Fuerzas desatadas

Las carreras más frenéticas y salvajes regresan a PlayStation 3. En ellas no solo nos enfrentamos contra otros rivales, sino también a las mismísimas fuerzas de la naturaleza. En MotorStorm el peligro es otro competidor más.

Desde que debutara hace ya unos añitos, MotorStorm se ha convertido en uno de esos nombres que uno inevitablemente asocia con la marca PlayStation. Una franquicia con personalidad propia que en esta ocasión presenta retos aún mayores que de costumbre. Acelera y no mires atrás, piloto.

Caos road

Está claro que MotorStorm no es lo que se dice un simulador. Ni tampoco el juego de carreras más completo y con más opciones del mercado. Pero claro, es que tampoco lo pretende. El título de Sony intenta conseguir una vez más un objetivo muy claro: que la diversión y la espectacularidad sobresalgan sobre todo lo demás.

Como es habitual, la esencia del juego está en sus escenarios. Estos no solo gozan de un gran tamaño, sino que también están llenos de peligros. Sus diseños en ocasiones parece auténticas montañas rusas, y eso hace que nuestra adrenalina se dispare cada dos por tres. Continuamente saltamos por encima de una plataforma sin siquiera saber dónde va a caer nuestro vehículo, como si fuéramos un extra en una película de acción.

Además, en MotorStorm Apocalypse los chicos de Evolution Studios han hecho que las fuerzas de la naturaleza cobren una importancia mayor. ¿Qué quiere decir esto? Pues que estas afectan directamente a la jugabilidad, transformando en todo momento los circuitos y obligándonos a tomar medidas desesperadas. Sí, algo parecido a lo que ya sucedía con el recordado juego de Disney Split/Second Velocity (otro arcade similar), solo que mucho más impredecible. Al fin y al cabo en aquel éramos nosotros quienes dominábamos los entornos, pero en esta ocasión nunca sabemos qué es lo que va a suceder. Un añadido que ayuda a que las carreras siempre varíen, aunque uno esté compitiendo en un escenario que ya conozca más que de sobra.

Cada carrera en MotorStorm Apocalypse resulta, ya juguemos solos o acompañados, una auténtica locura: derrapes, adelantamientos, vueltas de campana… De hecho, por muy buenos que seamos pilotando nuestro vehículo nunca podemos estar seguros de que no vamos a salir disparados por lo aires. Algo que puede ser positivo o negativo, depende de cómo se mire, pero que asegura la emoción en todo momento. Igual que a las fuerzas de la naturaleza, nunca podemos dominar el juego del todo.

Por lo demás, en cuanto a contenido y modalidades de juego, el título mantiene todo lo visto en anteriores entregas. En ese sentido hemos de reconocer que tal vez esperábamos un poco más de innovación por parte de Evolution Studios. Pero vamos, este tipo de arcades tampoco lo necesitan…

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