Análisis de GRIS – Una balada de colores a viva voz

Nomada Studio consigue un producto tan bello que está a la altura de los mejores videojuegos indie.

Una pincelada de color en el oscuro vacío

GRIS es uno de esos juegos que han conseguido llegar directamente al corazón de los jugadores desde sus primeros compases. El primer tráiler de lo nuevo de Nomada Studio ya demostraba una declaración de intenciones de lo más interesante: la belleza es la piedra angular de su apuesta. En cuanto uno se introduce en el mundo de GRIS, la protagonista se convierte en todo lo que importa, así como recuperar aquello que ha perdido se transforma en una prioridad absoluta. Se trata de uno de esos videojuegos de corte independiente que saben mirar más allá de lo estipulado, consiguiendo aportar emociones y sensaciones que es difícil hallar en otro lugar. Y, para más inri, se trata de un producto nacional, que ya se ha impulsado hasta el Olimpo del género indie de este año, junto a Celeste o Dead Cells. Para realizar su análisis, si se me permite, intentaré hacer honor a la belleza que he encontrado al traspasar su barreras.

La sinestesia perpetrada en la ausencia de voz

figura de piedra de gris

Querida Gris, te he acompañado en tu viaje hacia el firmamento. Por el camino he visto destrucción y soledad, pero nos teníamos el uno al otro. No podría explicar el inmenso vacío que me invadió cuando tu imagen en pantalla fue sustituida por unas líneas de créditos, obligándome a asumir que no ibas a regresar. Ha sido un periplo en el que he aprendido junto a ti, he podido ver cosas que jamás hubiera imaginado y me propuesto recuperar tu voz como si no hubiera otro objetivo en el mundo. Me he entregado en cuerpo y alma a tu impronta y he sufrido con nuestros fracasos, aunque siempre supe que no podías perecer en el intento.

También perdimos los colores, solo nos quedó el que te da nombre. Avanzamos por parajes desolados, dominados por un tono plomizo que simulaba la desazón que sentíamos al avanzar. Más tarde fuimos recuperando las tonalidades, me enseñaste a descubrir de nuevo los colores y a impregnarme de sus cualidades. No solo eso, me ayudaste a experimentar la sinestesia. No solo era capaz de verlos, sino también de escucharlos y sentirlos. Además, te otorgaron poderes con los que superar los escollos que se presentaban en el camino. Los puzles comenzaron a adquirir una dificultad mayor, pero a base de intentos, de ensayo y error, conseguimos superarlos.

tonos rojos de los parajes de gris

Me enseñaste a valorar el poder del color rojo, de su peligro amenazante que precedía con diferentes tonalidades a las sombras que nos amenazaban. Nos costó superarlas, pero al solidificar tu cuerpo -con ese poder que te otorgaron las estrellas tras redescubrir el tono carmesí- pudimos deshacernos de ellas. También llegó el azul, atemperando nuestras emociones y embriagándonos con un nuevo entorno acuático. Los escenarios se hicieron más complejos, tuvimos que aprender a nadar, recogiendo de nuevo el poder de los astros y así seguir avanzando hacia la reconstrucción de nuestras almas. El verde nos aportó esperanza ante los peligros que se anteponían a nuestro avance, aunque después llegó el amarillo, que nos aportó algo de luz entre las sombras, pero también atrajo peligros mayores que tuvimos que superar a tientas para no caer en las garras de la oscuridad.

Aún nos quedaba recuperar tu voz, esa melodía tan deliciosa que conseguía hacer florecer lo marchito. Nunca había pensado que podría escuchar algo tan bello, mientras una sintonía, salida de las manos de un excelente compositor, acompañaba tu canto. Presentía que el final estaba cerca, pues la Luna mostraba el camino hacia las estrellas que querías alcanzar, pero antes de ello teníamos que llevarnos una desagradable sorpresa. Incluso hemos jugado juntos en ensoñaciones, sin perder el objetivo que teníamos en mente, nuestras manos se movían solas, como deslizadas por el amparo de las Moiras. Corrimos por numerosos parajes, algunos incluso nos obligaron a girar nuestra perspectiva y alternar el control de nuestros pasos. El súmmum de la aventura se hacía palpable y tu rostro aún estaba triste.

tonos azules de los parajes de gris

Tras librarnos del yugo de las sombras, al fin liberamos tu alma. Se alzó impertérrita, reconstruida por el sonido de tu voz para impulsarte hasta el camino que formaron las estrellas que habíamos recogido por la travesía antes de decirnos adiós. Te vi ascender hasta el lugar que te pertenecía, pero nunca pude despedirme de ti como me hubiera gustado, pues solo deseo que nuestros caminos se vuelvan a cruzar y poder darte las gracias. Por todo lo que me has enseñado en este camino, por las emociones que me has aportado y por haberme descubierto un mundo que merece ser visitado. Sé que eres una joven independiente, pero tu belleza está por encima de cualquier calificativo, y eso es lo que te aporta la mayor de las grandezas.

Un juego de corte indie que aspira a ser algo más

sombras intentando frenar a gris

GRIS es un título de esos que llegan directamente al alma. Es lo que he intentado reflejar en este análisis, consciente de que no es un texto al uso. Pero la obra de Nomada Studio tampoco lo es. Es un juego de desarrollo independiente capaz de traspasar los límites de lo establecido y apoyarse en dos piedras angulares: su excelente nivel de diseño artístico, que comienza en tonos de blanco y negro y poco a poco va adquiriendo color a medida que se recuperan, y su banda sonora. El trabajo en lo sonoro es colosal, porque ayuda a percibir en todo momento lo que la joven está sintiendo en su camino, consiguiendo un nivel de empatía sensacional.

En cuanto a las mecánicas jugables, no se puede decir que GRIS sea un juego revolucionario, pero es un plataformas bastante aceptable. Los puzles van aumentando de manera significativa cuando se avanza en su propuesta y las nuevas habilidades para la chica, que se resumen en doble salto, solidificación, nado y el canto, sirven para abrir nuevos caminos. La propuesta en sí, se basa en recoger pequeñas esferas de luz, estrellas a fin de cuentas, que ayuden a ascender hacia otros caminos. Por otro lado, no hay jefes, pero sí ciertas criaturas que intentan frenar el avance a modo de puzles o persecuciones.

tonos de azul oscuro en gris

El único pero que se le puede poner es su duración, ya que se antoja corta para lo que muestra en todo momento. Tal vez se le podía haber sacado un mayor partido a la recuperación de colores y ampliar la experiencia, pero en su conjunto es un gran videojuego. En mi caso, he podido probarlo en Nintendo Switch y su desenvoltura era realmente fluida, por lo que a nivel técnico el juego corre bien, además de ser una maravilla para los ojos. En definitiva, insto a todo aquel que se sienta atraído por GRIS a lanzarse a su compra y, tras disfrutarlo, regresar a este artículo para entender el sentido de su redacción y lo que ha conseguido aportar. De lo contrario, tal vez resulte incomprensible lo que significa un videojuego de estas características.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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