El fútbol es así

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La gestión balompédica llega a los terrenos portátiles de PS Vita directamente desde el PC. Varios meses después llega Football Manager Classic 2014 a casa de Sony en una versión reducida, pero que nos hará sentir en los despachos de nuestro equipo favorito. 

Es una costumbre muy española la de arreglar el mundo frente a un café o una cerveza en la barra de nuestro bar de confianza. Y parte de ese mundo en la vida de cotidiana de este país pasa por el fútbol, un tema sobre el que no faltan voluntarios para solucionar los males del equipo de turno. Que si es que no abrimos el juego por las bandas, que si no presionamos y así no hay quien recupere balones, que si es que son unos vagos y a pico y pala les ponía yo… Si dejaran al aficionado medio, en tres meses campeones y dos cracks fichados para la temporada siguiente, anda que no. 

Pensando en ese aficionado medio, y dado que es poco probable que Florentino Pérez, José María Bertomeu o Enrique Cerezo le cedan el sillón presidencial al primer hincha del Madrid, Barcelona o Atlético con el que se crucen respectivamente, los videojuegos ofrecen un interesante subgénero con el que sacar a relucir al pequeño míster que todos llevamos dentro. Perdón, manager general, un concepto muy inglés que no solo abarca la parcela técnica, sino también la económica. Hacer y deshacer en el equipo, vaya. Será el manejar cantidades de dinero que ya nos gustaría ver juntas algún día, o quizá esa sensación de poder al tener a un equipo entero a nuestras órdenes, pero algo tiene la gestión futbolística que termina atrapando.

A los usuarios de la serie Football Manager no hace falta que se lo cuenten. No son pocos los que han visto cómo su cantidad de horas libres ha disminuido drásticamente por culpa de este simulador, que por una vez no nos pone en las botas de nuestros jugadores favoritos, sino en la impecable chaqueta – o chubasquero , o tres cuartos, a elección del consumidor – de su entrenador para regir los destinos del equipo. Y ya no solo a los propietarios de PC o de móviles y tablets, sino también a los de PS Vita gracias a Football Manager Classic 2014, una versión portátil, y hay que decir que algo disminuida, de su equivalente para PS Vita. Disminuida en primer lugar porque los usuarios de sobremesa notarán la ausencia de algunas opciones que lo acercan más a sus primeras entregas, de ahí lo deClassic. Y en segundo lugar, ya en un sentido más literal, porque la resolución de la pantalla de Vita hace que las fuentes sean bastante pequeñas.

En concreto son dos los modos de juego que ofrece este Football Manager Classic 2014. El citado Classic, que además viene con el cross-play debajo del brazo, de manera que pese a que no es tan completo, y lo cierto es que gracias a eso ofrece una mayor sencillez, que el modo Carrera de la versión “grande”, lo que sí podremos hacer es pasar nuestra partida de un formato a otro y retomar la competición donde la dejamos en cualquiera de ellos. El segundo es el modo Desafío, en el que se nos planteará tomas las riendas de un club en una situación en particular. Por ejemplo, podremos ser el salvador del equipo en una temporada desastrosa en la que nuestra escuadra mira a los ojos al pozo del descenso. O hacernos cargo de un conjunto que más que un equipo es un agujero negro de dinero, teniendo que hacer malabares con los fondos. O encargarnos de un equipo con la enfermería a reventar de lesionados. Varias circunstancias que justifican el nombre del modo y cuya dificultad podremos seleccionar de antemano.

Pero pasando al modo Classic, que sería el modo principal de este juego, lo primero que haremos al empezar nuestras andanzas en los banquillos es indicar nuestro nombre, alias por el que queremos que nos llamen, país de origen, edad y, posteriormente hasta 3 competiciones de entre una multitud de ellas en las que podremos ser contratados. Esta limitación viene por un aspecto técnico, y es que al empezar la partida y hacer esta selección veremos que se nos muestra un indicador valorado en estrellas. Esto mide la velocidad de la partida, repercutiendo en los tiempos de carga, y si tenemos que cargar y seguir las evoluciones de tres bases de datos no será lo mismo que si solo nos ocupamos de una. De modo que queda a nuestra elección el quedarnos anclados a un solo país y categoría o intentar abrir nuestras miras aunque de manera un tanto limitada.



