Los bajos fondos

Volvemos a Vice City. Y lo hacemos en una aventura pensada desde cero para PSP. Nunca el mundo del crimen había mostrado tanto en tan poco…

No nos engañemos, ser malo es divertido. Algo que la serie Grand Theft Auto nos lleva enseñando desde hace mucho tiempo. En esta ocasión regresamos a Vice City, una ciudad que ya conocemos muy bien de los tiempos de PlayStation 2, pero que todavía esconde unas cuantas sorpresas. Nuevas caras y viejos conocidos nos esperan en los lugares más peligrosos y conflictivos de esta gran urbe. Una ciudad que abre sus puertas para nosotros, otra vez… aunque ahora en cualquier parte.

Una nueva oportunidad

Vice City Stories se lleva a cabo dos años antes de los acontecimientos que vivimos en el original. Pero, ojo, porque estamos ante un título completamente nuevo, por así decirlo. Tanto la historia como el desarrollo son originales, no una mera versión de aquél. El protagonismo en este caso recae sobre Vic Vance, un nuevo inquilino de la ciudad que, como suele ser habitual, tiene que labrarse un porvenir abriéndose camino desde lo más bajo. Siempre llevando a cabo encargos no aptos para paladares sensibles.

Este nuevo Grand Theft Auto sigue el estilo que lleva caracterizando la serie desde sus orígenes en los tiempos de los treinta y dos bits. Nos encontramos ante un juego de desarrollo abierto en el que hemos de resolver diferentes misiones, siguiendo un orden aunque de manera relativamente libre, para así ganar dinero e ir abriendo más sitios y encargos de la aventura. ¿En qué consisten esas misiones? Pues en robos, asesinatos, tiroteos, secuestros. Vamos, que en todo momento nos veremos rodeados de “la crème de la crème”.

Mientras nuestra reputación va en aumento en el juego (al más puro estilo San Andreas), el título nos obsequia con el uso de todo tipo de vehículos, algunos exclusivos dentro de la serie: coches, motos, quads, motos de agua e incluso aviones. Y la oferta se completa con un montón de armas, de las más convencionales hasta las más contundentes.

En cuantos a los gráficos, nos encontramos con una producción bastante ambiciosa. Pese a las limitaciones de PSP, el juego luce prácticamente igual que las versiones de PlayStation 2. Es decir, los escenarios abiertos, los vehículos, la gente, el grado de detalle en global, la iluminación… cada aspecto recuerda a un GTA de sobremesa. Y lo mismo sucede con el doblaje el inglés y la banda sonora (está subtitulado al castellano) y la gran cantidad de opciones, misiones secundarias, negocios y, en definitiva, contenido que encontramos en el UMD. Los amantes de la serie no se sentirán decepcionados en absoluto.

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