Análisis de Metal Gear Survive – Sobrevivir sin Hideo

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Tras la salida de Kojima de Konami fue toda una sorpresa que el estudio anunciase Metal Gear Survive. Una nueva entrega dentro de esta marca que iba a abandonar la dinámica que habíamos seguido en los últimos años, a excepción de Rising o Acid, y que abandona la historia de la familia Snake. En esta ocasión asistimos a un spin-off que comienza justo en el ataque de XOF a la Mother Base donde Big Boss había establecido la sede de Militaires Sans Frontières. En medio de todo aquel caos, un agujero negro se abrió y gran parte de los soldados de esta milicia fue transportado a otra dimensión.

Dimensión que además de albergar peligrosas criaturas, también alberga una gran fuente de energía, motivo por el que un grupo de investigadores se traslada a ella para averiguar cómo usarla. Las cosas no salen bien y es donde comienza la historia de Metal Gear Survive, donde nos pondremos en la piel de uno de los soldados de Militaires Sans Frontières recibe una misión muy especial: trasladarse a este mundo alternativo para tratar de averiguar qué ocurrió con estos científicos. Una visita que dará lugar a una peligrosa aventura en un mundo desconocido.

Nos toca explorar esta dimensión desconocida repleta de numerosos peligros, desde feroces criaturas hasta neblinas venenosas, y otros que nos albergan a lo largo de la historia. Al mismo tiempo tendremos que buscarnos la vida: cazar, recolectar materiales para proteger nuestra base y agua para mantenernos hidratados. Pero tranquilos, Metal Gear Survive nos invita a vivir todas estas experiencias junto a amigos en un modo cooperativo que se vuelve imprescindible en algunos momentos del juego.

Metal Gear Survive ya está aquí. Un spin-off de una de las sagas más conocidas dentro del mundo del videojuego puede antojarse muy difícil ya que no solo se deja atrás la historia de Big Boss y del proyecto Les Enfants Terribles, también se apuesta por una nueva mecánica de juego muy diferente a la que habíamos conocido. Si hasta la fecha nos tocaba infiltrarnos en territorio enemigo y desentrañar una trama que mezclaba espionaje y conspiraciones políticas, ahora nos sumergimos en una aventura de supervivencia y en la que Konami ha demostrado que puede hacer funcionar esta propuesta.

Hay que insistir una vez más para el jugador que lea Metal Gear en el título: no estamos ante un juego más en la línea comenzada por Solid Snake en el 1987. Como se ha explicado en la introducción nos meteremos en la piel de un soldado traslado a otra dimensión con el fin de arrojar luz a la desaparición de unos científicos que investigaban una fuente de energía, y a los que fueron traslados varios soldados de la Mother Base tras el ataque de XOF. Un escenario para nada hospitalario y que nos va  a obligar a sacar nuestro ingenio.

Y el primer paso para sobrevivir es vigilar nuestro estómago. La comida y el agua van a ser dos elementos que tendrán que ser vigilados constantemente. La primera no solo va a rellenar nuestra barra de salid, sino que además nos permitirá recuperarnos más rápido y en función de cómo estemos saciados recuperaremos vida hasta cierto punto. En el caso del líquido elemento, sucederá exactamente igual pero con la resistencia. Si corremos, nuestro personaje perderá hidratación y ser hará imprescindible dar un buen trago si queremos tener suficiente stamina para saltar o lo que es más importante, enfrentarnos a los enemigos.

¿Y cómo se consiguen ambos recursos? El crafteo tiene la respuesta. A lo largo de todo el mapa encontraremos animales, plantas y arroyos que podremos aprovechar. En el caso de la comida, dispondremos de una fogata en la que poder cocinarlos y de este modo aprovechar mejor los recursos que nos ofrecen. Para poder recolectar agua tendremos que contar con botellas vacías, que previamente tendremos que haber recolectado. El consejo es evidente, antes de lanzarnos a cumplir con las misiones en Metal Gear Survive, es mejor contar con un buen inventario para hacer frente a los imprevistos del camino.

Al principio, las rutas serán cortas, pero la cosa cambia cuando tengamos que ir a una zona lejana en el mapa y por el camino tengamos que hacer frente a enemigos o tengamos que recuperar hidratación para solucionar nuestra bajada en la barra de resistencia. Es destacable cómo Metal Gear Survive castiga a los jugadores que no planifiquen sus misiones y se lancen al mundo sin un plan. Un ejemplo es cómo la sensación de hambre no solo nos lastrará en la salud. La cámara se volverá borrosa y nos impedirá saber bien por dónde vamos o el lugar por el que golpean los rivales. De igual forma, no beber agua limitará nuestra stamina y supondrá que por ejemplo no podamos encadenar varios movimientos.

