Tras la pista del crimen

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Rockstar presenta una aventura de acción diferente, en la que tenemos que resolver todo tipo de crímenes de diferente naturaleza. Un juego de época, basado en las grandes producciones clásicas de Hollywood de los años cincuenta y sesenta.

L.A. Noire nos pone en la piel de Cole Phelps, un agente de policía que tiene que ir escalando dentro del departamento a medida que resuelve diferentes casos. Cada uno de ellos de muy distinta índole, ya que la profundidad y la complicación de las más de veinte misiones del juego van aumentando a medida que nuestra experiencia crece.

Mentes detectivescas

A diferencia de lo que sucede en la saga GTA (que nadie se confunda, puesto que los dos títulos no tienen nada que ver más que su productora), en este caso formamos parte de la ley. Y en la piel de Phelps tenemos que llevar a cabo todo tipo de actividades propias de un detective como buscar pistas, recorrer escenarios de crímenes, reunir datos, etc. Una jugabilidad marcada por un ritmo relativamente pausado, como el que uno cabría esperar contemplar en una de las clásicas películas que se hacían en Hollywood en los años cincuenta.

Pero L.A. Noire es mucho más que eso. Para empezar, una de las partes más importantes del juego son sus interrogatorios, como bien ha hecho notar la propia Rockstar mediante vídeos e imágenes de todo tipo previos al lanzamiento del juego. Es durante estos momentos cuando, después de reunir todas las pruebas posibles en contra del delincuente de turno, hay que conseguir que este se desmorone. Y es aquí donde más se nota la tecnología que incorpora el título y que tanto ha dado de que hablar: los sospechosos se mueven, gesticulan y se comportan con un realismo que nos hace pensar que en verdad estamos interrogando a personas de carne y hueso.

No obstante, y tal como era de esperar, L.A. Noire no renuncia a tener sus momentos de acción. De hecho el juego desarrollado por Team Bondi (The Getaway) no es lo que se dice fácil de superar, y no faltan en él persecuciones (también pilotamos vehículos), peleas, tiroteos, emboscadas, etc.

Aún así, conviene dejar clara una cosa: L.A. Noire no es GTA. Sí, sabemos que ya lo hemos comentado, pero es importante recalcar las diferencias existentes entre uno y otro juego. Aunque este título pueda parecer una aventura de acción con libertad total, en realidad no lo es. O al menos no lo es en la medida en que se pueden considerar otros títulos como inFamous o Crackdown. En realidad todo en L.A. Noire está más o menos guiado. Es decir, que en el juego lo realmente importante es acudir de un caso a otro, por escrupuloso orden, nada de deambular por la ciudad simplemente por el mero placer de hacer lo que nos dé la gana.

En cualquier caso, L.A. Noire presenta un acabado técnico realmente llamativo. No solo por las innovaciones faciales de los personajes que ya hemos señalado, sino también por la recreación de la ciudad de Los Ángeles, que cuenta con kilómetros y kilómetros de extensión (tal vez más de lo que el juego aprovecha, por así decirlo) o la ambientación totalmente acorde con el típico estilo del cine negro de época.

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