Mitología y sangre

Kratos llega a PSP para recuperar su incuestionable trono en la portátil de Sony. Una nueva aventura que recupera la jugabilidad de Chains of Olympus aunque con novedades dignas de ser ensalzadas.

A estas alturas, seguro que casi todo el mundo sabe qué puede ofrecerle una entrega de la serie God of War (lleva con nosotros desde los tiempos de PS2). Y también el nivel que suelen tener los títulos portátiles desarrollados por el estudio Ready at Dawn (Daxter). Pero aún así, el estudio se ha esforzado de nuevo para ofrecer una aventura que ha vuelto a pulir los límites técnicos de PSP hasta límites insospechados.

Venganza olímpica

Suma y sigue. God of War Ghost of Sparta sigue todos los patrones ya conocidos dentro de la serie de Sony. Es decir, que ofrece una intensa mezcla de exploración, plataformas, puzles y, sobre todo, violentos combates contra todo tipo de enemigos, entre los que destacan unos enemigos finales como no habíamos visto nunca en una portátil. En estos últimos no faltan las escenas violentas o las secuencias de botones. O sea, que nos encontramos con lo habitual en la franquicia, por lo que este título es de todo menos innovador. Ahora bien, para qué cambiar nada cuando funciona…

Lo que sí cambian son ciertos aspectos jugables, que en este caso los chicos de Ready at Dawn han decidido incluir para ofrecer algo más de variedad en el desarrollo, especialmente durante las luchas. Por ejemplo Kratos es, por primera vez en toda la serie, capaz de llevar a cabo un movimiento de defensa (un placaje, para entendernos), usar escudo o tener nuevas armas, muchas de ellas sacadas de la propio mitología griega, claro. Y estas sensibles innovaciones hacen que el juego gane en profundidad y sea menos “machacabotones” de lo habitual en la serie.

Una vez más, God of War vuelve a apostar por la intensidad y no por la duración. La campaña principal de Ghost of Sparta apenas ronda las siete horas (aunque se hace incluso más corto), pero hay que reconocer que durante las mismas la aventura no nos concede ni un segundo de descanso: peleas, saltos, zambullidas, escaladas… el juego sigue siendo un auténtico festival de acción.

Nada se le puede reprochar tampoco en lo concerniente al apartado técnico. Está claro que Ready at Dawn le ha cogido el truquillo a eso de programar para la portátil, y han conseguido ofrecer unos gráficos que hace tan solo unos años hubiesen sido impensables en PSP. Si el anterior Chains of Olympus ya era destacable, en este caso lo mejora: el aspecto de Kratos, el que presentan los enemigos o los efectos que salpican la aventura son realmente llamativos. Sin duda se trata de uno de los juegos más espectaculares a nivel visual de todo el catálogo de la portátil. Por su parte, el doblaje en castellano y la banda sonora, épica y contundente, consiguen ambientar adecuadamente las partidas.

En definitiva, estamos ante un nuevo God of War que, sin aportar demasiado a la saga o al género de la acción, sí que sabe cómo encandilar a los seguidores de Kratos.

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