Carreras en tono arcade

Las carreras arcade de Mario Kart, que llevan con nosotros desde la década de los noventa cuando debutaron en Super Nintendo, no han querido perder la oportunidad de darse una vuelta por Wii. Y lo hace con un título pensado sobre todo para jugar en compañía de nuestros amigos.

Las carreras alocadas y arcade hasta la extenuación de la serie Mario Kart llegan a Wii. Y lo hacen con una entrega que rompe casi por completo con lo vivido en Mario Kart: Double Dash!! de GameCube, título que no fue especialmente bien recibido ni por la crítica ni por el público.

Vena arcade

Como casi todos ya sabréis, en Mario Kart la simulación es inexistente. De esta forma cada carrera es un claro ejemplo de lo que debe ser un título arcade. ¿Y esto qué significa exactamente? Pues que la física de los vehículos dista mucho de ser realista… al igual que el aspecto de los pilotos y circuitos, el sistema de control y el resto de los elementos que forman parte de la jugabilidad y el apartado audiovisual.

Con este planteamiento se consiguen dos cosas. Primero, que el título sea apto para todos los públicos, tanto para jugadores “hardcore” como los más casual. Y por otro, que las carreras sean mucho más locas, dinámicas y animadas de lo habitual. En dichas carreras participan personajes nintenderos tremendamente carismáticos como Mario, Peach, Donkey Kong y tantos otros, si bien es posible jugar con nuestro propio personaje Mii si así lo deseamos. Además, durante las mismas también es posible utilizar numerosos objetos, objetos que añaden un extra y un interés muy especial a cada prueba. Caparazones, champiñones que sirven como turbos, pieles de plátano o estrellas que nos hacen invulnerables durante un tiempo son algunos de los objetos que es posible ir recogiendo. Y es muy aconsejable hacerlo puesto que, sin ellos, es imposible llegar a meta en primera posición.

Karts… y motos

Hasta aquí, más o menos lo de siempre. Pero en este título Nintendo ha querido implementar ciertas novedades sensibles. La que más llama la atención es la adición de motos. Dichos vehículos poseen diferentes características que las de los karts en aspectos como el manejo o la aceleración, ofreciendo más variedad en cada carrera. A esto contribuyen también los 32 circuitos que se han incluido, 16 totalmente nuevos y otros tantos reciclados (y levemente retocados) de pasadas ediciones.

Pero si por algo destaca esta entrega es por presentar un modo online para un máximo de 12 jugadores simultáneos, opción realmente difícil de encontrar en los juegos diseñados para Wii. Y lo mejor es que suele funcionar bastante bien, con leves problemas de “lag” (ralentizaciones) a poco que dispongáis de una buena conexión a la red.

Otro pequeño detalle es su compatibilidad con el Wii Wheel, periférico que viene “de serie” en el pack del juego y que nos permite controlar los karts y motos de una forma bastante precisa… una vez que te acostumbras a su funcionamiento y sensibilidad.

Es una lástima que el título también presente ciertos aspectos mejorables. La inteligencia artificial de los pilotos controlados por la CPU es, en ocasiones, exageradamente “tramposa”: digamos que no les gusta mucho que vayamos en primera posición. Y por otra parte, se echan en falta ciertas características y modalidades que sí que fueron contempladas en pasadas entregas, como un modo Grand Prix cooperativo.

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