eliminatorias para clasificarnos a la fase final del fin de semana. Será entonces cuando podamos enfrentarnos a los mejores jugadores de FIFA y optar a llevarnos recompensas exclusivas que nos ayuden a mejorar todavía más nuestro equipo con nuevas cartas. El resto de grandes características siguen ahí, como las divisiones, la apertura de sobres y el exitoso Ultimate Team Draft.

Para terminar con la sección de modos de juego cabe hablar sobre la oferta de equipos licenciados de los que hace gala FIFA 17. Ante la superioridad en este aspecto, un año más, con respecto a la competencia, EA Sports ofrece los añadidos justos para satisfacer a los fans más exigentes. Este año ha sido la liga japonesa la que se ha incluido al plantel de competiciones, con todos sus equipos licenciados. No obstante echamos en falta la pérdida del Camp Nou (estadio del Barcelona) o nuevos añadidos en el apartado de selecciones nacionales, que sigue contando con ausencias destacadas.

Pero más allá de nuevos modos de juego o retoques en los ya existentes, un videojuego de fútbol debe ser ampliamente valorado cuando salta a la acción y lo cierto es que FIFA 17 lo hace con mucha solvencia y, de hecho, muy cambiado. La variación más notoria es la incorporación del motor de juego Frostbite (de la saga Battlefield). Nada más comenzar el primer partido nos daremos cuenta de que la serie FIFA al fin ha dado el salto evolutivo que se le suponía a la nueva generación de consolas, pues ahora los futbolistas, el césped, las gradas e incluso las físicas están a otro nivel.

Mención aparte merece, de hecho, la física del balón. FIFA 17 ha apostado por un realismo como nunca antes lo había hecho, por lo que el balón se nota más pesado. Los centros, los cambios de banda e incluso los pases rasos son más lentos y eso modifica la forma de jugar. El objetivo es que los jugadores rápidos y ágiles dejen de ser los únicos útiles y que el juego físico y con futbolistas de gran envergadura tengan más importancia que nunca. Eso sí, cuando le demos velocidad a la pelota con un juego al primer toque seremos capaces de jugar muy velozmente.Y es que FIFA 17 permite más que nunca jugar como tú prefieras: al ataque, por bandas, en corto o al contraataque.

En este sentido, el juego de la máquina ha mejorado considerablemente, aunque en los niveles de dificultad más altos seguimos encontrándonos con problemas que nos sacan de esa situación de realismo que pretende la propuesta de EA Sports. Y es que da igual que estemos jugando con el Real Madrid o el Barcelona, pues en nivel Leyenda hasta un equipo de segunda división será capaz de mover rápido la pelota y girarse como lo hacía el mismísimo Xavi Hernández en lugar de esperar atrás y tratar de sorprendernos a la contra. Independientemente de eso estamos ante el FIFA con un juego más impredecible.

Las animaciones siguen siendo una de las grandes virtudes de FIFA 17 y uno de los aspectos en los que más aventaja a su máximo rival por el trono de la simulación futbolística. En esta entrega hemos encontrado grandes mejoras en las situaciones en las que el portero tiene el balón en sus manos, que además ya no cometen tantos errores como antaño. Donde sí percibimos algún que otro punto negro es en el motor de impacto, que sigue ofreciendo colisiones poco realistas y que provocan situaciones inverosímiles debido a torceduras imposibles o contactos exagerados.

El juego también se vuelve más impredecible. En gran medida lo es gracias a un (innecesariamente) renovado sistema de balón parado. Ahora los córners y las faltas de media distancia nos dan la oportunidad de ver y controlar con un círculo amarillo adónde queremos que vaya el balón. El control de la nueva herramienta deja bastante que desear, pero con el paso de los partidos nos haremos a él y comprobaremos cómo los resultados son mucho más ricos y variados que en entregas anteriores. Por su parte, los penaltis ahora se controlan con una flecha a la que podemos dar distintas potencias para colocarla en sitios en los que antes era casi imposible. De hecho, el gran objetivo de este sistema de penaltis es poder lanzar las penas máximas de forma rasa, algo que antes resultaba muy difícil.

