Masacres a domicilio

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Llega a los sistemas de Sony una de las mayores oleadas de plomo y sangre del panorama independiente de los últimos años. Viajemos a los ochenta a pintar de rojo la ciudad bajo las más estrambóticas máscaras en Hotline Miami. 

La cosa es simple: ellos llaman por teléfono con una tarea para hacer y una dirección. Por lo general suelen pedir discreción y seriedad, así que mejor ponernos nuestro mejor traje blanco, el último grito en Miami a finales de los ochenta. Una máscara de animal será el toque perfecto, ahora solo falta la herramienta adecuada. ¿Qué tal la escopeta que lleva ese tipo, el que está detrás de la puerta? Solo hay que tumbarlo, aplastarle la cabeza contra el suelo hasta que deje de patalear y hacernos con el arma para seguir con el trabajo. Eficiencia, esa es la clave para triunfar en Miami, eficiencia y clase. Lástima que para cuando volvamos al coche camino de la pizzería o a alquilar alguna peli para desconectar de un arduo día de curro en el apartamento, no quede nadie vivo para contar con qué efectividad liquidamos el encargo.

Si tuviésemos que describir Hotline Miami en varias palabras concretas, seguramente “ochenta”, “matanza” y “máscaras” estarían entre ellas. Muchos ya conoceréis el juego de Dennation de su paso por el PC, donde ha calado a lo grande entre los usuarios, y ahora tenemos ya entre manos sus versiones para PS3 y PS Vita, donde ya no contamos con ratón y teclado pero no por ello renunciamos a las enormes dosis de hemoglobina y mala leche que rezuma este juego, uno de esos que te vuela la mente en pedazos, pero éste lo hace tras apoyarte una semiautomática en la sien.



Poco sabemos de nuestro papel cuando iniciamos la partida, solo que corren finales de los años ochenta, algo que veremos en no pocos detalles del juego a pesar de su estética pixelada, y que al parecer tiene tratos con gente no demasiado recomendable. Ni siquiera él mismo parece recordar muy bien qué le ha llevado a la extraña situación en la que se encuentra, frente a tres tipos con máscara de animales en una habitación que comienzan a echarle en cara sus actos. Parece por momentos que nos hayamos colado en una película de David Lynch. Pronto nos acordaremos más de Tarantino.

Al comienzo de cada capítulo de Hotline Miami, el teléfono suena y una voz al otro lado nos dice, de manera un tanto críptica, qué es lo que tenemos que hacer. Poco importa, ya que en la gran mayoría de los casos son eufemismos para no dejar títere con cabeza. Subiremos en nuestro coche, llegaremos a la dirección en cuestión y comenzará el festival de ultraviolencia. Contando con armas, ya sean de fuego o cuerpo a cuerpo, o incluso a puñetazo limpio si no llevamos nada, deberemos dar buena cuenta del resto de individuos trajeados que nos encontremos por los alrededores y que tampoco dudarán en echársenos al cuello.

Pero lo que suena a arcade genérico en perspectiva cenital pronto se transforma en una orgía de ultraviolencia que, por si fuera poco, deja vía libre a la creatividad. ¿Tumbamos a ese tipo de enfrente y le rajamos el cuello mientras está en el suelo o le volamos la cabeza de un tiro? El asunto es más que una simple preferencia, ya que como el juego nos indica en sus pistas y tutorial, el estruendo de las armas de fuego hará que los enemigos acudan en tropel a darnos de nuestra propia medicina, de modo que es posible que queramos, en según qué situaciones, actuar de manera más sigilosa y optar por un simple pero efectivo barrazo de acero en el cráneo. O echarle imaginación y emplear algún elemento del escenario. Un cazo de agua hirviendo puede darnos un asesinato creativo y de paso algún que otro punto.



Y es que en función de cómo nos desenvolvamos en cada misión, al final de ésta obtendremos una puntuación por las acciones que hayamos realizado, la cuál se traducirá en una nota y se acumulará en un total que nos permitirá desbloquear nuevas armas y máscaras. Y si bien las primeras serán las que nos saquen de apuros, las segundas nos concederán habilidades y modificadores que variarán la experiencia de juego. Por ejemplo, una de ellas conseguirá que nuestros puños sean armas letales, otra que los perros no nos ataquen, y otra que al abrir una puerta contra algún enemigo, en lugar de derribarlo como es lo habitual nos lo carguemos sin más. Son solo tres ejemplos de las muchas máscaras que hay en el juego y que deberemos escoger bien al inicio de cada nivel para aprovechar sus beneficios.



