Continúa la caza

Después de arrasar en Japón, la conocida serie de Capcom Monster Hunter vuelve a PSP. ¡Esto no es un juego, es un arma de caza mayor!

Está claro que cuando un juego cosecha las ventas y la popularidad que Monster Hunter ha sumado en Japón, puede presumir de ser un auténtico fenómeno. Un título que ha calado hondo entre los usuarios nipones y que, como consecuencia de ello, se ha ido extendiendo a todo el mundo con bastante fortuna. En este caso, hablamos de su segunda parte, que es exclusiva de nuevo de la portátil PSP.

Siguiendo el rastro

Monster Hunter Freedom 2 sigue lo visto en la primera parte. Es decir, de nuevo editamos y nos ponemos en la piel de un cazador que vive en una aldea de corte medieval. Nuestra misión a partir de ese momento consiste en llevar a cabo diversas misiones que, generalmente, consisten en adentrarnos en el campo, donde tenemos que enfrentarnos a todo tipo de bestias salvajes.

Y es que la esencia de cualquier Monster Hunter que se precie es ésa: derrotar bichos cada vez más poderosos y gigantescos que, a su vez, nos permiten mejorar nuestro equipo y armas. Hasta ahí nada nuevo. Lo que sí varía es el contenido, por así decirlo. En el UMD se dan cita más de trescientas misiones exclusivas (completamente nuevas) y hasta setecientas armas distintas. Como podéis imaginar, la libertad a la hora de personalizar a nuestro personaje es total. Y con respecto a los monstruos, éstos también son más variados y feroces que en el original.

Pero, una vez más, el principal reclamo del juego es su multijugador cooperativo, que nos permite llevar a cabo cacerías con hasta tres amigos.  Esto no es algo casual, sino de vital importancia. Los enemigos más grandes y fuertes del juego son prácticamente irreductibles por muy poderosos que nosotros seamos y, no sólo requieren ayuda, sino también entendimiento. Desarrollar una buena estrategia conjunta es más que necesario a la hora de encararlos, como los veteranos de esta serie sabrán de sobra.

En lo concerniente a los gráficos, volvemos a encontrarnos con entornos amplios y relativamente detallados (más que en el original al menos) y personajes dignos en lo que a texturas se refiere. No obstante, el mayor cuidado lo ha puesto Capcom a la hora de desarrollar a las criaturas salvajes. Sus diseños, aunque casi siempre jurásicos, son bastante llamativos, y algunas de ellas alcanzan un tamaño considerable para estar hablando de una consola portátil.

Así pues, la cacería sigue en PSP. Un juego que no rompe con lo visto en la primera parte, sino que supone una mejora en toda regla. Seguro que los aficionados a la serie lo saben agradecer.

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