Análisis de Gear.Club Unlimited – Quemando rueda de verdad por primera vez en Switch

 

Cuando Super Mario Odyssey se estrenó el pasado 27 de octubre, Nintendo no dudó un segundo en señalar una mágica cifra. Nintendo Switch acababa de lanzar su videojuego número 200. Tanto en formato físico como digital, la híbrida que vio la luz en marzo de 2017 ya había acumulado una más que notable cantidad de propuestas para los jugadores con multitud de géneros a probar.

Sin embargo, aun con esa significativa cifra, hay modalidades, formatos a los que todavía les falta una buena dosis de cariño en el catálogo de la consola de los Joy-Con. Seguramente más de uno que lea esto tendrá ahora mismo algún nombre en la cabeza, pero hoy nos vamos a ceñir a uno en concreto: los simuladores de carreras.

Switch tiene en su haber a Mario Kart 8 Deluxe y a Fast RMX, dos títulos que se lanzan al género velocístico con enfoques muy diferenciados (uno más “for fun”, otro con vistas futurísticas); pero nadie ha puesto la bandera en el género con algo que apueste por el realismo. O al menos no hasta ahora.

Eden Games (padres de V-Rally y Test Drive Unlimited, entre otros tantos) ha corrido, y mucho, para alcanzar la pole con Gear.Club Unlimited, el primer videojuego con licencias de marcas reales y con la conducción “de toda la vida” como propuesta para el jugador en Nintendo Switch. ¿Y qué tal lo hace? Eso es justo lo que os venimos a contar.

Gear.Club es un videojuego para móviles gratuito en el que los jugadores pueden competir en carreras, progresar adquiriendo nuevos vehículos y mejorando las instalaciones de su taller para, a la vez, mejorar las características de su coche. Un título bastante accesible, con la presente sombra de los micropagos, resultón en smartphones y ciertamente divertido. Gear.Club Unlimited es su hermano mayor, la experiencia completa. Un título que parte de la idea de la versión para móviles pero que ha sido construido desde cero para adaptarse a la máquina de Nintendo.

Su procedencia es algo que se hace notar en todo momento. Desde que arrancas y eliges entrar al modo campaña o al multijugador local (hasta 4 jugadores en la misma consola), se siente que estamos ante algo humilde, alejado de las grandes producciones cargadas hasta las trancas de presupuesto; pero no por ello falto de empaque. Y es que si algo tiene el título, es contenido.

El modo para un jugador, la campaña individual, es el auténtico grueso. Aquí, sin historias y sin nada que te descentre de rodar por el asfalto a la máxima velocidad, debes ir desbloqueando nuevas pistas, competiciones, coches y hasta mejoras para tu taller. Te adelantamos que hay para rato, porque hay un total de 400 carreras y un amplísimo reparto de vehículos, con marcas como Lotus, BMW, Nissan o Chevrolet.

Todo se gestiona a través de un mapa a vista de pájaro en el que poco a poco se van desbloqueando los siguientes lugares a conseguir, generalmente con estrellas obtenidas por correr mejor o peor. Ahí, y de entrada, descubres la cantidad de lugares que hay, lo inmenso que es el juego y la cantidad de carreras que vas a tener que echar.

El sistema de progresión con el que cuenta Gear.Club Unlimited es lo que alimenta su experiencia para un jugador, y es precisamente al que más se le nota de dónde proviene la fórmula de juego. Para avanzar no solo basta con ganar. Tu posición al terminar de competir (en rallies, sprints, contrarrelojes y demás) implica el número de estrellas que recibes para desbloquear nuevos lugares, pero también el dinero para poder pagar tanto por nuevos coches como por piezas para estos y mejoras para el taller. Hasta ahí parece normal, pero para poder participar en más y más competiciones se hace necesario adquirir vehículos de mayores gamas. Es un continuo crecimiento que incita a correr todo lo posible para aumentar ingresos y hacerse con bólidos válidos para la categoría de turno.

Es un buen sistema que sirve para alimentar constantemente ya no solo tus ganas de ganar, sino de conducir mejor. Marcar mejores tiempos, evitar el rebobinado (pulsando el botón x para volver en el tiempo y repetir esa curva en la que has fallado) y pulir tu forma de conducir hacen que consigas más dinero al terminar, lo que a su vez te permite tener acceso más rápidamente a todos los contenidos bloqueados de forma monetaria. Y no, no nos referimos a moneda real, todo se desbloquea con dinero del juego.

El taller, denominado “Performance Shop” (tranquilidad, el juego está traducido al castellano) es parte del corazón del título. Este lugar se convierte en tu santuario personal, donde aplicar las mejoras a tu coche favorito o cambiarlo de aspecto para que quede a tu gusto. Y sería una propuesta similar a la de otros videojuegos del mismo género de no ser porque también hay que preocuparse por mejorarlo. Si quieres tener acceso a más modificaciones, necesitas ampliar la zona de trabajo y distribuir toda la maquinaria para aprovechar el espacio disponible.

