Partido a partido

“Si es que no presionamos, no corremos la banda, lo que hay que hacer es adelantar la defensa..”. Si has pronunciado alguna vez estas palabras, Sega tiene algo que mostrarte. Aquí está Football Manager 2016, su propuesta anual para que saques ese manager deportivo que llevas dentro y que se muere por salir a la banda a gritar instrucciones.

Se suele decir, y esto seguro que lo habrás oído en más de un sitio, que todos llevamos un entrenador de fútbol dentro. Y esto de entrenador es por decir algo, porque este dicho es válido para entrenadores de fútbol, de baloncesto, pilotos de Fórmula 1, políticos, albañiles, desarrolladores de videojuegos… El español de todo sabe y de todo opina, ni más ni menos, y en nuestra sabiduría latina, ibérica y olé sabemos exactamente qué tecla tocar para arreglar todos los males del mundo. Lo que pasa es que o nunca depende de nosotros o nos coge muy liados, pero vamos, que si estuviera en nuestra mano iba a todo fino, vaya que sí.

Partiendo de esta premisa, Sega nos quita de enmedio la mayor de las excusas para demostrar que las cosas para hacerlas bien ha de hacerlas uno mismo con su franquicia de gestión Football Manager, la opción ideal para aquellos que tienen alma de director deportivo, entrenador y hasta presidente, pero no tienen la capacidad de meter baza en el club de sus amores. Esta serie nos viene acompañando y metiendo en el vestuario y despachos de un equipo de fútbol de nuestra elección desde hace unos cuantos años, y en cuestión de tan solo dos días su edición para la temporada 2015-2016 estará también entre nosotros. Aunque quienes han realizado una compra anticipado ya pueden disfrutar de la versión beta de este simulador táctico, con alguna que otra novedad.



Sega vuelve a poner sobre el terreno de juego a Sports Interactive para que le eche su jugada de tiralíneas acostumbrada. De esta manera, Football Manager 2016 no será en absoluto un completo desconocido para quienes vengan de ediciones anteriores, y una vez actualizado el producto en la beta (que lo cierto es que siendo una versión preliminar se le veía mucho el cartón), ahí volverá estar esa interfaz que debutó en la edición del año pasado y que deja más a la mano todo lo que el buen estratega balompédico necesita para guiar los destinos de un equipo. Algo que se puede hacer de dos maneras diferentes dependiendo del respeto que cause enfrentarse a toda la vorágine de factores de los que vamos a tener que estar pendientes.

No hay que perder de vista que la profundidad de juego supone una mayor complejidad, y esa complejidad puede intimidar a los jugadores noveles, o quizá eche para atrás a los que simplemente quieren divertirse y lo quieren ya. Por ello, al iniciar una nueva carrera lo podemos hacer con todos los factores que ya se implementaron en la pasada edición, o bien podemos optar por el modo Touch, una variante que se asemeja más a la interfaz que tendría el juego en versiones para dispositivos portátiles y que nos simplifica las cosas. Por ejemplo, el día del partido seguiremos tomando las riendas de nuestro vestuario para afinar todas las cuestiones tácticas, faltaría más. Pero por algo tenemos un cuerpo técnico que nos va a dar todo su apoyo y que en este modo nos ahorrará tareas como la charla de equipo para motivar a los chavales. También las órdenes sobre el terreno de juego se podrán dar de manera más inmediata con un sistema de iconos a tal efecto, si bien podremos tomando parte en detalles como las instrucciones concretas sobre los jugadores del equipo rival. En resumidas cuentas, Touch es un modo simplificado que nos quitará algunos dolores de cabeza si nos marea estar pendiente de muchas cosas, pero no quiere decir que nuestro papel se limite a hacer clic una y otra vez en Continuar.

