¡La nueva robótica aventura de Kirby!

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HAL Laboratory regresa con una nueva entrega de la franquicia de Kirby que no nos dejará indiferentes. Han sido muchas aventuras las vividas con esta rosada criatura y ahora toca volver a la carga con una nueva historia con la que pasar horas de diversión.

En Kirby: Planet Robobot tendremos una vez más un videojuego único en esencia, pero en esta ocasión viene plagado de grandes novedades que gustará a muchos jugadores. Si estás preparado para hacer un nuevo viaje en defensa del Planeta Pop, ¡no esperes y adelante!

El planeta Pop sufre una nueva amenaza, y en esta ocasión es una bastante avanzada tecnológicamente. La Corporación Haltmann ha puesto el ojo sobre el colorido planeta y quiere hacer de las suyas, pero ignoran que Kirby es uno de sus habitantes… y hará todo lo posible por hacer que Hatlmann retire la mecanización de su hogar.

 

Kirby regresa con nuevas y renovadas aventuras en este título que nadie debería perderse por nada del mundo. Con Kirby: Planet Robobot HAL Laboratory se ha asegurado de mantener ese espíritu clásico pero añadiendo a su vez toda una serie de elementos que, si bien en un principio no pegan mucho con la dinámica Kirby, termina casándose perfectamente con el juego.

Este nuevo título de plataformas de scroll horizontal contiene varias mecánicas básicas como el deslizarse para entrar a ciertos sitios, el volar a base de mantener todo el aire en el cuerpo, y el conocido ataque por el que Kirby absorbe a sus enemigos y se hace con sus poderes. Ahí reside, sin lugar a dudas, el punto más entretenido del videojuego. Con Planet Robobot volvemos a recibir una vez más transformaciones conocidas como el de la llama y la espada, pero aquí encontramos el mayor catálogo visto hasta el momento, que incorpora algunas como el de Doctor (tira píldoras que impactan contra los enemigos), el de Veneno (que lanza líquidos tóxicos) y el Psicopoder (utilísima transformación con la que usarás poderes extrasensoriales). En total, encontramos más de 25 habilidades de copia, por lo que la variedad está asegurada.

Para obtener dichas transformaciones también puedes saltar sobre una serie de iconos que podrás encontrarte en los escenarios, pero no siempre los verás todos. De hecho, en HAL Laboratory han querido ser muy estratégicos en ese sentido porque si ves cierto tipo de enemigos y transformaciones en una zona, es por un motivo ya sea porque necesitas esa habilidad para lograr llegar a la puerta que te lleve a la siguiente fase, o porque se esconde un secreto que requiere esos poderes.

Por supuesto, las habilidades de copia te las podrás quitar cuando quieras… y también te las podrán quitar. Si recibes daño bastante seguido, la transformación se quitará y tendrás que correr para absorber la estrella de nuevo. Eso sí, cuando hagas esto ve con cuidado porque para asimilar los poderes deber absorber y tragarte dicha estrella… y con los nervios puede que la absorbas pero la escupas contra los enemigos, perdiéndola para “siempre” (hasta que la vuelvas a encontrar).

En este aspecto es, precisamente, donde encontramos las grandes novedades de Planet Robobot. Aquí vemos cómo el mundo Pop es invadido por multitud de seres robóticos… y se necesita algo de esa talla para repelerlos. ¡Nada mejor que un robot para ello!

A lo largo del videojuego podrás manejar en ciertos puntos una armadura que Kirby podrá controlar. Resulta bastante cómico el que, si éste es manejado por un enemigo, el mecha es de color azul, pero en cuanto nuestra bolita toma el mando todo cambia a un color rosa chicle.

En un principio el robot parece calzado y no pega mucho con toda la trayectoria de Kirby, pero luego terminas viéndolo como una parte del juego que le da todo el encanto que tiene. Decir que, a bordo de esa mole se despertarán tus instintos destructivos porque podrás romper prácticamente todo lo que puedas imaginarte: troncos de árboles, coches… Al otorgarte mucha más fuera serás capaz de destrozar más cosas. 

 

Y aquí entra lo verdaderamente divertido: la armadura Robobot es como una parte más de ti, por lo que si te acercas a un enemigo con una habilidad… ¡se la copiarás! Así pues, manejaremos a veces una con unos enormes puños para destrozarlo a nuestro paso, a otra que congela a todo lo que se mueve, otra con unas potentes cuchillas para que los malos salgan despedidos… Qué decir, si incluso es capaz de transformarse en un jet con el que moverse a través del espacio y un coche con el que pasarte las fases en un santiamén.

De hecho, dichas transformaciones también sirven para cosas concretas. Por ejemplo, si absorbes la habilidad de frío, podrás congelar una especie de cabezas de una criatura helado (sí… algo así como una criatura gigante viviente) para enlazarlas al cuerpo y recibir estrellas. La única crítica que se le puede achacar es que algunos de los poderes pueden ser demasiado fuertes, pues con algunos serás totalmente inalcanzable o imbatible.

