LEGO Worlds

14053

LEGO apuesta por la creatividad en un nuevo juego que llega como un soplo de aire fresco a su saga. Atrás quedaron adaptaciones cinematográficas y jugabilidades condicionadas por una historia, la firma vuelve a sus orígenes y recuerda con LEGO Worlds a todos esos juegos de hace ya casi 20 años.

A diferencia de lo que parece desde fuera, este título no comparte similitudes con Minecraft, a excepción de ser un juego de construcción y creatividad en diferentes biomas. Este formato ya lo había explorado LEGO en los años 90, con sus famosos LEGO Creator, y los diferentes ámbitos donde desarrollarlo, sin ir más lejos en su versión medieval. Los mundos divididos creativos se unen ahora para traer una experiencia de construcción, modificación, e independencia asombrosa.

Por si a alguien le parece demasiado exhaustiva la libertad creativa, LEGO Worlds tiene sus dosis de aventura y de historia, que lo convierten en un juego realmente entretenido. Todo comienza en el espacio, una nave de exploración que viaja a través de una vía estelar poblada de distintos planetas. El comienzo implica visitar mundos de menor tamaño, pero conforme se va avanzando, los mundos empiezan a cobrar un tamaño desorbitado, conteniendo en sí una multitud de biomas distintos.

La exploración es uno de los elementos que más engancha, porque tras descubrir un lugar y sacarle todo el jugo posible, aparecerá la necesidad de saber qué es lo próximo. La nave conducirá a un nuevo mundo por explorar y donde poder usar las herramientas esenciales, sobre todo la que permite copiar cada cosa con la que el jugador se cruza en el camino. Así pues, animales, personajes, objetos e incluso edificaciones pueden quedar registradas en el archivo para ser luego reproducidas a placer. 
 
Algunas veces, extraer la esencia de un personaje o un animal resultará sencillo, sobre todo en el comienzo, pero otras requerirá que previamente se haya realizado una tarea satisfactoria. La clonación de personajes también permite utilizar elementos nuevos para personalizar al escogido para vivir la aventura. Esto ofrece una gran variedad de cambios y de creación, y aunque se comienza con un astronauta masculino o femenino estándar, conforme avanza el juego quedará prácticamente irreconocible.
 
LEGO Worlds se estructura mediante la consecución de ladrillos dorados, elemento que aparece en todos los juegos recientes de la firma. Cuando se alcance la marca de ladrillos, al jugador se le dará un título nuevo, además de algunos utensilios que harán más sencilla la exploración. Además, se irán desbloqueando nuevos tamaños de mundos y nuevos biomas que harán crecer la experiencia considerablemente.
 

LEGO Worlds es diferente. Recuerda a lo clásico y eso, tras una trayectoria de adaptaciones cinematográficas o juegos basados en personajes, resulta realmente interesante. Hace ya casi 20 años, LEGO Creators permitía diseñar humildes construcciones, a través de las piezas físicas características de la firma, y resultaba tremendamente entretenido. Tanto es así, que surgieron después nuevos panoramas creativos en diferentes escenarios y eso es lo que han conseguido reunir de manera notable en este título. 
 
Cuando sonaba que TT Games se lanzaba a crear un juego que compitiera con Minecraft, todo apuntaba a que LEGO Worlds se basaría en sucesiones de ladrillos amontonados y búsqueda de recursos, pero nada más lejos de la realidad. Este juego comienza siendo una aventura, y la libertad de creación absoluta no llegará ni en la primera media hora, y quizás tampoco en las horas siguientes. Hace falta explorar mucho, y realizar muchas misiones para hacerse con los ladrillos dorados. La cifra de 100 es la que permite crear un mundo nuevo y ahí sí, poner en práctica toda la creatividad, pero es una tarea opcional y no todo gira en torno a ella.
 
En el recorrido, los personajes de los distintos biomas hacen al jugador quebrarse un poco la cabeza. Y es que, este no es un juego tremendamente sencillo, algunas veces basta con pintar un muro, pero otras, hay que reformar una edificación, o conseguir una serie de piezas que no se obtienen hasta más adelante, o que no aparecen en ese mundo. Sin duda, implica ser exhaustivo en la tarea de la exploración y en recoger absolutamente todo lo nuevo que se cruce por delante.
 