Hotline Miami luce como un juego de 16 bits, pese a lo cual contiene bastantes detalles que nos harán sentir como en una película de acción, pero su jugabilidad no es tan sencilla como podría parecer. Por ejemplo, además de poder derribar enemigos si abrimos una puerta justo cuando pasen junto a ella, podremos lanzarles el arma que llevemos para dejarlos aturdidos (o muertos si es que llevamos un cuchillo) o cogerlos y usarlos de escudos humanos si vamos a enfrentarnos a varios tipos con armas de fuego.

Y hablando de armas de fuego, algunas de ellas pueden atravesar ventanas, por lo que si no tenemos cobertura y nos ven, nos llevaremos una ristra de balas. Las maneras de ejecutar y rematar son varias y no muy agradables, y todo ello lo haremos de manera sencilla con los dos sticks para desplazarnos y apuntar y los botones L o R (L1 y R1 en caso de PS3) para coger o lanzar armas y disparar o golpear respectivamente. La portátil PS Vita se beneficia aquí de su control táctil para suplir las funciones de L2 y R2 en PS3, de modo que podremos desplazar la pantalla para poder ubicar a más enemigos arrastrando, o fijar un blanco determinado simplemente tocando sobre él, haciendo su manejo bastante sencillo.

No solo el aspecto retro y la ambientación buscan llevarnos a los locos ochenta en la viciosa ciudad de Miami, también la música lo hará con una estupenda banda sonora que a base de toques de techno nos pondrá en situación y nos ayudará a viajar en el tiempo. Con Hotline Miami nos parecerá estar en una de esas cintas de videoclub o de sábado por la noche en las que los tiros y los chorretones de sangre conquistan buena parte del metraje. El propio juego nos anima a no temer a la muerte, cosa que sufriremos no pocas veces, y a salir sin complejos a descerrajar plomo contra nuestros adversarios. 

Y aquí precisamente viene uno de los pocos peros que le vamos a poner a este juego. Y es que aunque su planteamiento y su mecánica invitan a explorar varias posibilidades de cara a afrontar los niveles, habrá situaciones en las que sencillamente tendremos que repetir unos pasos concretos y dejarnos de experimentos si queremos llevar a cabo la misión con éxito. Acabremos aprendiéndomos de memoria los recorridos de los hombrecitos trajeados, sus armas y las ubicaciones donde encontraremos las nuestras para acabar trazando siempre la ruta óptima, que al final resultará ser la única. Esto, sin embargo, no resta diversión a un juego que te atrapa de la manera más violenta posible y no te deja ir hasta avanzar en la trama y conseguir desvelar qué diablos está ocurriendo en ese cochambroso apartamento en 1989. Cuando nos demos cuenta nos habremos cargado ya a medio Miami antes de salir del juego.

Hotline Miami es un juego que viene al pelo para un sistema portátil como PS Vita, y por suerte sus responsables han hecho un buen trabajo a la hora de adaptarlo a sus controles y a su pantalla. Pero si preferís la consola de sobremesa no hay problema, ya que el juego cuenta con Cross-Buy, de modo que os llevaréis los dos por el precio de uno. Lo cierto es que son prácticamente idénticos salvo por la suplencia de dos de los botones por el control táctil. Teniendo en cuenta que Hotline Miami es una pequeña maravilla, es una buena noticia para los poseedores de ambas máquinas. Se encontrarán con un juego condenadamente adictivo y que juega con el concepto de violencia creativa. Nuestro teléfono está siempre preparado para cuando haya que calzarse la máscara.

Juan Elías Fernández

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Valoración final

Jugabilidad: No le temáis por ser un dual stick shooter, el apuntado automático lo hace simple y el resto de su control es muy cómodo.

Gráficos: Pequeños, pixelados, pero capaces de reflejar detalles que nos transportarán a 1989. En resumen, puro amor.

Sonido: Una banda sonora magnífica, incluso inquietante a veces, se une a unos efectos que crean una atmósfera que, como el propio juego recomienda, es mejor disfrutar con auriculares.

Duración: Cuenta con un número decente de misiones y un componente de rejugabilidad que nos hará volver una y otra vez.

Conclusión

Como en su versión de PC, Hotline Miami es otra de las sorpresas a las que la escena del desarrollo independiente nos está malacostumbrando en los últimos años. Esta no es para estómagos débiles, pero sí para jugadores que busquen un juego absorbente que les tenga sus buenas horas frente a la pantalla. Y es que si hay algo mejor que un tributo, es un tributo que, además, funciona a las mil maravillas.

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Si te ha gustado te gustará

Grand Theft Auto: Vice City

No te quedes solo en el juego

Película: Drive, de Nicolas Winding Refn

Canción: Heart – If Looks Could Kill

Libro: La Naranja Mecánica, de Anthony Burgess

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