Los que sean más echados para adelante, pueden proceder como es costumbre y crear su entrenador, vestirlo de traje o de chándal, darle una experiencia previa como jugador o cómo técnico a niveles desde regional a internacional, cosa que incidirá en su reputación y en lo que se espera de su rendimiento, y colocarlo en el mercado de alguna de las numerosas ligas y divisiones de más de 50 países de todo el globo que están disponibles. De aquí en adelante, y tras la pertinente presentación a los medios con rueda de prensa incluida, tendremos que cumplir con lo que de nosotros esperan los dueños del club, siempre ajustándonos a sus filosofías de cómo ha de funcionar la entidad (marcando nuestro estilo de juego, política de fichajes, etc.) y, por desgracia, a esa bestia negra que son los presupuestos. Aspectos, ambos, que podremos discutir si existe la suficiente confianza y buenas relaciones para tratar de imponer nuestro enfoque frente a los deseos de los máximos accionistas.



Y es que Football Manager 2016 no es solo tomar decisiones a ras de cesped. Tendremos que tener un ojo puesto sobre las estrellas de nuestro equipo para que los galones no se les suban a la cabeza. Deberemos saber motivar a los recién llegados y a esos chavales que se van más fuera del equipo que dentro para que reconduzcan su progresión, y ante todo, llevarnos bien con el grueso del vestuario, pero especialmente con los capitanes, ya que serán el enlace con el cuerpo técnico, y no queremos que una plantilla descontente nos “haga la cama” como más de uno y de dos entrenadores reales han sufrido en sus carnes durante su carrera. Desde los jugadores clave a los reservas que podemos dejar en el segundo equipo, deberemos estar bien al tanto y conocer a todos y cada uno de nuestros futbolistas, no ya solo por controlar en qué posición juegan mejor o cuál es su mejor talento sobre el campo, sino para estar seguros de que su actitud con cada una de nuestras decisiones es la correcta. Ah, y cuidado con las preguntas de la prensa, que alguno va a buscar las cosquillas…

En el apartado de tácticas, Football Manager 2016 es completísimo y fuera de toda duda la experiencia más cerca a lo que tiene que pasar por la mente de un entrenador antes, durante y después de cada partido, pero esto ya lo sabíamos. Lo que en la edición de 2016 podremos hacer, además de ajustar los entrenamientos para fortalecer ciertos aspectos en los días anteriores al partido, es dar una charla al vestuario adoptando diversos tonos que influirán junto con el contenido del mensaje en la moral y actitud de los jugadores. Junto al esquema táctico y mentalidad del equipo, podremos confeccionar uno o varios planes de juego en los que tendremos bajo control aspectos como el adelantar más o menos la defensa, la frecuencia con la que perderemos tiempo, si el equipo ha de jugar más o menos directo, el explotar las bandas o jugar por el centro, si sacar el balón jugado desde la defensa u homenajear a Clemente y su famoso “patapúm p’arriba”, o si los atacantes han de chutar desde donde puedan y freir a tiros al portero rival o por el contrario tirar de tiqui-taca e intentar culminar la jugada en la misma boca de gol. Aquí es donde se ve la verdadera aptitud para los banquillos, porque esta tarea no es tan fácil como parece. Desde luego, saber de fútbol es un plus muy grande, pero ante todo hay que ser consciente de que ciertas formas de proceder irán en contra no ya de la idiosincrasia que los dirigentes buscan para el equipo, sino de nuestra propia idea de juego. No pasa nada, nuestro segundo entrenador estará al quite para, sobre la marcha, darnos consejos sobre los cambios que, a su entender, debemos llevar a cabo en la formación y las instrucciones del equipo. Y a unas malas, la “Lasaña chunga” del año pasado seguirá ahí junto con más factores debloqueables para darles un oportuno apretón a los contrarios. En la guerra y en el fútbol, todo vale.

Con un potente apartado de fichajes que empieza por los ojeadores de la secretaría técnica a la caza de nuevos talentos, las negociaciones son otro de los aspectos que deberemos aprender a dominar en Football Manager 2016 para confeccionar una plantilla de ensueño. Y no solo de jugadores, sino que podemos cubrir puestos de empleados y técnicos para que todos aporten sus capacidades al club. Ahora bien, como esto es cosa de dos, cada parte querrá arrimar el ascua a su sardina. De nuestras habilidades para el regateo dependerá que los nuevos contratos sean una bicoca o que tengamos que pasar por el aro para retener a nuestro prometedor extremo zurdo por el que se pelean los grandes.



