Jaque al rey

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Sony y Zindangi Games lanzan uno de los juegos más prometedores de cuantos habían sido anunciados para PlayStation Move. ¿Está finalmente esta aventura a la altura de lo esperado?

Desde que los periféricos PlayStation Move y Kinect fueron anunciados hasta ahora, no ha habido mucha diferencia a la hora de desarrollar videojuegos para ellos. En la mayoría de los casos, nos encontramos con títulos desenfadados, sencillos y enfocados a un público muy juvenil. Medieval Moves no rompe esa tendencia, sino que insiste en ella y demuestra una vez más a qué tipo de usuarios quiere llegar Sony con su sensor de movimiento. No obstante, sí encontramos en lo último de Zindagi Games una propuesta con una historia más elaborada y un poco más de profundidad que en otras aventuras. Al menos a nivel estético.

Esqueletos y mazmorras
Hay que empezar destacando que los autores del juego, Zindagi, son los mismos que ya llevaran a cabo el anterior Sports Champions. Y esto es algo que se nota sobremanera en esta nueva producción, que en muchos aspectos continúa lo visto en aquél, pese a lo diferente que es su estilo visual. Por lo tanto, en Medieval Moves encontramos mecánicas que los aficionados a Move ya conocerán, para bien o para mal. Vamos, que se trata de una apuesta sobre seguro en toda regla.

La historia del juego nos pone en la piel de Rigoberto, un chaval que tiene que salvar al mundo de una terrible maldición. Al parecer la humanidad entera -empezando por él-, ha pasado a convertirse en muertos vivientes, y de nosotros depende conseguir la reliquia capaz de devolverlo todo a la normalidad. Como habréis imaginado al ver las fotos, y a pesar del macabro argumento, el juego tiene un acabado muy de dibujos animados y lleno de sentido del humor, por lo que seguimos estando ante un lanzamiento muy pensado para los más pequeños.

Básicamente, Medieval Moves ofrece un desarrollo “sobre raíles”, que recuerda al de otros títulos como House of Dead o Time Crisis (salvando las distancias), solo que en esta ocasión, el juego está más orientada a la lucha cuerpo a cuerpo con espadas que a los disparos. Aún así, el número de opciones que podemos realizar es relativamente variado, muchas de ellas con un manejo sacado del ya citado Sports Champions. Por ejemplo disparar flechas, usar dinamita o arrojar estrellas ninjas.

Pero, ya decimos, la gracia del juego está en los enfrentamientos directos contra los enemigos, que están divididos en “normales” y finales, siendo algunos más durillos que otros. Aún así, el juego resulta bastante fácil en líneas generales, y cogerle el truco al manejo no nos debe de llevar más de unos minutos.

Como suele ocurrir en este tipo de juegos, el desarrollo es bastante lineal y repetitivo. Por suerte las luchas tienen un mínimo de estrategia, puesto que tenemos que observar las rutinas de comportamiento de nuestros enemigos, para así golpearles mejor y, sobre todo, bloquear también sus ataques. De hecho, si tenemos dos Move, podremos manejar el escudo y la espada virtuales, siendo así más completa la experiencia. Pero además de luchar, de vez en cuando también tenemos que interactuar con el entorno de alguna manera, activando mecanismos o abriendo puertas.

Gráficamente el juego podría calificarse como “correcto”, incluso resultando bastante sencillo para una máquina como PlayStation 3. Los enemigos cuentan con diseños y animaciones simpáticos, y los escenarios parecen sacados de una película infantil de Halloween. 

Conclusión. Aunque a primera vista Medieval Moves puede pecar de ser algo simple, lo cierto es que estamos ante una de las propuestas exclusivas más atractivas de cuantas han aparecido para PS Move (que no son demasiadas, todo sea dicho de paso). Un título entretenido y muy pensado para un público infantil, que sigue lo visto en Sports Champions, pese a contar con una ambientación muy diferente.

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