 
Que no sea un juego de dificultad infantil, y que no se base únicamente en la construcción libre, resultan dos elementos muy interesantes, porque a medida que se avanza surgen nuevos objetivos muy diversos. Y hace bastante ilusión encontrarse con un nuevo bioma y con nuevos objetos que absorber. Todo adornado siempre con el característico humor de LEGO, que al menos sacará una sonrisa, o quizás algún improperio cuando haya que correr tras una traviesa criatura que tiene piezas que faltan y que no se deja atrapar de ninguna de las maneras.
 
El sistema de exploración contiene las herramientas de descubrir, construir, paisaje, copiar, pintar y el inventario de objetos. Este último recibirá todo lo que se necesita en las misiones o que van solicitando personajes aleatorios, y que no serán eternos, ni copiables. Estos objetos, resultan la parte más complicada del juego, pues también se pedirá al jugador encontrar diferentes cofres escondidos a conciencia en los mundos, incluso debajo del mar.
 
Además, surgen espontáneamente misiones que darán ladrillo dorado directamente, pero que pillarán de improvisto y que se basarán en defender a algún acorralado paisano de la amenaza de fieras, zombis o piratas asesinos. Si no se tienen armas o una vida ampliada, muchas veces el jugador morirá antes de poder librar del mal a la víctima y perderá inmediatamente el premio. Fastidia, pero impulsa a reforzarse mejor.
 
 
En el apartado de construcción, quizás lo más complicado sea el manejo de la cámara y la lentitud de colocar algunas piezas. Hace falta practicar para dominar todas las herramientas que se ofrecen y que hacen más sencillo el trabajo. Poner ladrillo a ladrillo, puede ser una tarea tediosa y un poco desesperante, pero las posibilidades de construcción no tienen límites, se puede crear cualquier cosa que se desee y no hay límite de recursos. Una vez el jugador encuentre una pieza, la puede tener para siempre, algo que se agradece.
 
Sin duda, hay que destacar el trabajo sonoro de este juego y hacer hincapié en la voz española de su narrador. Una gozada de escuchar y de realizar el tutorial siguiendo sus consejos. Todo el sonido está orientado a transmitir una sensación épica que se consigue, y en ocasiones algo tenebrosa con la llegada a mundos poblados de seres indeseables. Sin duda, un acierto, a pesar de que no haya diálogos.
 
Elena Fernández "Elfvera"
 
 
 
 
Jugabilidad: este apartado es el más llamativo, pues ya no gira en torno a unos personajes y sus habilidades, si no que se van ofreciendo elementos que amplían las capacidades creativas del jugador. Herramientas de reproducción, de construcción, de paisaje, e incluso de pintura, suponen la combinación perfecta para no encontrar límites en los mundos de LEGO. 

Gráficos: siguen en la tónica de los juegos de LEGO actuales. Nitidez, colorido, y originalidad en la construcción de los mundos basándose en las propias piezas características. El pero, quizás, se lo lleve la cámara en algunas ocasiones donde se quieran construir edificios monumentales, y no sea tan sencillo como podría. Pero en general, la calidad gráfica y visual es excelente.

Sonido: la banda sonora destaca mucho en este juego, le aporta un aire épico que en ocasiones obliga al jugador a prestar atención. Es una maravilla encontrar un tesoro y recibirlo con unas melodías tan dignas de cine de aventuras. Con respecto a voces, LEGO vuelve a sus inicios y no incorpora diálogos, pero hay que destacar la maravillosa voz del narrador que acompaña durante toda la exploración y que es una delicia de escuchar. 
 
Duración: la duración es muy extensa, sigue en la línea de los juegos de LEGO, pero hay que tener en cuenta que este juego se basa en el descubrimiento de mundos y en realizar tareas en cada uno de ellos. Cada vez que se hace una búsqueda, aparecen planetas nuevos que explorar, así que las posibilidades y la duración son infinitas. El tope que se fija, son la consecución de 100 ladrillos, pero, a partir de ahí, todo es inversión de tiempo en creatividad. 
 
Conclusión: una gozada de juego. Creativo, con dosis de aventura, combate, y que resulta tremendamente entretenido. El jugador puede elegir lo que hacer en cada momento y las variedades son inmensas. Los biomas tienen mucha originalidad, y es un gusto encontrarse con nuevos que explorar. Además, el apartado gráfico y sonoro son notables, y la duración interminable hace que compense gastarse dinero por este juego. 
Juegos Relacionados Si te gusta juega a… Una canción…
Juegos de LEGO

Recuerda a la banda sonora de los juegos de Indiana Jones

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
Cerrar