Jugando con el Dream Team

Está claro que, si por algo nos dejamos las perras en los videojuegos, es por sentirnos héroes, por meternos dentro de la batalla, por salvar a la princesa, por volar más alto que nadie o por retar a desconocidos de todo el planeta hasta poder llamarlos “pufo” bajo el caparazón de un nick. En los títulos deportivos este pique se multiplica hasta el infinito y más allá, sentirnos estrellas de la cancha es el objetivo y los juegos futboleros han conseguido representar a los ases del balompié, pero ni Pro ni Fifa han llegado a la pulcritud de los últimos títulos de NBA 2K a la hora de retratar cada uno de nuestros ídolos del baloncesto. Su entrega para la nueva temporada ya está aquí y así de espectacular es su regreso.

Leyendas del Basket

Jugamos tanto con Jordan en NBA 2K11 que parecía que volvería a retirarse de nuevo en el mundo que le habíamos creado en los videojuegos. En esta edición 2012, en un periodo en el que el lockout es el protagonista en la realidad, en lo virtual hemos podido mucho antes poner en marcha la liga estadounidense metiéndonos como nunca en la piel de las estrellas del bote, el mate y el triple. Y si el año pasado como decimos San Michael Jordan fue el protagonista, ahora le acompaña el resto del santoral en un Modo Leyenda impagable, un regalo más grande para los fans del basket que aquella pelota Mikasa de cuando éramos guajes: jugadores míticos, todos miembros del salón de la fama de la NBA, que resumen todas las épocas que ha vivido la mejor liga de baloncesto del planeta: los triples de Bird, las asistencias de Magic, los robos de Stockton, el poder bajo los aros de Jabbar, así hasta quince dioses del olimpo de los aros.

Cada uno de ellos por separado ya sería inmejorable, pero además los veremos inmersos en las retransmisiones de la época: los partidos de Bill Russell en blanco negro, el formato de televisión de tubo con colores apagados en los Lakers de Wilt Chamberlein y Jerry West… Todos acompañados por el resto de plantilla con escuderos de lujo (Byron Scott, Jeff Hornaceck, Vlado Divac, Steve Kerr…) y enfrentándose a otras escuadras igualmente inolvidables (Lo de los Blazers de Drazen Petrovic y Clive Drexler no tiene nombre, será dificilísimo que podáis ganarles). En definitiva un modo de juego legendario que no tiene precedente equiparable en los juegos deportivos, que nos permite conocer de primera mano la historia de la NBA, hasta las reglas de juego son acordes a cada década. Por ejemplo, recordad que en los 60 no existía la línea de triple.

Una jugabilidad única y un realismo sorprendente

Resumir todos los aspectos mejorados este año no es fácil, son muchos y muy diversos los campos en los que se ha trabajado. En las introducciones de los partidos, todo es incluso más televisivo y siempre son distintas, realizadores de la cadena TNT han ayudado a 2K a la hora de manejar la retransmisión y la colocación de cada una de las cámaras. En la recreación de jugadores se ha avanzado mucho, hasta el punto incluso de obtener de todos los jugadores modelos exactos de cada uno de sus tatuajes. Fijaos en Lebron James, podréis leer hasta el 330 que tiene en la piel y que representa a Akron, la ciudad de Ohio donde nació.

En sus movimientos, podemos concluir que son menos robóticos y predeterminados en las transiciones. En cuanto a las colisiones obtenemos una sensación de autenticidad absoluta, antes la misma animación se repetía y no se tenía en cuenta los pesos de los jugadores, un base podía tirar al suelo a un pivot de 150 kilos, ahora lo tendrá casi imposible. Y hablando de los grandullones, en la edición pasada el juego bajo aros en el poste era farragoso y difícil, ahora los movimientos son más sencillos de realizar y las posibilidades de acción más numerosas: desde intentar un gancho a pivotar para tirar de espaldas a la canasta con total naturalidad al más puro estilo Nowitzki.

Y en cuanto a los modos de juego, todos se ven representados perfectamente en un menú más sencillo. Podemos iniciar un modo enfrentamiento contra la máquina, con un amigo, o con cualquier parte del planeta en un sistema online que no solo funciona a la perfección, es que no se percibe diferencia alguna frente a los partidos que jugamos contra la consola. Son de una gran naturalidad y sumamente adictivos, id preparándoos para muchas noches en vela vestidos con camiseta de tirantes… Si a todo esto le sumamos dos modos carrera profundos y cargados de detalles, ya sea La Asociación, en la que trataremos de convertir en dinastía una franquicia de la NBA, o en Mi Jugador, buscando labrarnos una carrera como jugadores rookies hasta entrar en el salón de la fama, tenemos como resultado uno de los máximos candidatos a mejor juego deportivo del año.

Os acostaréis soñando con que 2K Sports atreva día con un juego de fútbol… “¡La vida puede ser maravillosa!” que diría el gran Andrés Montes.

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