EA Sports intenta el triple

Toda la emoción de la NBA regresa a las consolas de la mano de una saga ya veterana, NBA Live. Un título que muestra una clara evolución con respecto a sus antecesores y que mira de cerca a la competencia.

El caso de NBA Live y NBA 2K se podría comparar fácilmente con el de FIFA y Pro Evolution Soccer. Es decir, dos sagas que versan sobre el mismo deporte y que cuentan con una multitud de fans divididos. Pero, al margen de la indudable calidad que presenta año tras año el simulador de 2K Sports, EA Sports continúa su propia evolución en el mundo de la canasta. Al menos lo hacía, dado que esta serie lleva ya dos años sin dar signos de vida.

¿Cómo en la tele?

Dicha evolución pretende, y en cierta medida consigue, lograr un objetivo claro: aumentar la solidez jugable de la serie y, sobre todo, presentar partidos más realistas y creíbles. Para ello los desarrolladores han aumentado el ritmo de los encuentros, que en esta entrega resultan más dinámicos y emocionantes que nunca. ¿Cómo? Pues empezando por mejorar la inteligencia artificial de los jugadores, una de las tareas pendientes que tenía la serie. Hay que recordar que en anteriores entregas los rivales se comportaban de una manera un poco extraña en muchas ocasiones, con continuos desajustes defensivos y errores similares. Bien, pues eso ya forma parte del pasado.

En NBA Live 10 los diez deportistas actúan de una forma muy creíble en todo momento, tanto cuando tienen balón como cuando se encuentran realizando tareas defensivas. Por ejemplo ya no vemos al equipo contrario empezar una contra y detenerse de repente sin motivo aparente, situaciones que sí se daban en la pasada edición. Esto, claro está, hace que incluso en los niveles más sencillos tengamos que mantener la concentración en todo momento, dado que ya no se nos conceden este tipo de “regalos” durante los encuentros. Para ganar partidos en este simulador hay que sudar la camiseta.

Por otro lado, y como suele ser frecuente en todas las producciones deportivas de Electronic Arts, el juego cuenta con un buen número de modos de juego distintos: Temporada, Playoffs, Campeonato del Mundo, Live Run… Este último está claramente enfocado al online, ya que nos permite disputar encuentros con hasta nueve usuarios más. Además, todas las plantillas están actualizadas según la temporada 2010 de la NBA y, como siempre, es posible editar jugadores, cambiarlos de equipo o crear el que nosotros queramos.

Este realismo que, como decimos, se ha buscado en la jugabilidad del título, también está presente en su aspecto visual. Las animaciones de los jugadores, la ambientación de las canchas e incluso el aspecto del público ayudan a crear la misma sensación que el hecho de estar frente al televisor viendo un partido de basket en directo.

En definitiva, NBA Live 10 demuestra el esfuerzo que ha llevado a cabo Electronic Arts por presentar una alternativa interesante y completa a la aclamada serie NBA 2K. Aunque visto lo visto, dicho esfuerzo parece que no ha sido suficiente.

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