La guerra del mañana

La evolución de los juegos de acción ya está aquí. De la mano de Epic Games llega a nuestra Xbox 360 una aventura de acción en tercera persona llena de disparos, criaturas bestiales y un mundo en ruinas. Comienza la guerra contra los Locusts.

Xbox 360 enseña sus armas. Y lo hace con un juego de disparos en tercera persona exclusivo para la máquina de Microsoft y realmente espectacular. Después de convencer a todo el mundo con la saga Unreal, Epic Games presenta su maquinaria de guerra.

¡Esto es la guerra!

Gears of War da comienzo en un futuro cercano, cuando la humanidad pasa por el que sin duda es su momento más complicado. Una nueva y terrible raza de bélicas criaturas ha surgido de las profundidades del planeta y amenaza con borrar del mapa cualquier atisbo de vida humana. La última esperanza radica en un grupo de soldados que, liderados por el rebelde Marcus Fénix, tiene que enfrentarse a la temible invasión.

Nos encontramos en un mundo post apocalíptico gris, ruinoso y lleno de peligros, donde cada esquina puede esconder una nueva amenaza. Por suerte, Marcus y compañía son lo que se pueden llamar tipos duros… y bien armados.

Gears of War es, ante todo, un crudo juego de acción en tercera persona. Un lanzamiento contundente y violento que en todo momento hace honor a su nombre y no se anda por las ramas. Pero si por algo se caracteriza el lanzamiento de Epic es por su frenético ritmo. En muchos momentos de la aventura uno se encuentra rodeado de enemigos, con sus compañeros esparcidos por un amplio escenario en ruinas y cubriéndose la cabeza para no resultar heridos. Precisamente entonces es cuando se nota la innovadora inteligencia artificial tanto de los enemigos -que se protegen, esconden y atacan con gran astucia- como de nuestros propios compañeros, que no dudan en acudir en nuestra ayuda si hemos caído en la batalla. Y no solo eso, puesto que también son capaces de cumplir nuestras órdenes de forma más que convincente.

Para intensificar dicha sensación de agobio, los programadores de Epic Games se han servido de un estilo similar a Halo o Call of Duty que hace que nuestra salud se recupere poco a poco (y de forma progresiva) en cuanto nos ponemos a salvo de los disparos enemigos. Este hecho más un eficaz sistema de coberturas permiten que Gears of War refleje de manera muy convincente lo que significa estar realmente en una zona de guerra.

Por otro lado, el apartado técnico hace uso del motor Unreal Engine 3, que da vida a todo lo que encontramos en el juego: los musculosos personajes, los crueles enemigos, las escenas cinemáticas, los gigantescos escenarios… Qué duda cabe de que estamos ante una de esas superproducciones con un estilo visual muy cinematográfico.

Por último, conviene reseñar también las múltiples opciones multijugador que ofrece. Aparte de la opción de jugar de forma cooperativa con otro usuario la campaña principal, el juego también cuenta con los modos de Asesinato, Ejecución y Zona de Guerra (esta última por equipos). Todos ellos aseguran horas y horas de juego en compañía y aumentan la duración del título.

En definitiva, Gears of War tiene características nunca antes vistas dentro de los juegos de acción. Eso sí, la campaña principal podría haber sido algo más larga: solo dura unas cinco o seis horas.

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