Aparte de lo que sería el modo Carrera, Football Manager 2016 presenta otra opción muy interesante para aquellos que busquen algo nuevo, y esta son los Retos, diversos escenarios en los que irrumpimos como manager de un equipo que está en una situación concreta y que persigue objetivos determinados. Como muestra, el botón del reto “Ha llegado nuestro héroe”, donde tomaremos las riendas a mitad de temporada de un colista en la tabla que tiene unos números como para echarse a llorar y que confía en nosotros para revertir la situación y conservar la categoría. Hay más situaciones disponibles basadas en diversos arquetipos del fútbol, como el recién ascendido a primera división que debe mantener el tipo, el club que es un agujero negro de finanzas o ese vestuario lleno de divas en pantalones cortos al que hay que ganarse.

Y aún otra variante más, una que esta edición presenta como novedad en su apartado online, aunque también puede jugarse de manera local, nuestro Equipo de Fantasía. Un modo en el que crearemos de cero un club, le daremos un escudo, equipaje, nombre y estadio, y con un presupuesto en la mano confeccionaremos el plantel que lo llevará a la gloria. O podemos crear a nuestro propio jugador al gusto para que empiece su carrera en un equipo de nuevo cuño al que podemos personalizar hasta el extremo de decidir si es un filial de otro equipo pudiendo hacer amistosos, usar sus instalaciones, obtener jugadores cedidos, actuar como su cantera, y un número de detalles que casi roza lo enfermizo.

Está claro que Football Manager 2016 es un juego de los de sentarse y tomarlo con calma, y para ese viaje no hacen falta muchas alforjas. Además, tradicionalmente no es haga gala la serie de un apartado técnico memorable, pero es que estando en una versión preliminar, estos aspectos son menos apreciables aún. Hay que disculparle al juego, en el momento de escribir estas líneas, que las animaciones aún sean algo limitadas, aunque es de ley reconocer que una vez absorto en el devenir del partido, uno está más pendiente de que su pichichi remate esa internada en el área con un golazo que de contar los cuadros de animación. El sonido ambiente es el que es, el de la muchedumbre, no hay banda sonora en Football Manager como no la hay en los partidos reales, más allá de la música de viento que esperamos no escuchar de las gradas como no les guste el panorama. Pero si de verdad queremos llevar las riendas de un equipo de fútbol y aspirar a llenar las vitrinas de trofeos, difícil será encontrar un juego táctico más completo. Que quizá nos gustaría que luciera más, sí porque a nadie le amarga un dulce. Pero no es un requisito para el verdadero objetivo de Sega y Sports Interactive con este título, que esta vez nos propone un par de modos que se salen de la norma y le dan algo más de vidilla. A esto es a lo que juega Football Manager, y en esto sigue siendo de Champions League.

Juan Elías Fernández

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Valoración final

Jugabilidad: Muchas de las complicaciones de las que pudiera haber, especialmente para los menos asíduos, desaparecen cuando el propio juego sale al paso para asistirnos, lo cual nos hará la vida más fácil.

Gráficos: No esperes que te caiga la mandíbula al suelo de ver los graficazos de este o de otros Football Manager, pero aunque son lo de menos, cumplen para reflejar las consecuencias de nuestro planteamiento sobre el campo.

Sonido: Solo el ambiente del estadio, nada más.

Duración: Con centenares de competiciones, infinidad de equipos, varias formas de jugar, los retos, la posibilidad de crear tu propio equipo y el juego online, la que quieras darle.

Conclusión:

Para dejar las cosas claras, por si no lo estaban ya, Football Manager no es ni un FIFA ni un PES. Si es eso lo que buscas, ni te acerques. Football Manager no busca el precioso gol por la escuadra, la virtuosa chilena ni la elegante ruleta marsellesa. Football Manager te pone en las trincheras, a dirigir a quienes deben de hacer eso siguiendo tus instrucciones, con la motivación que tú mismo les das, y a poner a prueba lo que de verdad sabes de fútbol. Lo mejor de todo, que una filosofía no está reñida con la otra. Si el cuerpo te pide dejar de hacer regates por un rato y ejercer de míster, mientras no te de vértigo tomar hasta la última de las responsabilidades no te defraudará.

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Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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