El fútbol según Nintendo

Mario y compañía siguen demostrando que lo suyo es competir. Después de acelerar a tope en el mundo de los karts o participar en los Juegos Olímpicos, vuelven a pasarse al fútbol. Muy a su manera, claro…

No es la primera vez que el popular fontanero y sus amigos dan a conocer su afición por deporte rey, ya que estamos ante un juego similar al Mario Strikers que en su día vio la luz en GameCube. Eso sí, esta nueva entrega llega con novedades a tener en cuenta, tanto jugables como conceptuales.

Salta al terreno de juego

Para empezar, Mario Strikers Charged Football cuenta con quince campos distintos, diez de ellos completamente nuevos. Además, el título sigue presentando una variada oferta de modos de juego, tanto para un jugador como para varios. En él encontramos desde las típicas opciones de Campeonato o Tutorial, a las que se suma la nueva Misiones. Además, el título incluye por primera vez la posibilidad de jugar online con cuatro amigos, en todo tipo de partidos y conservando tablas y calificaciones.

Lo que no ha cambiado demasiado ha sido el sistema jugable. Por supuesto, no estamos ante un FIFA ni nada parecido. Un juego con estos protagonistas no puede ser serio, ni siquiera intentarlo. O sea, que se trata de un arcade en toda regla, con partidos locos llenos de disparos imposibles, golpes, encontronazos, etc. Encuentros en los que el ritmo rápido de juego es el principal reclamo. Y tampoco ha variado el control, simplemente se han sustituido los botones del pad de GameCube por los del mando de Wii.

Los equipos siguen estando formados por cinco jugadores (nada de once) repartidos en porteros, tres jugadores y un capitán. Este es el que puede desarrollar las técnicas más llamativas y, en definitiva, se trata del alma del equipo, mientras que de los guardametas se encarga la inteligencia artificial del título. Por supuesto, todos los “ilustres” del universo Mario están presentes: Mario, Luigi, Bowser, Yoshi, Donkey Kong, etc. Y los guiños a las demás aventuras del personaje están a la orden del día. Todos los jugadores entre los que podemos elegir, cuentan con sus propias características en cuanto a velocidad, fuerza, potencia de tiro, etc. Esto le da un toque estratégico a la forma de afrontar los partidos.

Técnicamente, el título recuerda mucho a la versión de GameCube. Es decir, cuenta con escenarios muy distintos entre sí y éstos están llenos de detalle (que afectan a la jugabilidad), personajes con animaciones y efectos constantes (jugadores que se vuelven gigantes, balones que cambian de tamaño, explosiones, etc.) y en general un toque de dibujos animados que encaja con su concepto de juego. Un título que ofrece un fútbol desde una perspectiva desenfadada y muy “al estilo Nintendo”. Que nadie busque simulación, porque aquí no la van a encontrar ni buscando con lupa.

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