Haciendo el animal

Kinect vuelve a llevar a Xbox 360 las mascotas más exóticas que podamos imaginar. Y en esta ocasión, aparte de felinos, también encontramos osos. Vamos, que estamos ante una auténtica bestialidad de juego.

A día de hoy, y mal que bien les pese a algunos, Kinectimals sigue siendo uno de los juegos que más y mejor aprovecha el periférico Kinect. Y no sólo eso, sino que viene a demostrar a quién y cómo va dirigido principalmente. ¿Estamos ante un título para niños? Sí. Pero eso no quita que el juego tenga sus atractivos o que el trabajo que esconde detrás sea digno de mención. Todos sabemos que la sombra de Nintendogs y demás franquicias de Wii es bastante alargada, pero Microsoft puede presumir de haber conseguido el que, posiblemente, sea el título de mascotas virtuales más destacable hasta la fecha.

La isla misteriosa

¿Qué es exactamente este nuevo Kinectimals? ¿Una expansión? ¿Un juego nuevo? Pues más justo sería decir que mitad y mitad. En formato físico, el juego incluye el título original, es decir, el lanzamiento que vio la luz en 2010, con todo su contenido, y una “expansión”, con osos como protagonistas. Por el contrario, y si ya se posee una copia del primero, se puede conseguir este material extra mediante descarga digital. ¿Ha quedado claro? Pues eso…

La historia del juego es prácticamente nula y evidencia del todo que el título está pensado para los pequeños de la casa. Al comienzo de la aventura nos encontramos en una isla habitada antiguamente por piratas, que tendremos que explorar con nuestro nuevo compañero animal. En esta ocasión a los “gatitos” ya conocidos, se suman cinco tipos de osos: panda, polar, grizzli, pardo y negro. Poco a poco, además, se van desbloqueando alguno que otro más.

Domador de barrio

La mecánica de este Kinectimals sigue a pies juntillas lo visto en el anterior. Es decir, que el desarrollo del juego se va llevando a cabo a través de simpáticos minijuegos que nos sirven para conseguir monedas y, a su vez, ir desbloqueando poco a poco más escenarios de la isla (que se llama Mira, por cierto). Un planteamiento sencillo, accesible pero que atrapa más de lo que podría parecer en un principio. Aunque claro, los programadores también han pensado en nuevos añadidos para la ocasión.

La aparición en escena de osos hace que podamos llevar a cabo trucos y juegos que, por motivos obvios, eran imposibles de hacer con tigres, por ejemplo. Los más sencillos de ellos pasan por decirle a las criaturas (a la que hayamos elegido) que se tumbe, se siente, salte o dé vueltas. Pero al margen de estas habilidades de domador amateur, también encontramos nuevos minijuegos o retos.

Entre ellos están los que consisten en escalar a árboles, recorrer distancias en un tiempo determinado o conseguir piezas de fruta, por citar algunas de ellas. Pero quizás lo más significativo sea el poder hacer malabares con nuestro oso. Entonces sí que nos sentiremos como el auténtico jefe de pista de un circo. Por supuesto, cuantos más puntos logramos y mejor se nos den estas pruebas, más rápido avanzamos en el juego. No obstante, la dificultad está muy bien ajustada, teniendo en cuenta que es un juego muy para niños (¿lo habíamos dicho ya?).

¡Haz el oso!

Hay que reconocer que los grandes protagonistas de esta “expansión” son los osos. Y por eso mismo Frontiers se ha esmerado considerablemente en su diseño. Está claro que este equipo le ha cogido el truco a Xbox 360, puesto que estas entrañables criaturas lucen bastante mejor de lo que lo hacían los primeros felinos (a pesar de que estos ya resultaban de por sí muy simpáticos). En esta ocasión, tanto los diseños de las bestias como sus animaciones o la propia manera que tenemos de interactuar con ellos se han pulido considerablemente.

Los escenarios, por su parte, mantienen el toque exótico y salvaje del original, y también destacan por su colorido y la fantástica sensación de viveza que transmiten.

Con respecto a la banda sonora, encontramos temas muy pegadizos y desenfadados, que encajan a la perfección con la naturaleza del título. En general la aventura transmite simpatía y ese “buen rollo” un tanto forzado propio de los títulos más o menos infantiles.

Conclusión. Después del éxito cosechado por el primer Kinectimals, es lógico que Microsoft haya vuelto a crear una nueva entrega de este título. ¿Nueva entrega? Bueno, más justo sería decir que estamos ante una expansión, que de hecho se puede adquirir de manera descargable si ya compramos en su día el original. En cualquier caso, sus nuevos protagonistas, los osos, y la cantidad de trucos nuevos y juegos que podemos llevar a cabo hacen del lanzamiento una experiencia curiosa. Si te gustó el primero, o si bien no sabes qué regalarle a tu hermano pequeño, puede ser una opción a tener en cuenta para estas navidades.

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