Rozando el límite

Polémico, psicótico, decadente, misterioso… Manhunt 2 revitaliza una saga transgresora como pocas, después de haber sido el objetivo de los colectivos más conservadores del sector. La locura vista muy de cerca.

Decir que Manhunt 2 es un juego polémico es quedarse bastante corto. Más exacto sería decir que el juego fue prohibido en un principio y a punto estuvo de no ver la luz, algo que solo consiguió rebajando un poco su nivel violencia. Pero nada más que un poco, porque sin duda el juego de Rockstar es lo más duro y salvaje que hemos visto en una consola. Solo para adultos.

¿Quién soy yo?

Para entender Manhunt 2 es necesario olvidarse de todo lo visto en la primera entrega, ya que no hay nada en esta secuela que nos recuerde al original para PlayStation 2. Bueno sí, solo dos cosas: el nombre y la alta carga de violencia. Pero si en el primero nos veíamos envueltos en una cacería humana que formaba parte de un macabro juego (como en la película Blanco Humano de Van Damme, pero a lo bestia), en este caso encontramos un argumento más profundo y lleno de suspense. El juego está protagonizado por Daniel Lamb, un tipo que escapa de lo que parece un centro psiquiátrico y que no recuerda nada de su pasado. Poco a poco iremos obteniendo las respuestas…

Lo que sí se ha recuperado un poco del primer Manhunt -y de otros títulos similares- es una jugabilidad basada en el sigilo. Para derrotar a los enemigos que hay a lo largo de la aventura, debemos ser muy cuidadosos. ¿Cómo? Pues aprovechando los lugares oscuros que nos brindan los escenarios para no ser vistos. Para ello contamos con un radar que permite tener cierta constancia de dónde están nuestros objetivos.

Porque, a decir verdad, Manhunt 2 es un título difícil. No tanto como la primera parte, que en su día nos hizo llorar lágrimas de sangre hasta poder ver el ansiado final, pero casi. Tal y como sucedía en los primeros Splinter Cell (antes de que la serie se volviera más sencilla), si no somos cuidadosos a la hora de movernos sigilosamente por los escenarios y los enemigos nos descubren, tenemos pocas posibilidades de salir con vida. Tal vez con uno podamos, pero con más seguro que no. Esto hace que Manhunt 2 sea un título exigente y de ritmo lento, no apto para jugadores impacientes.

De todas formas, cuando nos acercamos a un enemigo por la espalda, algo que haremos constantemente, pasaremos a la parte más brutal y cañera del juego. La exterminación. Vamos, que es entonces cuando terminamos con ellos de las formas más salvajes posibles: decapitándoles, arrancándoles los miembros, clavándoles objetos en un ojo… de las formas más “enfermas” que se puedan imaginar. Pero, para bien o para mal, debido a la censura que sufrió el título estos momentos están “recortados”, por lo que durante los mismos una especie de filtro gris cubre las escenas, generando una sensación cuanto menos extraña…

Cerrar