Otras funciones importantes de la armadura Robobot será que con ella podrás destornillar enemigos y aspectos del entorno para poder avanzar. Podrás encontrarte partes del escenario en las que deberás mover el propio suelo para formar un camino, o incluso el tener que mover una plataforma elevadiza para subir o bajar a nuevas fases. Desde luego, han sabido sacarle todo el juego a esta novedad y la experiencia de juego termina siendo tremendamente divertida.

Ya que hemos hablado bastante de los villanos, ahora toca centrarnos en ellos. A lo largo del juego nos encontraremos con una gran variedad de enemigos, desde guerreros a payasos, pero destaca sobre todo que son seres mecánicos creados por la corporación Hatlmann. Si bien derrotarlos no resulta nada difícil, a la hora de enfrentarte a los jefes la cosa cambia un poco.

Primero de todo, hay que matizar una serie de aspectos: en Kirby: Planet Robobot encuentras una serie de coleccionables que deberás buscar bien a lo largo de los escenarios, pues no son precisamente fáciles de encontrar. Las pegatinas son uno de estos ítems, que como bien dice el nombre son unos adhesivos con los que podrás personalizar tu armadura Robobot. Hacen referencia a multitud de personajes como el Rey Dededé y Meta Knight, pero también puedes encontrar símbolos propios de las transformaciones como la espada. Este tipo de coleccionables no influye para nada en la trama y sirve más para recompensar el explorar a fondo cada escenario, pero este no es el caso de los segundos coleccionables: los cibercubos.

A lo largo de cada fase deberás tratar de encontrar los máximos cibercubos posibles, que normalmente suelen ser tres, ya que esto te permite destruir el campo de energía que rodea al jefe y acceder a él. Por supuesto, algunos serán fáciles de conseguir, pero para otros deberás jugar mucho con el entorno y las habilidades de copia con tal de encontrarlos.

 

Cuando te encuentres en la pantalla del jefe, antes del combate tendrás a tu disposición varias habilidades por elegir, normalmente las que más te pueden ayudar. También recibirás algo de comida con la que curarte en la lucha, lo que deberás usarla con cabeza porque solo tendrás una unidad.

Para derrotarlos deberás estudiar sus patrones de ataque y conservar tu habilidad si no quieres terminar huyendo de él. No obstante, desde su desarrolladora se han preparado para estos casos: en ciertos momentos los enemigos soltarán estrellas, que podrás absorber y lanzar contra el villano para hacerle daño. La única pega que se le podría poner a esto es que las estrellas llegan a quitar más que los poderes, lo que hace que te preguntes para qué ponerte una habilidad. Tal vez habría sido mejor equilibrar un poco esta balanza.

En los demás escenarios también podrás encontrarte minijefes, pero más o menos se sigue la misma dinámica. Es más, en cuanto veas un Bandana Dee que te saluda para que pueda darte comida, sabrás al momento que te encuentras ante una lucha importante.

¿Y qué hay de la vida?, te preguntarás. En la pantalla superior es donde veremos todo el avance de Kirby por los escenarios y en la táctil veremos la interfaz que nos mostrará si tenemos o no comida, un comando para soltar la habilidad, nos dejará visualizar cuántas vidas tenemos y algunas otras cosas más. A lo largo de nuestra aventura iremos cogiendo estrellas, y si éstas llegan al número 100 se canjearán automáticamente por una vida. Por defecto tienes 7 oportunidades y si juegas ininterrumpidamente podrás fácilmente aumentar hasta las 14 o más. Eso sí, en cuanto vuelvas al menú y cargues tu partida verás que ha vuelto a bajar a siete. Esto se hace para limitar en cierta medida tus vidas, aunque también está hecho así porque es un número bastante ajustado que te permite jugar cómodamente. Como hemos dicho, Kirby: Planet Robobot no es especialmente difícil salvo en según qué combates contra jefes, por lo que no morirás mucho.


La historia del videojuego no se desarrolla hasta que no te has pasado una serie de áreas, pero en base a los escenarios que te encuentras puedes intuir qué es lo que está ocurriendo. Es más, si quieres obtener información adicional deberás pulsar start y leer la pantalla superior, ya que te mostrará un panel que te narrará la situación. Esto se aplica a las tranformaciones, ya que podrás leer cuáles son sus características y mecánicas propias, y a los jefes. Mientras que los miniboss no te proporcionarán información, los finales sí que tendrán una descripción con la que darle el sentido a este u otro enemigo.

Adentrándonos ya en los escenarios, cabe decir que cada área tiene su propia temática y tendremos tanto fases en plena ciudad como marinas, donde deberemos abrirnos paso a base de brazadas. Esto aporta mucha riqueza a Kirby: Planet Robobot, ya que también tienen una serie de enemigos propios. Como hemos dicho, el videojuego es de scroll horizontal por lo que no hay mucha cabida para un 3D total, pero su estudio ha hecho un gran trabajo al incorporar la percepción de profundidad. Muchas veces te subirás a una gran estrella que te llevará precisamente al fondo del escenario, que resulta ser parte del recorrido. Es más, podrás llevar objetos que afectarán tanto el camino por el que estás pasando como lo que se encuentra más atrás. Resulta especialmente gracioso cómo, por ejemplo, en el área de la metrópolis puedes ver cómo los coches se acercan desde el horizonte y luego obedecen las normas de tráfico a tu altura, o cómo algunos enemigos con muy mala voluntad te lanzan cosas desde más allá para herirte.