A continuación, el juego nos preguntará por nuestra experiencia anterior, en los días en los que supuestamente fuimos uno de los futbolistas que salen al césped a batirse el cobre. Esto viene a ser la selección de dificultad de la partida, ya que en función de esta experiencia nuestro club tendrá mayores o menores expectativas con nosotros. Si afirmamos ser un “jugador de fin de semana”, es lógico que no se espere que hagamos muchos milagros, pero si nos hacemos pasar por Simeone o Guardiola, posiblemente nos lluevan criticas si no ganamos títulos.

Y a partir de aquí empieza un juego que delega fuertemente en los menús y las decisiones, como corresponde al género de gestión. Eso sí, el control que tendremos sobre nuestro equipo será abrumador, y deberemos afrontar nuestro papel como manager cumpliendo con los deberes que tendríamos en la vida real. Primero y principal, el de guiar a nuestro equipo hacia la gloria, para lo cual tendremos a nuestra disposición una completa base de datos con toda la información de debemos conocer de nuestra plantilla, más los informes que podemos solicitar a nuestro equipo técnico cuando queramos ampliar ésta. Este aspecto nos viene particularmente bien en el pre-partido, ya que conocer los puntos fuertes y débiles del rival nos puede evitar el disgusto que seguro que nos llevaremos si saltamos al campo a la buena de Dios y sin una idea de juego clara. Como los equipos reales.

A nuestra discreción queda la elección de tácticas, posiciones y estrategias, y nos podremos apoyar en el segundo entrenador a la hora de decidir la lista de convocados para un partido en función de su rendimiento pasado. No solo esto, sino que además esta figura de nuestro asistente será vital, ya que si bien antes de empezar podremos dar una serie de instrucciones a nuestros jugadores que afectarán a su manera de jugar, nuestro segundo nos irá advirtiendo sobre la marcha de las carencias que vea en el terreno de juego para que tomemos cartas en el asunto. Estas instrucciones son eso precisamente, indicaciones que daremos desde la banda y que dirán a nuestros hombres de qué manera deben jugar. Si conviene que abran su juego, que exploten las bandas, que mantengan la posesión y un largo etcétera que influirá en el devenir de las jugadas y que puede marcar la diferencia para que un equipo modesto pueda dar la campanada y vencer a un grande. 

Reforzar a nuestro equipo será también algo que deberemos perder de vista, disponiendo para ello de un presupuesto en función del equipo en el que hayamos recalado y de los objetivos que nos marquemos (objetivos que nosotros mismos podemos ocuparnos de aumentar o disminuir al comienzo de la temporada) y al cual deberemos dar un buen uso en el mercado de fichajes. Negociar con los equipos puede ser duro si es que queremos robarles a sus estrellas, además de que éstos también tendrán diversas pretensiones económicas. Si es así, es posible explorar otras posibilidades. Podemos especificar una búsqueda de jugadores detallada según ciertos atributos para que nuestro ojeador se gane el sueldo, pero si están fuera de nuestro alcance es posible que nos interese pedir una cesión o tener a un jugador a prueba de cara al futuro. Los equipos filiales también nos servirán de vivero para ascender y criar a los ases del mañana si sabemos darles los minutos en el campo que requieren y favorecer suprogresión de manera necesaria.

Nuestros jugadores no solo serán un conjunto de números con un nombre y un dorsal, sino que tendrán también sus propias inquietudes y personalidades. Así pues, y como pasaría en un vestuario real, tendremos que llamar al orden al defensa leñero que no gana para tarjetas pudiendo amonestarlo o multarlo, cosa que puede acoger de buen grado si lo cree merecido o no. Es un solo un ejemplo, pero nos podemos encontrar también con que ese rutilante fichaje brasileño que hemos traído a Europa tiene morriña de su hogar y no se aclimata, resultando un tuercebotas de cuidado. Y a lo mejor otro de los pilares de nuestro equipo pasa por una época en la que ve su futuro incierto y eso le impide rendir al máximo. 