Las faltas cercanas al área no presentan grandes diferencias y no tardaremos en controlarlas como lo hacíamos anteriormente. El mayor problema del cambio de sistema son los libres directos o indirectos desde grandes distancias; desde el centro del campo, por ejemplo. Si antes, en función de cómo fuera el partido lanzábamos la pelota al área rival en busca de fortuna, ahora será casi imposible apuntar. Y es que la cámara con la que se nos obliga a ejecutar estos lanzamientos nos impide ver el área y poder dirigir el pase. Por el contrario se nos invita a pasar en corto. Una auténtica lástima que se limite de este modo nuestras posibilidades ofensivas.

De hecho, la cámara merece una mención especial. La que viene por defecto en esta entrega presenta los mismos errores que anteriores capítulos pero ligeramente agravados. La banda que más lejos queda de nuestra vista ofrece una visibilidad muy reducida (más todavía en estadios pequeños y cuya perspectiva es todavía más inclinada e incómoda). Nada que moleste en demasía, pero que sí podría haber sido planteado desde un punto de vista menos televisivo y más cómodo para el jugador.

Cabe terminar este análisis con un par de menciones al apartado visual y estético y también al rendimiento del programa. Por un lado hemos observado que la meteorología, pese a la inclusión del motor Frostbite, sigue presentando claroscuros en cuanto a la meteorología. La iluminación diurna y de atardecer es tremendamente realista y agradable. Nada que ver con la nocturna. No se percibe una luz artificial proveniente de los focos, sino un artificio que tiene más que ver con un injustificado oscurecimiento de la escena.

Por otra parte, la lluvia y la nieve apenas se dejan ver ni crean diferencias en el modo de juego realmente notorias, más allá de un control de balón algo más irregular. Terminamos reseñando que, en algún que otro partido offline hemos experimentado caídas en la tasa de frames por segundo. En alguna ocasión ha sido meramente puntual al salir el balón del campo y en otras nos ha acompañado durante todo el transcurso del partido, lo que sí ha llegado a ser verdaderamente molesto.

Joel Castillo

Jugabilidad: Una física más pesada del balón nos invita a la propuesta FIFA más realista y lenta de los últimos años. Los jugadores físicos cobran mayor importancia, pero cuando le imprimamos velocidad a la pelota seremos los dueños de la cancha. El cambio en el sistema de balón parado, por su parte, ofrece algo más de aleatoriedad e imprevisibilidad, aunque cuesta entender el porqué de una variación tan notoria y poco solicitada.

Gráficos: El motor Frostbite ha llevado el apartado visual de FIFA 17 adonde debería haber estado desde comienzos de la actual generación de consolas. Los jugadores, el césped, la grada, las animaciones. Todo es y luce mejor que nunca.

Sonido: La selección musical es más que correcta para el tipo de título ante el que nos encontramos. En los comentarios volveremos a tener a Manolo Lama, Paco González y Raúl Ruiz en la versión española del videojuego, que aunque incluye algún que otro comentario sigue resultando de menor nivel que los comentarios en inglés británico. Cabe señalar que el modo El camino, que cuenta con la presencia de personalidades del mundo del fútbol, se encuentra en una evidente versión original.

Duración: FIFA 17 será tan largo como tú quieras. El modo carrera, El camino, los torneos y partidos rápidos solo o con amigos y, por supuesto, todas las modalidades online con Ultimate Team a la cabeza. La oferta de modos de juego es tan sumamente extensa que a poco que te entretenga el juego tendrás decenas y decenas de horas hasta que salga la entrega de la próxima temporada.

Conclusión: EA Sports lo ha vuelto a hacer. Ante el crecimiento de la competencia, FIFA 17 es lo que muchos esperaban desde hacía tiempo: una pequeña revolución. El modo El camino es un magnífico punto de partida para una sección que esperemos que nos siga dando grandes alegrías en el futuro. Además de eso, un nuevo motor de juego, un sistema de balón parado diferente y un firme asentamiento en un solidísimo modo online comandado por Ultimate Team hacen de FIFA 17 una entrega imprescindible para los amantes del fútbol y para aquellos que estaba desencantados con la simulación deportiva en los últimos años.

Juegos Relacionados Si te gusta juega a… Te puede interesar…

FIFA 15

FIFA 16


El modo El camino, protagonizado por Alex Hunter, es la gran novedad de FIFA 17.

Cerrar