Una nueva fantasía

Rol, armas y brujería se dan la mano en un título que nos traslada a un mundo lleno de fantasía y terribles enemigos. Toda una aventura épica pensada para ser disfrutada de forma cooperativa.

Hunted: The Demon’s Forge nos cuenta la historia de dos mercenarios: Caddoc -un temible guerrero- y E’Lara, una atractiva elfa. Juntos tienen que llevar a cabo la difícil misión de enfrentarse a un feroz ejército de demonios, lo cual les lleva a visitar todo tipo de épicas localizaciones como bosques, mazmorras o ciudades.

Dos son compañía

Al contrario de lo que suele suceder en otros juegos de rol, Hunted: The Demon’s Forge es un título muy orientado a la acción, y en el que las plataformas o la exploración tienen un papel bastante pequeño. De hecho nuestra principal tarea durante la aventura consiste en recorrer todo tipo de fantásticos lugares llenos de enemigos a los que tenemos que enfrentarnos sin parar.

Por suerte no estamos solos a lo largo de todo el juego. Al igual que lo experimentado en otros títulos como Army of Two, en esta ocasión el juego está claramente pensado para ser disfrutado en cooperativo. Es decir, que en todo momento, y manejemos al personaje que manejemos, nuestro compañero nos acompaña a todas partes, ayudándonos a derrotar enemigos. Como suele ser habitual, bien podemos jugar en solitario -encargándose la propia inteligencia artificial de la máquina de su control- o con un amigo, tanto a pantalla dividida en una misma consola como a través de Internet.

Cada uno de los dos personajes, Caddoc y E’Lara, tienen sus propias características. El primero destaca por su fuerza, que resulta muy útil para los combates cuerpo a cuerpo, mientras que la segunda lo hace por su destreza con el arco, perfecta para los ataques a distancia. Eso sí, la resistencia de la elfa es notablemente menor que la de su compañero de fatigas.

Al igual que otros muchos juegos de rol, Hunted: The Demon’s Forge tiene un alto componente progresivo. O lo que es lo mismo, que a medida que avanzamos en él, podemos ir mejorando las habilidades de nuestros personajes. Y en este caso dicho sistema funciona por medio de cristales que potencian nuestros hechizos mágicos y armas.

Con respecto a su duración, el juego de Bethesda ronda las quince horas, algo más o menos estándar dentro de la media, si tenemos en cuenta su concepto enfocado a la acción. Eso sí, el título cuenta con tres niveles de dificultad entre los que elegir, más uno más que solo se puede desbloquear tras terminar la aventura, y que cuesta lo suyo superar.

Pero posiblemente el aspecto más llamativo del juego -al margen de su doblaje al castellano-, sea la posibilidad de hacer mapas personalizados. Es decir, que podemos crear nuestros propios niveles gracias al editor que incluye el título… fases que después podemos jugar igualmente con un amigo o compartir a través de Internet con otros usuarios.

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