Entre toda esta marea de posibilidades, y de otras que nos iremos encontrando, ya que de vez en cuando tendremos que hablar con los medios o realizar algún otro tipo de acción que pueda afectar a nuestro rumbo, el usuario puede verse desbordado sobre todo si es primerizo en Football Manager. Es verdad que se trata de un simulador de gestión muy completo y que eso puede resultar intimidante, pero el propio juego se ocupa de darnos consejos y de proporcionarnos descripciones de cada opción para que sepamos lo que estamos haciendo y aprendamos a ser mejores managers. Tendremos ocasiones de leerlas, porque si algo tiene este juego son tiempos de carga. Es una de las mayores losas de este juego, que en ocasiones se hace lento y nos tiene esperando a que la máquina termine de hacer sus cálculos para poder proseguir con lo nuestro.



Football Manager Classic 2014 es un juego cargadísimo de componente táctico, y por tanto con una profundidad inusitada. Tan es así que su aspecto técnico es lo de menos, ya que visualmente no necesitaremos mucho más que una interfaz en la que tenemos todo relativamente a mano y con la que nos apañaremos con total naturalidad al poco de empezar gracias a los controles táctiles y al botón R para desplegar los menús, prácticamente todo lo que necesitaremos. Aún así, el juego representa los partidos, que podremos seguir jugada a jugada con mayor o menor frecuencia alternando entre un motor de juego y una pantalla de estadísticas en función de que queramos prestar atención solo a jugadas destacadas o bien no perder detalle. Esta representación se deja ver de manera bastante ágil, pero un vistazo detenido revela no pocos puntos algo chirriantes en sus animaciones. No es el objetivo de todos modos el que este juego sea visualmente bonito, y menos cuando esta simulación 3D es únicamente a efectos que prácticamente son de adorno. 

Lo que sí que es muy llamativo es el apartado sonoro, pero por una sencilla razón: fuera del sonido ambiente de los partidos no existe. No hay banda sonora, no hay sonido alguno en los menús. Solo la algarabía de la grada, los pitidos del árbitro y poco más cuando estemos jugando. Para el resto de momentos, el silencio. De nuevo recalcamos, el juego no lo necesita. Lo cual no quita para que no hubiera estado de más. 

Con todo lo que hemos dicho de Football Manager Classic 2014 aún nos queda la sensación de que no hemos hecho nada más que rascar la superficie. Y es que frente a los simuladores convencionales de fútbol, que dan preferencia a la jugabilidad más o menos fiel de lo que es el deporte en sí y dejan este apartado más encorsetado, este juego es todo lo contrario. Tendremos que tomar muchas decisiones, muy variadas y algunas totalmente inesperadas. Y confiar en que nuestros chicos las ejecuten como es debido, porque nosotros no tendremos el control, solo podemos darles indicaciones. Es el fútbol jugado con el intelecto, guiado por la mano del general que acude a la batalla a dirigir a su ejército. No es menos fútbol y no es menos apasionante. Al contrario, Football Manager Classic 2014 puede suponer un reto muy bonito si sois amantes de este deporte. Es uno de esos juegos tan especializados que solo puede entenderse si se entra a su juego. No obstante, la versión para PS Vita, conservando buena parte de su esencia, tiene algunas carencias que restan un poco de lustre. Sin embargo, si os gusta este tipo de estrategia dadle unas cuantas horas y os enganchará hasta que ganéis la Champions. Varias veces.

Juan Elías Fernández

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Valoración final: 

Jugabilidad: Se limita a tomar decisiones y seleccionar las opciones pertinentes. Todo menús. 

Gráficos: Mejorables, aunque decentes para mostrarnos los resultados de nuestras decisiones tácticas sobre el césped.

Sonido: Inexistente salvo por los efectos de los partidos.

Duración: Toda una carrera de manager en la que podréis ir a parar a varios equipos de entre hasta tres competiciones. Y si no os basta, los Desafíos os esperan.

Conclusión

Football Manager Classic 2014 es de esos juegos de los que lo primero que hay que decir es que no es para todo el mundo. Pero con varias entregas a sus espaldas, raro es que a día de hoy no se conozca esta serie de estrategia a medio camino entre lo deportivo y lo empresarial. Aunque la versión para Vita haya sido privada de algunos factores, sigue ofreciendo una profundidad y un margen de acción enorme, haciéndonos sentir de verdad que tenemos el peso de un club sobre nuestros hombros. No es tan bonito de ver, y desde luego de oir como otros, pero como decimos, no lo necesita para ser el juego que pretende. Si queréis saber qué siente un entrenador por medio de vuestra PS Vita, es vuestro juego.

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