El mágico reino de la aventura

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Prepárate para disfrutar de toda la magia de los parques de atracciones Disney gracias al periférico Kinect y su control de movimiento. ¡Y en el salón de tu casa!

No resulta descabellado que, teniendo en cuenta el concepto de Kinect, Microsoft haya pensado en realizar un juego como Disneyland Adventures. Un título en el que, como su propio nombre indica, pasamos a vivir una experiencia ambientada en el parque temático Disneylandia. Siempre utilizando nuestro cuerpo como mando, tal y como es habitual en los juegos desarrollados para el periférico de Xbox 360. ¿El resultado? Un juego divertido para toda la familia, que cuenta con la magia típica de las producciones Disney.

Un día en el parque

Lo primero que hay que hacer en la aventura es desarrollar nuestro personaje. En este sentido, el juego no admite los avatares de Xbox 360, sino que nos permite editar uno propio, eligiendo entre sexo, pelo, aspecto y demás características básicas. Nada especialmente complejo, pero sí suficiente como para tener a nuestro propio protagonista. Una vez creado este, es hora de empezar el juego.

Como en los parques de París o Florida, el Disneylandia del lanzamiento está dividido en ocho zonas diferentes. Y, aunque el título tiene cierto carácter progresivo, lo cierto es que da la impresión de que podemos movernos por él con entera libertad. Es decir, que en todo momento nos sentimos como un visitante cualquiera de este mágico recinto “virtual”. ¿Y qué quiere decir esto? Pues sencillo, que nosotros marcamos el ritmo para elegir entre montar en las distintas atracciones (dieciocho en total) o interactuar con los personajes Disney que pululan por las calles del parque (básicamente pedirles autógrafos o una fotografía).

A decir verdad, y como era de esperar, Disneyland Adventures es un título pensado para toda la familia, y de marcado corte infantil. Es por eso que su control, adaptado a Kinect, resulta sencillo y fácil de dominar desde el principio. Con los brazos podemos decidir e indicar a donde queremos ir, y el personaje corre de manera casi automática. Además, desde los primeros compases del juego contamos con la ayuda de un ticket dorado que nos guía por el parque y nos da los típicos consejos-tutoriales de rigor. Y por si fuera poco, también encontramos atajos o accesos directos de unos lugares del parque a otros, para que no terminemos tan cansados como cuando hacemos turismo de verdad.

También el interfaz muestra en todo momento, de manera clara y accesible, qué tenemos que hacer para cogerle el truco a cada objetivo del juego. Objetivos y opciones a los que podemos acceder gracias al sensor de voz de Kinect, facilitándonos aún más la vida si cabe.

Pero claro, al margen de todo, lo que realmente resulta interesante del título son sus atracciones (al igual que sucede con los parques de verdad). En este caso la mayoría de los juegos resultan relativamente variados y entretenidos, igual que responden de forma adecuada y precisa a nuestros movimientos. Durante estos retos, tenemos que reunir monedas, enfrentarnos a personajes como Garfio en duelos de espadas, esquivar obstáculos, disparar a objetivos o incluso bailar… Todas estas posibilidades hacen que Disneyland Adventures sea una experiencia casi igual de divertida que en la realidad. A decir verdad, todas las atracciones del juego están basadas en las auténticas originales, salvo que diseñadas “con un toque de imaginación”, como es lógico.

Por lo demás, el título presenta un acabado gráfico resultón, en el que se han cuidado con especial esmero las animaciones de los personajes de Disney. De hecho, la mítica factoría ha ayudado con el desarrollo de la aventura, lo cual se nota también en la excepcional ambientación. A su vez, como decíamos, el uso que se hace de Kinect es bastante preciso (si bien no el mejor que hemos visto hasta el momento) y los diálogos llegan subtitulados al castellano.

VALORACIÓN FINAL

Jugabilidad: Los minijuegos son bastante divertidos y, en general, es como estar de verdad en un parque temático de la compañía americana.

Gráficos: Para ser un juego infantil, las animaciones y texturas cumplen. La interfaz resulta clara y permite que podamos hacernos con el manejo desde el primer minuto.

Sonido: El lanzamiento cuenta con subtítulos en nuestro idioma, aunque no hubiese estado de más que también se hubiera doblado. Las voces son las originales de los personajes.

Duración: La habitual en un título de estas características. Siempre se puede rejugar, además, especialmente con un amigo.

Conclusión: Sin ser el título de minijuegos más completo del mercado, lo cierto es que Disneyland Adventures es casi tan divertido como pasar un día en Disneylandia. La magia de los personajes Disney, la posibilidad de movernos a nuestras anchas por el parque y las variadas pruebas, basadas en sus homónimas reales hacen de él una experiencia familiar e infantil bastante recomendable.

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