Comienza la gira

La saga Guitar Hero se lanza a la carretera. Y qué mejor manera de celebrarlo que con todo tipo de novedades y un nuevo instrumento: la batería. ¡Qué tiemblen los Rolling Stones!

Ante la competencia feroz de Rock Band, Guitar Hero ha evolucionado. Y lo ha hecho sumando un nuevo instrumento a su particular orquesta: la batería. Pero no sólo eso, sino que a partir de esta entrega el título de Activision cuenta también con micrófono. Como se suele decir, renovarse o morir. Y en el mundo de los videojuegos no existe eso que llaman tregua.

Show must go on

Guitar Hero World Tour cuenta con un total de ochenta y seis canciones. Entre ellas se incluyen todo tipo de bandas y géneros, ofreciendo así una de las propuestas más variadas de toda la saga. Aún hay una marcada presencia metálica, con bandas tan populares dentro del mundillo rockero como Ozzy Osbourne, Van Halen o Metallica, pero en esta ocasión encontramos también grupos como Tokio Hotel, Jimmy Hendrix, Jane’s Addiction o Blink 182. Una selección, como decimos, que va desde el heavy más contundente hasta el pop más comercial y sencillo.

¿Por qué esta entrega se llama World Tour? Sencillo. En lugar de interpretar temas sueltos en cada uno de nuestros “conciertos”, en esta ocasión tenemos que encadenar unas cuantas canciones seguidas, como si fuéramos una banda de verdad. Esa es la principal novedad del modo Carrera de esta entrega y las anteriores. En todo lo demás es virtualmente idéntico: tenemos que ir tocando canciones, ganando reputación y dinero, para así desbloquear nuevas guitarras y composiciones.

Y lo mismo sucede con las opciones multijugador que incluye el título. Salvando el hecho de que, como hemos comentado, en esta ocasión podamos cantar y tocar la batería, volvemos a encontrar los clásicos duelos de guitarras, así como con la posibilidad de tocar formando una banda con amigos (de manera cooperativa) o bien enfrentarnos a otro grupo de usuarios a través de Internet.

Por último, el título incluye una novedad a tener en cuenta: Estudio de Grabación. En él, como su propio nombre indica, podemos llevar a cabo nuestras propias composiciones. Pero, ojo, dejar de “versionar” y volvernos creadores no es una tarea fácil, por lo que aprender a utilizar y dominar esta opción no es cosa de una tarde. Requiere tiempo y dedicación. Será por eso que los productores discográficos ganan tanto dinero…

En conclusión, estamos ante una entrega que mantiene el estilo de todas las anteriores, si bien mira de frente a Rock Band a la hora de sumar más instrumentos, modos y opciones a su contenido. ¡Que siga la fiesta!

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