La magia del basket

12636

El mejor baloncesto del mundo llega por primera vez a los ordenadores con licencia oficial en el año 1989 de la mano de Electronic Arts. Ocho de los mejores equipos del campeonato estadounidense, por primera vez al detalle en tu casa.

A Trip Hawkins no tenemos el gusto de conocerlo en persona, pero desde luego si algo se sabe de él es esto: es un gran amante del deporte. Antes de fundar Electronic Arts intentó lanzar un juego de mesa sobre fútbol americano, pero su poca experiencia en este ámbito acabó siendo un handicap. Una vez fundada la compañía, Trip pudo lanzarse a hacer videojuegos de sus deportes favoritos, y de hecho, los primeros juegos de lo que luego sería EA Sports estuvieron diseñados por él. La afición de este pionero era tal que prestaba una atención al detalle como pocos en la época.

Por ejemplo, en un momento en el que los juegos deportivos aún no permitían muchas virguerías y sus motores no permitían diferenciar a los jugadores, Hawkins tuvo la idea de reunirse con varios de ellos y ofrecerles proyectos que girasen alrededor de su persona. Así nació uno de los primeros títulos fundamentales de EA, el primigenio One on One, con Julius Erving y Larry Bird, dos de los mejores jugadores que han pisado un encerado. Cinco años tardaría en repetir el experimento, pero la espera valió la pena para dejar en Jordan vs. Bird: One on One un duelo entre titanes en forma de un uno contra uno, un concurso de triples y otro de mates, las especialidades de los dos campeones. Y por fin, en 1989 ya se pasa a mayores y se entra en contacto directamente con la NBA para un juego licenciado. Al menos, en parte.



Lakers versus Celtics and the NBA Playoffs es el largo título del que fue en aquel momento el juego de baloncesto y prácticamente el simulador deportivo por excelencia. La idiosincrasia de Electronic Arts estaba tamizada y vertida en cada byte del juego, que se diferenciaba del resto de simuladores al uso en ser, precisa e irónicamente, más simulador que todos ellos. Había juegos de baloncesto en aquel año y los había habido mucho antes. Pero por lo general eran o bien partidos bastante rígidos con pases y tiros como únicas acciones posibles entre dos equipos de jugadores clónicos o bien se centraban en modalidades como el uno contra uno, el dos contra dos o, directamente, pasaban al baloncesto callejero. Un juego con sus reglas, sus faltas o sus mates no era lo común salvo en honrosas excepciones. Incluso en España tuvimos el mítico Fernando Martín Basket Master, que devoró muchas horas frente a los ordenadores de ocho bits, pero aún con todas sus bondades no se podía decir que representara un verdadero partido de baloncesto.

El secreto de Lakers versus Celtics era el aspecto que volvía loco a Hawkins: las estadísticas. Los datos, los nombres, los porcentajes. El tomar el control de Kareem Abdul-Jabbar y ver que, efectivamente, el sprite que vemos en pantalla recuerda a Kareem, se llama como Kareem y lanza esos ganchos que suele tirar Kareem. Que Charles Barkley es más efectivo desde unas zonas que desde otras y que realiza su mate característico. Y lo mismo para Michael Jordan, Earvin “Magic” Johnson, Larry Bird, James Worthy y demás estrellas del balón naranja en la liga nacional estadounidense. Robert Weatherby, Don Traeger y Michael Kosaka, que también rompería moldes en las artes marciales con Budokan, no solo pudieron trabajar con las licencias de los equipos y nombres oficiales de jugadores de 8 conjuntos de la NBA, sino con sus números. Y eso, unido a un motor que permitía sprites diferenciados en altura, color de piel y algunos rasgos como gafas o peinados, daba un grado de personalización muy pocas veces visto.

