Deporte bajo cero

Después del éxito obtenido en los Juegos Olímpicos de Beijing, Mario y Sonic repiten en los de invierno. Y, a pesar del frío y la nieve, parece que los dos siguen en plena forma.

Las dos mascotas por excelencia de SEGA y Nintendo se ven las caras de nuevo… en otro título deportivo con licencia Olímpica oficial. Parece que SEGA le está cogiendo el gustillo a esto de los juegos deportivos con personajes desenfadados de por medio.

Campeón de campeones

No, no estamos llamando al Capitán Planeta. Este es el título que el juego nos reta a conseguir. ¿Cómo? Pues a medida que sumamos puntos compitiendo en la generosa oferta de pruebas que ofrece el juego. Pero empecemos por el principio. Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos de Invierno es, lógicamente, la continuación del anterior titulo aparecido para Wii y Nintendo DS. En él contamos con veinte personajes entre los que se encuentran, cómo no, mascotas de la talla de Sonic, Mario, Luigi, Bowser, Peach, Robotnik, Tails, etc. Cada uno de ellos tiene sus propias características en cuestión de fuerza, velocidad, resistencia y cosas por el estilo.

El título, además, está adaptado al control de Wii. Cada prueba, igual que sucedía con el original, se maneja de una forma distinta, pero antes de cada competición asistimos a un tutorial que nos explica cómo tenemos que mover el mando. Con respecto al número de pruebas, este es bastante alto, y entre ellas encontramos disciplinas como el esquí alpino, el patinaje (artístico y de competición), el curling o hockey sobre hielo. Para jugar podemos utilizar no sólo el mando y el Nunchuk, sino también la Wii Balance Board.

Por otro lado, Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos de Invierno también incluye guiños a las sagas de los personajes que se dan cita en él. Podemos saltar en los planetas de Super Mario Galaxy, hacer vertiginosos descensos por los niveles de algún que otro Sonic y esquiar en los circuitos de Mario Kart. Así pues, los recuerdos nostálgicos están más que asegurados.

En lo concerniente a los gráficos, el juego ofrece un acabado “frío”, propio de la competición en la que se basa. Igualmente la sensación de velocidad se ha cuidado bastante en las pruebas que lo necesitan, y los personajes mantienen su desenfado estilo de dibujos animados habituales. Por su parte, tanto la banda sonora como los efectos de sonido mantienen el nivel visto en la anterior entrega y acompañan correctamente.

El título está enfocado claramente el multijugador por lo que, si decidimos jugar en solitario, el título pierde varios puntos de interés.

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