Siguiendo con el crafteo, este también tendrá que ser empleado para poder sacar adelante nuestro campamento, así como el arsenal y otras piezas del equipo. A medida que avancemos por el mapa iremos encontrándonos con elementos como bidones, sillas, escritorios, sacos de arena y otros objetos que nos proporcionarán materias primas. En algunos casos será tan sencillo como recogerlos, en otras ocasiones habrá que golpear en repetidas ocasiones hasta obtener lo que se busca. Aunque si hay un material preciado en Metal Gear Survive, ese es el kuman.

Esta especie de cristal es precisamente la energía que iba buscando este grupo de científicos al cruzar al otro lado y seguramente sea el elemento más valioso de Metal Gear Survive. Desde un principio se nos indica que tendremos que recolectar una gran cantidad del mismo para reabrir el agujero de gusano y regresar a casa tras haber cumplido nuestra misión. ¿Y para qué sirve? Para empezar en algo tan primordial como la subida de nivel ya que en lugar de puntos de experiencia, tendremos que gastar este material para poder conseguir una nueva habilidad y ser más fuertes. El último uso que le daremos a este extraño elemento es el de convertirlo en oxígeno para atravesar zonas de neblina altamente tóxica pero en la que se ubica nuestro objetivo.

Para la obtención del kuman tendremos, o bien que recorrer el mapa en la búsqueda de una especie de plantas en la que este cristal florece, o bien derrotando a enemigos, ya que casualmente este material es el que infecta a las personas para transformarlas en estos seres. En este sentido tendremos dos opciones, o bien les pegamos una paliza o disparamos hasta noquearlos, o los sorprendemos por la espalda y trasladamos al campamento. Esta última opción si bien es la más arriesgada, asegura una mayor cantidad de este elemento.

En cuanto al sistema de combate, Metal Gear Survive deja claro algo desde la primera vez que nos enfrentamos a un contrincante: si queremos completar la campaña en solitario, estamos apañados. Si bien en algunas misiones el objetivo es pan comido, en otras por ejemplo nos encontraremos con que una manada de “errantes” se posiciona entre nosotros y nuestro destino. Si vamos acompañados, nuestro amigo podrá distraerlos, mientras nosotros nos colamos. En caso contrario toca armarse de valor e intentar avanzar con sigilo ante unos seres altamente sensibles y que si bien en solitario son una nimiedad, en grupos supone una muerte asegurada. De esta forma Konami nos invita a jugar en cooperativo.

Por supuesto, los errantes no serán nuestros únicos enemigos, y si bien son los más comunes y actúan como una manada de zombis, otros como los bombers explotarán ante nosotros, por lo que mejor enfrentarlos a distancia. Y es que cada rival en Metal Gear Survive tiene su proceder. Por ejemplo, una buena idea de enfrentarse a los ya mencionados errantes, es buscar un espacio cerrado y colocar frente a nosotros una valla para evitar que puedan alcanzarnos y a través de las rejas o bien dispararles o bien apuñalarlos hasta acabar con todos. El ingenio valdrá más que la fuerza bruta en este juego.

En cuanto al arsenal disponible, cabe destacar que es mucho más amplio de lo que puede parecer a priori. No solo tendremos cuchillos, pistolas o ametralladoras, sino que podremos fabricar otras armas como machetes caseros o una lanza a partir de un tubo y un trozo de hierro afilado, ¡incluso podremos contar con la ayuda de un Metal Gear Ray que nos ayudará frente al enemigo! Pero al igual que ocurre con el hambre y la sed, estas “herramientas” se desgastarán, por lo que vigila su estado y repáralas antes de que te veas golpeando con los puños a tus rivales. Para hacerlo, bastará con ir a uno de los bancos de trabajo de nuestra base.

