Just Dance 2019 – Un rey del baile que ya conocemos

Sé que pedirle más a un juego de lo que quiere proponer realmente no debe jugar en su contra, pero los títulos musicales (tanto de cantar como de bailar), se me antojan incompletos el uno sin el otro. Si bien yo tengo predilección por el canto (véase mi última incursión en esto del artisteo), lo cierto es que no puedo evitar que se me mueva el cuerpo con según qué canciones. Just Dance 2019 es la enésima entrega de esta saga que, en un solo juego aúna música y baile, aunque la tarea que nos piden es que ejecutemos con la precisión y coordinación suficientes una serie de coreografías muy bien conformadas para demostrar ser los mejores. No se aprende a bailar con Just Dance, pero sin duda es una propuesta más que buena para poder echar un ratito con amigos y deslumbrar a los demás con el bailarín que llevamos dentro.

Análisis

La principal pega que uno le puede encontrar a entregas (de videojuegos) anuales de cualquier tipo es su escaso tiempo para innovar y presentar novedades. Como forma de satisfacer las necesidades de un público casual (aunque a Just Dance puede jugar cualquiera), Ubisoft lanza un nuevo título cada año añadiendo nuevo contenido limitado y con diseños de interfaz renovados para que no parezca que se está jugando a la versión del año anterior. Esta es, sin duda, la principal pega de este Just Dance 2019: su poca ambición y pasotismo a la hora de innovar. Quizá está todo el pescado vendido y su único objetivo es colocar una entrega todos los años en las estanterías de las tiendas (y demás comercios digitales), pero la fórmula no se puede estirar para siempre. De momento, aguanta bastante bien, y es que esta licencia sigue siendo la reina en lo que a mover el esqueleto se refiere.

Como decía al principio del análisis, yo no concibo bailar sin cantar (aunque sí lo contrario), por lo que si eres un fanático o fanática de la música, descubrirás lo difícil que es ejecutar una coreografía movida mientras cantas en inglés una canción que no te sabes del todo. La entrega de Just Dance de estr año ofrece todo lo que ya venía dándonos desde hace bastante: coreografías muy bien estructuradas, videoclips impresionantes con un sello propio que ríete tú de la Batuka y un repertorio muy variado que, al contrario que en Let's Sing, no tiene por qué ajustarse del todo a las listas de éxito del momento. Esto se debe a que para bailar, basta con que una canción sea movida. El ritmo, si es que tenemos alguno, nos invadirá en cuestión de momentos aunque no se tenga ni pajolera idea de lo que se escucha. Unas 40 nuevas canciones forman parte del repertorio de este Just Dance, a lo que se suman versiones alternativas que habrá que desbloquear y más de 400 en el Unlimited, al cual se puede acceder durante un mes de manera gratuita. Esta plataforma, aunque pueda parecer algo descarada (ya que es de pago), multiplica las posibilidades del juego enormemente y son canciones que ya han aparecido en títulos anteriores. Si tienes ganas de revivir un momentazo bailable, ese es tu sitio.

Con la llegada de esta entrega, Ubisoft ha simplificado, eso sí, la manera de acceder a este y otros juegos de la saga. Bajo una misma aplicación (que es la encargada de detectar nuestros movimientos), todos los jugadores pueden conectarse a esta entrega y a las anteriores. Hasta este año, cada entrega tenía su propia versión de la app móvil, algo que se ha mejorado muy mucho creando una universal mediante la cual se puede jugar perfectamente. Una de las grandes cualidades que ha tenido siempre Just Dance es que su sistema de juego es apto para cualquier persona, algo que lo convierte en un título muy para usuarios y no para alguien que quiera aprender a bailar.

Si somos sinceros, la aplicación solo capta los movimientos de la mano que sostiene el móvil y es lo que usa para puntuar. Esto quiere decir que si ejecutamos SOLO perfectamente los movimientos de la mano, podríamos obtener la puntuación perfecta con el resto del cuerpo inmóvil. Obviamente, la gracia de esto está en creerse un divo o diva del escenario y desatar todo nuestro ritmo sobre el salón o la habitación ejecutando cada movimiento. Just Dance tiene muchas bondades a destacar, y es que es un título perfecto para hacer ejercicio en casa (tiene un modo para contabilizar calorías perdidas, estimadas, claro), pasando un buen rato, aunque sea en solitario.

El progreso en Just Dance 2019, como en el resto de entregas, se premia. Conseguir puntuación sirve para subir de nivel y desbloquear avatares y otros complementos accesorios que funcionan en el juego. La comunidad también forma parte de este título, ya que se pueden crear coreografías personalizadas y que otros las prueben. Realmente, si hay un grueso de jugadores fanáticos de esta saga, esto es una herramienta brutal para retarse entre ellos y conseguir descurbir nuevos talentos en esto del baile. Los niños también tendrán su hueco en este título, con un modo Kids con coreografías adaptadas para ellos.

Conclusiones

Jugabilidad: Just Dance 2019 mantiene un nivel excelente con respecto a lo que tiene acostumbrado a sus jugadores. Coreografías originales, desafiantes y que te invitan a querer repetirlas. Una aplicación universal que funciona realmente bien y con la que se puede controlar el juego dejando el mando a un lado. Cuidadín con no agarrarlo bien y que se os escape.

Repertorio: Como en Let's Sing, esto también es un punto a valorar en lo que a un juego musical se refiere. Hay verdaderos temazos en Just Dance 2019, solo que donde Let's Sing falla, Just Dance triunfa, ya que las 40 canciones que se incluyen en el juego se complementan con una plataforma, de pago eso sí, con más de 400 temas.

Juan Pedro Prat

Periodista. Siempre llevo a mano un Poké Ball por lo que pueda pasar. Combino mi pasión por escribir con la de diseñar, aunque no se me da muy bien. Intento siempre aprender de todos los que me rodean.

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