Lanzado inicialmente para PC, esta versión para ordenadores de Lakers versus Celtics es sin duda la que más hondo caló entre los jugadores, y una vez cargado y verificada la pregunta de control que todo buen seguidor de la NBA, o el que tenga el manual delante, sabe responder no tarda en ir al grano. A una sola pulsación de la barra espaciadora espera un partido rápido entre Los Ángeles Lakers y Boston Celtics, que son junto a Chicago Bulls, Phoenix Suns, Detroit Pistons, Seattle SuperSonics, New York Knicks y Utah Jazz los conjuntos licenciados con sus respectivas plantillas completas, escudos y equipajes además de los equipos All-Star de las dos conferencias, Este y Oeste, donde además figuran otros jugadores reales destacados pertenecientes a los demás equipos restantes. Pero si queremos tomarnos un minuto para ajustar nuestras preferencias, veremos que el juego es bastante más que un encuentro. Y es que se nos ofrece también disputar los playoffs en cuestión empezando por los cuartos de final hasta llegar a conquistar el anillo de campeones.



Otra opción a tener en cuenta es si queremos un partido puramente arcade para disfrutar de los mejores baloncestistas del mundo sin pararnos a tener en cuenta muchas cosas, o si en cambio queremos pasar a mayores con un juego de simulación. Si elegimos esta opción, vamos a tener que ponernos las pilas y pensar como en un partido de verdad, porque en esa variante es donde los porcentajes se vuelven ley, los jugadores se ajustan a sus capacidades y, además, el cansancio les hace mella, teniendo que ir moviendo el banquillo y cambiar nuestro cinco inicial para poder disponer de jugadores clave cuando sean necesarios. Porque no sabemos cuándo vamos a necesitar a nuestro mejor triplista, o a nuestros experto en mates para llevar a cabo una veloz contra y machacar el aro. Cuidado, eso sí, con las faltas personales y las penalizaciones por fueras, pasos, dobles, campo atrás y demás infracciones que otros juegos pasan por alto pero que aquí no tienen perdón de los jueces de mesa que miran estoicos desde el fondo.

Son este tipo de cosas las que hacen de Lakers versus Celtics una joya para su tiempo. El cuidado de estos detalles como la presencia arbitral, los intermedios con comentaristas y los contadores de posesión son algo que ahora mismo quizá no sorprende, pero en 1989 era digno de mención. No hablemos ya de ver a “Aerolíneas” Jordan en pleno vuelo haciendo una entrega especial. La satisfacción de calzar un tapón bien dado o ejecutar un robo de manera precisa te las pueden dar otros juegos, pero lo especial de Lakers versus Celtics es que aquí te creías que eran los jugadores que veías por la tele. Y encima era un buen juego, para rematar la cosa. Era divertidísimo pese a su extraño control, extraño por la disposición de las teclas, aunque admitía joysticks. Y, esto es parte de mis recuerdos más preciados, el poder jugar con un amigo y ver que el triple que entra en el último momento ya sobre la bocina da paso a un pique para el resto de la tarde que desencadenará en una sucesión de partidas que ninguno de los dos querrá dejar es de esas ceremonias iniciáticas que todo el que haya tenido infancia ha de haber pasado.

Lakers versus Celtics and the NBA Playoffs fue portado a Mega Drive en 1990, solo que como es lógico se cambiaron los 8 equipos por otros 8 de los que disputaron aquellos siguientes playoffs. Las novedades fueron los Portland Trail Blazers, Philadelphia 76ers y San Antonio Spurs en sustitución de Sonics, Knicks y Jazz. Y aunque el espíritu era el mismo, el acabado general del juego se veía más cuidado, con mayor aire “de videojuego”. A día de hoy, NBA 2K es la referencia de este deporte, aunque Stephen Curry les ponga difícil lo del realismo, pero si echamos la vista atrás, hasta este coloso del género deportivo le debe mucho a Lakers versus Celtics y aquellos playoffs de la NBA. Porque los videojuegos pueden ser maravillosos, Salinas.

Juan Elías Fernández

—————————————————————————

No te quedes solo en el juego:

Película: Space Jam

Manga: Slam Dunk

Canción: Los Gandules – Baloncesto del bueno

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
Cerrar