Unas zonas en las que no solo podremos crear armas, medicinas o comida mejor preparada, también iremos diseñando los distintos elementos de nuestra base. Desde las cercas que serán imprescindibles para protegerse de ataques rivales, hasta mejoras en los bancos de trabajo para fabricar mejores dispositivos, más resistentes, y hacer de nuestra base algo mejor. Por supuesto, antes de edificar, tendremos que tener en cuenta las materias primas disponibles. Nuevamente, a explorar toca si queremos conseguir todo lo necesario. También es posible la vía rápida, la de las microtransacciones para conseguir moneda virtual del juego y de esta forma gastar en lo que necesitemos.

Y del mismo modo que podremos mejorar los bancos de trabajo del juego, nuestro personaje también tiene un largo camino que recorrer en este sentido. El árbol de habilidades de Metal Gear Survive nos permite elegir qué soldado queremos ser. Podemos elegir entre un sigiloso guerrero o aumentar nuestra fuerza para quitarnos de un plumazo a los enemigos, otra opción es la de volvernos hábiles y encadenar rápidos golpes que neutralicen al enemigo. La subida de salud y de stamina máxima también se incluyen en estas opciones.

En cuanto al aspecto gráfico, quizás este sea el aspecto en donde a Metal Gear Survive se le puede buscar un pero. El juego no ha evolucionado mucho en este terreno respecto a The Phantom Pain, y si bien estamos ante unos personajes realistas y que cumplen con creces, sí que podría haberse esperado una mejora. No obstante, como decimos, no es ni mucho menos algo que vaya a lastrar la experiencia de juego por animaciones poco creíbles.

La banda sonora del juego es la propia para un título como lo que pretende ser Metal Gear Survive: acción militar. Las melodías se centran en este aspecto y cuando las oigamos, difícil será quitarse la cabeza algunas de las películas basadas en las novelas de Tom Clancy. Al igual que los últimos títulos de esta franquicia, el juego llega sin traducir al español más allá de los subtítulos, por lo que toca escuchar diálogos en inglés (o en japonés en su defecto).

Pero en cualquier caso queda claro que Konami ha sabido sobrevivir a Hideo y si bien los aficionados a la historia de Les Enfants Terribles no van a encontrarse con un capítulo más de la misma, este juego sabe funcionar. El estudio ha sabido crear un buen producto que asegura horas y horas de acción.

JUGABILIDAD. Toca combinar sigilo y acción. En este sentido, el juego mantiene la misma dinámica que en anteriores títulos de esta franquicia: evita todo peligro que puedas y prepárate para correr o enfrentarte si eres descubierto. Eso sí, en esta ocasión nos toca estar atentos a los niveles de hambre e hidratación, así como al estado de nuestras armas. La dinámica del crafteo y de construcción no suponen ninguna complejidas.

GRÁFICOS. Como se ha dicho, quizás sea un pero que se pueda poner al juego. Si bien a nivel gráfico estamos ante un buen producto, la evolución en este sentido nos e ha dejado ver y mantiene un nivel muy similar al visto en The Phatom Pain. Un aprobado alto que podría haberse transformado, quizás, en sobresaliente.

SONIDO. Konami ya nos tiene acostumbrados a escuchar voces en inglés dentro de la saga Metal Gear, por lo que no es ninguna novedad que Survive no llegue doblado al castellano. Por otro lado, la banda sonora del juego es bastante buena y sabe aprovechar la solemnidad militar, así como imprimir acción cuando es necesario. Como curiosidad se incluyen efectos muy conocidos, como el timbre al ser detectados o el sonido que en otros juegos se podía escuchar al tomar diazepan.

DURACIÓN. Toda la que quieras, porque no solo tendremos una campaña por cumplir, tenemos un modo cooperativo en el que sumergirnos. Konami quiere que dediquemos horas y horas y no siempre en solitario. Aunque la historia principal perfectamente nos puede ocupar unas 30 horas, fácilmente ampliables si optamos por desarrollar al máximo nuestra base o nuestro personaje,

CONCLUSIÓN. Como se ha dicho a lo largo de todo el análisis, lo primero que debe saber el jugador es que se trata de un spin-off. Uno bien hecho que nos propone una alternativa que funciona muy bien. Metal Gear Survive es un buen producto que cumple con lo prometido y que gustará a los amantes de la acción y survival. Si lo que buscas es una continuidad en la historia de Bigg Boss y sus hijos, no es tu juego. Pero desde luego que Konami ha conseguido crear un juego muy divertido, con múltiples opciones y que merece una oportunidad para ver cómo es capaz de funcionar por sí mismo.

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Se hará muy difícil completar la campaña en solitario y sin pedir ayuda a través del cooperativo.
 

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