No es mala idea, sobre todo si tenemos en cuenta que en su interior podemos colocar hasta túneles de viento para estudiar la aerodinámica de un vehículo y comprobar su rendimiento, como que también es posible cambiar su ambientación o hasta decorarlo a tu gusto. Se convierte en un rincón para el jugador, en un sitio al que acudir constantemente ya no solo para hacer los cambios necesarios a un coche, sino también para comprarle una maceta o ponerle ese suelo tan chulo.

Pero hasta ahora estamos hablando del contenido, y no de las formas. Uno de los elementos más importantes de un simulador de conducción es su jugabilidad, y en este sentido hemos de decir que Gear.Club Unlimited es totalmente arcade. Tiene ayudas a las trazadas, incluso asistencias de aceleración, frenada y para tomar las curvas que pueden activarse o desactivarse en función de la exigencia del jugador; pero es algo que busca ser accesible y rápidamente asimilable.

Su sencillez le hace caer en carencias notables para los amantes del motor. Ni puedes ajustar reglajes para diferentes tipos de circuitos, ni tampoco hay daños por colisiones (aunque sí importantes bajadas de velocidad), ni puedes esperar una fidelidad extrema con respecto a la respuesta de los neumáticos a diferentes superficies, aunque sus físicas funcionen bien. Esto podría ser un problema si no fuera porque es evidente el objetivo de Eden Games con este título. Switch es la consola de llevar con amigos, de echar partidas con dos o tres más para un pique rápido; y para eso no necesitas algo tremendamente fiel a la realidad, sobre todo si tenemos en cuenta que no hay siquiera gatillos analógicos para la aceleración y la frenada. Necesitas algo divertido, sencillo y que responda bien a tus controles, y en ese sentido cumple perfectamente.

Precisamente el hardware de la consola permite opciones tan peculiares como el control por giroscopio o el aprovechamiento de la vibración. Aunque la respuesta y la sensación de un volante es imposible de replicar con el par de Joy-Con, sí que resulta divertido experimentar un poco. Y por supuesto, la nitidez y la fluidez no se pierden ni un ápice al usar la consola en Modo Portátil, aunque la pantalla partida aquí para varios jugadores sí que complica un poco más las cosas.

En cuanto a nivel técnico, Gear.Club Unlimited no hace un despliegue visual soberbio; de hecho es bastante humilde. Es cierto que en cuanto a definición y estabilidad de framerate cumple con nota, salvo por algunas caídas con varios coches en pantalla, y que incluso tiene algunos efectos de luz bastante buenos; pero por lo demás necesita un empujón más para alcanzar el nivel puesto por otros juegos del catálogo. Afortunadamente, Eden Games ha confirmado que traerá una mejora en la tasa de fotogramas con el tiempo, y puede que alguna que otra sorpresa más.

Precisamente el de las actualizaciones es un tema que merece especial atención, porque el Gear.Club Unlimited de ahora probablemente tenga poco que ver con el de dentro de un año. Sus creadores han confirmado que irán lanzando DLC gratuitos con nuevas pistas y, entre otras cosas, un modo multijugador online directo  que complete su actual propuesta de desafíos y ligas en línea. Más modos, más vehículos, más circuitos y más entornos; y todo sin tener que pasar de nuevo por caja.

Jugabilidad: Controles sencillos, respuesta perfecta y un espíritu arcade que copa todos y cada uno de los extremos de este videojuego. Es perfecto para echar unas partidas rápidas y sin complicaciones con amigos y cuenta con un modo individual cargado de contenidos, aunque peque de ser demasiado simplista en algunos aspectos que se han convertido en un estándar en el género.

Gráficos: Modelados de vehículos correctos y algunos efectos bastante conseguidos son las grandes perlas de un apartado que, por lo demás, no brilla tanto como debiera. A ver sí con futuros parches…

Sonido: La música está ahí, pero solo para acompañarte un poco. Los efectos de sonidos logran sumergir un poco más en la experiencia; pero la banda sonora es bastante floja, aunque logra encajar.

Duración: Uno de los puntos estrella. Hay una inmensidad de contenidos a desbloquear y conseguir que garantizan juego para muchas horas. Además, tanto las competiciones en línea como el cooperativo local alimentan algo que, en los próximos meses, crecerá más todavía y de forma completamente gratuita.

Conclusión: Gear.Club Unlimited se hace con la primera posición en Nintendo Switch. Eden Games ha conseguido pegar primero en un catálogo en el que se echaba de menos algo que abogara por la conducción real de coches. Es bastante divertido y muy fácil de dominar, además de contar con todo tipo de elementos que enriquecen su propuesta de juego. Aunque te advertimos: si quieres buscar una experiencia que se acerque más al simulador que al arcade, no es para ti.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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