 

La interacción con el medio es fundamental en este videojuego, principalmente de cara a conseguir los cibercubos o conseguir muchas estrellas. Deberás encender cañones, llevar pilas hasta su recipiente e incluso dar corriente a enchufes para desbloquear ciertas partes del escenario u obtener extras.

Una vez que llegas al final de cada escenario, que suele durar entre diez y quince minutos, llegarás a una pantalla de bonificación. Aquí tendrás que dar impulso a Kirby para saltar, y según la posición que quede podrás conseguir recompensas. Si quedas en la primera posición recibirás gran cantidad de estrellas, curaciones y pegatinas normales y de oro (difíciles de encontrar).

A nivel gráfico, destaca el uso de colores muy vivos, como viene siendo lo propio en la franquicia. Los personajes son verdaderamente adorables y están muy bien diseñados, destacando sobre todo el gran cuidado que se ha tenido con los escenarios y cada una de las transformaciones. En ningún momento se ven problemas de texturas y todo funciona con fluidez.

La música es otro elemento distintivo de las entregas de Kirby. Es bastante animada y destacan ciertos toques que dan la sensación de estar en pleno espacio o en una época futurista, lo que complementa a la perfección la historia. De hecho, no sería extraño que te quedaras unos minutos escuchando las canciones durante una partida. El videojuego viene subtitulado al español, ya que aquí los personajes hablan haciendo ruidos.

Kirby: Planet Robobot no viene únicamente con el modo historia, sino que también incluye otras modalidades igual divertidas. Desde el principio del juego tendrás el apartado “Héroes legendarios”, en el que podrás reunirte con un total de tres amigos más para jugar a una versión muy divertida de Kirby que se acerca al género rol. Controlarás una clase de personajes (Rey de la espada, As del martillo, Doctor erudito o Señor del rayo) y deberás vencer a los enemigos que se presenten, subiendo niveles a medida que adquieras experiencia.

Otra modalidad que encontramos es la de "Desafío 3D". Aquí recorreremos escenarios tridimensionales y tendremos que tratar de obtener la máxima puntuación posible derrotando a los malos.

Una vez que te pasas el modo campaña, se desbloquean automáticamente las últimas opciones de juego a elegir. La primera de ellas es "Meta Knight contraataca", que recupera al carismático personaje. No obstante, no se trata de una historia propia de él sino que se centra en pasarte todos los escenarios de la historia principal a contrarreloj. Esto es algo y bueno a la vez: positivo porque puedes retarte a ti mismo, pero desafortunado porque se habría agradecido mucho más obtener un arco exclusivo de Meta Knight y distinto al de Kirby.

Por último, el "Coliseo" se convertirá en un modo totalmente adictivo: si te ves capaz de derrotar a todos los jefes finales, uno detrás de otro, aquí es donde pondrás a juego tus habilidades. Tendrás disponibles todas las transformaciones, por lo que podrás elegir la que más te guste.

Kirby: Planet Robobot sale el 10 de junio para Nintendo 3DS y Nintendo 2DS y será compatible con Amiibo. Éstos proporcionarán distintas habilidades, y si conectas uno de la serie exclusiva obtendrás transformaciones totalmente inéditas que no podrías conseguir de ninguna otra manera.

María Rosado

 

Jugabilidad: Kirby: Planet de Robobot es fácil de superar, aunque los jefes se resistirán. El añadir la armadura Robobot ha sido todo un acierto y amplía muchísimo el abanico de cosas que puede llegar a hacer nuestra bola rosa favorita.

Duración: El modo historia dura unas 7 horas como máximo, eso si no te preocupas demasiado por los coleccionables. Si sumas el conseguir todas las pegatinas y cibercubos y superar el resto de modos, la experiencia se vuelve muchísimo más larga.

Gráficos: El título es tan colorido que llega a animarte, y sabe transmitir el espíritu de la franquicia con unos enemigos bien diseñados y un Kirby tremendamente adorable.

Música: Es difícil elegir una canción favorita, ya que se adapta tanto a las circunstancias como a los escenarios. Resulta imposible jugar sin la banda sonora.

Conclusión: Kirby es un pozo sin fondo y la diversión no entiende de límites. Es cierto que la dificultad es más bien baja para ser un Kirby, pero eso no impide que disfrutes del videojuego al máximo. El diseño de niveles es notable y se han elaborado de manera muy ingeniosa, además que el incluir novedades como los cibercubos y la armadura Robobot ha ayudado a dar identidad propia a esta entrega. Si quieres disfrutar de lo nuevo de la bolita rosa, no te lo puedes perder.

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Kirby Planet Robobot OST – Heart of Steel .

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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