La culminación de una saga

Niko Belic. Un nombre imposible de olvidar. Él es el protagonista del GTA más adulto, completo y salvaje de la historia. Un juego llamado a marcar un antes y un después dentro del género.

Cada generación trae consigo distintos juegos que, por diversos motivos, consiguen revolucionar de alguna manera el sector. Uno de estos títulos es GTA IV, un lanzamiento capaz de demostrar por qué Rockstar es una de las compañías más maduras a la hora de realizar juegos para adultos. Mafia, acción, persecuciones y una inmensa ciudad son sus cartas de presentación. Más o menos lo que siempre nos brinda esta franquicia, pero esta vez llevado a lo más grande.

Bienvenido, forastero

En GTA IV somos Niko Belic, un emigrante de la Europa del Este que llega a Estados Unidos buscando cumplir algo parecido al sueño americano. Pero una vez empieza su vida en Liberty City (una recreación muy fiel de la ciudad de Nueva York), se da cuenta de que las cosas no son como las pintan en las películas. Empezando por su primo Roman,  su contacto en USA y quien está envuelto en todo tipo de negocios turbios. Negocios que pronto pasan a ser los nuestros, claro.

Una vez empezamos a jugar a GTA IV, descubrimos una considerable evolución dentro de la serie. Para empezar, el manejo de los vehículos (que supone el cincuenta por ciento de la aventura) resulta ahora algo más exigente, estando más cercano a la simulación que al estilo arcade de entregas anteriores. Y algo parecido sucede con el control manual a la hora de disparar, posiblemente influido por el estilo de Resient Evil 4 o Gears of War. De hecho, por primera vez también podemos cubrirnos durante los tiroteos aprovechando los escondites que encontramos en los escenarios.

Siempre a la última

Si por algo ha destacado siempre Rockstar es porque sus juegos siempre están a la última, y claro, GTA no iba a ser una excepción. Eso se nota en algunos de los “gadgets” que utiliza el bueno de Niko, como dispositivos GPS o, sobre todo, los teléfonos móviles. Estos resultan especialmente útiles, ya que en ellos recibimos muchas misiones y avisos a lo largo de la aventura. Como siempre, el juego está dividido en dos partes bien diferenciadas: las tareas obligadas para avanzar en la trama principal y las secundarias. Todo partiendo de un guión profundo y bien elaborado, pero que aún así nos permite movernos por Liberty City con entera libertad, visitando los muchos lugares de interés que esconde esta inmensa ciudad.

Como último detalle, eso sí, conviene destacar que estamos hablando de un título muy violento, sangriento y, en ocasiones, incluso políticamente incorrecto. Es decir, que hay mucho de gratuito en GTA IV. Esto no quiere decir que suponga nada malo para los jugadores más adultos, pero sí resulta imposible recomendarlo a los más pequeños de la casa o a quienes se escandalicen con facilidad. En cualquier caso, es la entrega más grande que se ha visto hasta la fecha de esta conocida serie. Y más teniendo en cuenta que, por vez primera en la saga, incorpora modo online para un máximo de 16 jugadores simultáneos. Lo que le faltaba.

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