¿Truco o trato?

 

Los autores de la original serie Ace Attorney son los responsables de otra aventura exclusivamente diseñada para Nintendo DS. En este caso con un fantasma de por medio.

En Ghost Trick manejamos a Sessil, un espíritu que despierta sin saber nada de lo que le ha ocurrido. Lo que resulta seguro es que está muerto, o casi. Y que lo único que puede hacer para que no termine definitivamente en el Más Allá es ayudar a los demás a no correr su misma suerte. A partir de entonces se transforma en una especie detective fantasma justiciero. Un argumento que parte en todo momento del sentido del humor y el desenfado.

En el otro lado

El juego, que está dividido en doce capítulos, parte de una premisa original: para salvar el pellejo de diferentes víctimas en apuros, tenemos que utilizar nuestras posibilidades de fantasma. O dicho de otra forma: al no tener cuerpo material, sólo podemos hacer una cosa: interactuar con los elementos que nos encontramos en los escenarios cual poltergeist del tres al cuarto.

Así pues, Capcom ha desarrollado un juego de habilidad, que nos reta con puzles variados más que con acción o cosas por el estilo. Por ejemplo, Sessil no es capaz de moverse por ninguna parte si no es a través de distintos objetos repartidos por los escenarios. ¿Qué quiere decir esto? Pues que para ello tenemos que crear “caminos” que ya suponen un reto  a nuestro ingenio de por sí. Por supuesto, salvar a nuestros “protegidos” no es tarea fácil. De hecho el juego requiere que constantemente lo intentemos una y otra vez. Por suerte contamos con un margen de cuatro minutos durante el cual podemos retroceder en el tiempo después de haberla pifiado. Además, gracias a que somos un espíritu podemos leer el pensamiento de la gente, lo que en muchas ocasiones sirve para descubrir útiles pistas que arrojen luz en cada caso.

Por lo demás, a la hora de la verdad tenemos que aprovechar situaciones como una alarma que avise a la policía, desenganchar una grúa que hiera al maleante de turno o encender un foco para deslumbrarle para que la sangre no llegue definitivamente al río. Como decíamos, un concepto completamente nuevo dentro de los videojuegos que, aunque al principio parece un poco extraño, termina por atrapar.

De todas formas y dado este planteamiento, definitivamente esta producción no es para todo el mundo, ya que habrá usuarios a los que les parezca demasiado rara o confusa.

Con respecto a los gráficos, nos encontramos con personajes y escenarios en dos dimensiones tan detallados como requiere la ocasión. Por su parte las melodías acompañan de forma agradable el desarrollo. Un título muy original, siempre y cuando te gusten el género de los puzles y eso de “darle al coco”.

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