Análisis de Killing Floor 2 – El placer de exterminar hordas

Killing Floor fue en su día un título bastante discreto que llegó a Steam y que con su segunda parte ha dado el salto también al mundo de las consolas. La creación de Tripwire apuesta claramente por la diversión y por ello su estilo de juego está claramente fijado en una cosa, disparar y desparramar la sangre de los zombies que tenemos que combatir.

Killing Floor 2 ya lleva algún tiempo disponible en PlayStation 4 y PC, pero los jugadores de Xbox One han tenido que esperar algunos meses más para disfrutarlo en su consola. Para realizar este análisis hemos tenido acceso a esta última versión, por lo que a continuación te contamos qué ofrece este desenfrenado título de acción y disparos que centra su razón de ser en las hordas. Así mismo vamos a contarte cuál es el contenido exclusivo que presenta el título para la máquina de Microsoft, aunque realmente es casi inexistente.

Una vez más nos topamos de lleno con un título dirigido por completo al multijugador online, aquí no hay historia y como realmente se disfruta de la experiencia es jugando con gente. El caso es que los Zed, una especie de zombies, han tomado el control de las calles de Europa y nuestra misión es acabar con ellos. Hablar de hordas supone rememorar juegos como Gears of War, ya que este Killing Floor 2 y antes su primera parte se basan precisamente en eso, en hordas de enemigos que podemos completar junto a nuestros amigos.

Como ya hemos avanzado el título gana muchos enteros disfrutando con gente, o mejor dicho pierde su razón de ser en el caso de intentar disfrutar de la experiencia sin otros jugadores. Por ello, en caso de no tener suscripción a Xbox Live o PlayStation Plus te recomendamos encarecidamente retirar la vista del juego y buscar otro que sí pueda cumplir sus expectativas en cuanto al juego en solitario. Si por el contrario buscas una experiencia con la que disfrutar de las partidas multijugador más frenéticas y divertidas en compañía de otras personas, Klling Floor 2 es una propuesta que debes tener muy en cuenta.

Otra de las características que hace que el título sea realmente divertido es la cantidad y tipos de clases de personaje que hay. En total encontramos 10 opciones, cada una de ellas con su propio armamento y habilidades. Algunas de estas clases son Berserker, Apoyo, Médico de Campo, Pirómano, Superviviente o SWAT, por lo que se puede comprobar que la variedad está servida. Además cada una lleva un nivel de especialización y una serie de desbloqueos a los que tenemos acceso a medida que jugamos con cada una de ellas. La personalización también está servida y por ello se nos ofrecen una serie de personajes entre los que seleccionar, a los que a su vez podemos añadir ropas y equipamiento. Así mismo también es posible utilizar materiales para construir nuevas apariencias de armas.

La experiencia principal de Killing Floor 2 la componen las partidas de hordas de hasta 6 jugadores en la que todo el equipo se ve las cara contra los Zeds en una serie de oleadas, pero también cada la posibilidad de disfrutar del modo competitivo en el que una parte de los jugadores se pone en la piel de los supervivientes y el resto controla a los malos. En cualquier caso el grueso de los jugadores se concentra en el primero de los modos. Cabe destacar que hay partidas de cuatro, siete y diez  oleadas y entre rondas se abre un mercader en el que podemos comprar nuevo equipo o munición. Eso sí, es importante comprobar el peso del equipo, ya que no podemos portar tanto como queramos.

Como es de esperar hay diferentes niveles de dificultad, así como varios tipos de enemigos, cada uno de ellos con su propia forma de atacarnos. También cabe destacar la aparición de los jefes, los cuales tienen la capacidad de recuperar su salud y no dudan en huir si están con poca vitalidad. En los mapas también hay cajas de munición, puertas que podemos cerrar para evitar el avance las hordas, así como objetos coleccionables que recoger. Eso sí, la obtención de estos podría servir para potenciar la exploración o la rejugabilidad de escenarios concretos, pero normalmente observamos cómo se desbloquean los logros de obtención de los mismos ya que otros jugadores los han recolectado por nosotros.

La música es un factor realmente importante en Killing Floor 2 y juega un papel muy importante. La acción del título es muy desenfrenada y la música acompaña los disparos y explosiones de forma sensacional. De pronto podemos estar escuchando temas musicales de metal y pasar a melodías orquestales en determinados mapas que igualmente transfieren muy buenas sensaciones al jugador. Por su parte tanto las voces como textos están localizadas al castellano.

Killling Floor 2 no ha inventado nada, pero a pesar de ello es realmente adictivo. Además sus apartados técnicos quedan lejos de los grandes títulos de la generación, pero es una clara demostración de que no se necesitan grandes apartados gráficos o una jugabilidad compleja para cumplir un claro objetivo, divertir.

Como ya hemos adelantado Killing Floor 2 ofrece contenido exclusivo en Xbox One, pero su repercusión es más bien mínima. Al contenido que ya está presente en las ediciones de Playstation 4 y PC se le suma el Lanzahielos como arma, así como nuevas piezas de ropa. De esta forma queda claro que la experiencia ofrecida es la misma para todos los jugadores, independientemente de la plataforma en la que jueguen.

Alberto Hernanz

Jugabilidad: Aquí reside el pilar fundamental sobre el que se sujeta el juego. Sus mecánicas son realmente sencillas, pero muy adictivas. Disfrutar de las hordas con amigos es un vicio y se te pasan las horas jugando sin darte cuenta.

Gráficos: Aunque este apartado ha mejorado respecto al de la primera entrega, quede lejos de lo que ofrecen algunos shooters u otros títulos basados en hordas. A pesar de ello la sangre es un claro protagonista de la acción. Además los momentos de cámara lenta aportan un gran espectáculo a las hordas.

Sonido: Las distintas melodías y los géneros musicales que se dan cita en el juego acompañan a la perfección la locura y el desenfreno de las partidas. Además las voces están localizadas al castellano.

Duración: Habrá quien eche de menos más peso para el juego en solitario, pero estamos ante un videojuego que centra su razón de ser en el cooperativo y el competitivo. Por ello se ofrecen cantidad de clases de personajes, con lo que poder vivir las hordas bajo diferentes funciones.

Conclusión: Killing Floor 2 es un título de acción centrado en hordas con una misión bien clara, la de hacer disfrutar a los jugadores. Su apuesta por el multijugador lo hace una gran propuesta a tener en cuenta si buscas un título con el que disfrutar en compañía de más jugadores.

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Su multijugador es realmente adictivo.
 

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