Análisis de Need for Speed: Payback – Vuelve la velocidad

 

 

Need for Speed siempre ha sido todo un referente en cuanto a los títulos de conducción arcade, aunque también ha ofrecido entregas que han manchado su porvenir. Need for Speed: Payback supone el regreso de la mítica serie tras un año de descanso más que necesario, ya que su último videojuego no supuso ni de lejos el resultado que sus fans esperaban.

Durante estas semanas han regresado importantes series para el mundo de los videojuegos como Need for Speed o Asassin’s Creed, aunque por desgracia el título de conducción no ofrece la misma evolución con la que Ubisoft ha conquistado a sus jugadores. Need for Speed: Payback continúa siendo divertido y ofrece adrenalina a base de velocidad, pero no ofrecen ninguna característica que sorprenda o que justifique el año de descanso de la serie.

Need for Speed: Payback ya está disponible en PlayStation 4, Xbox One y PC.

Como viene siendo costumbre desde tiempo atrás los títulos de conducción de mundo abierto se empeñan en ofrecer una historia con la que enganchar al jugador, aunque a la hora de la verdad todo el peso reside en la propia jugabilidad del título. Eso es precisamente lo que ocurre con Need for Speed: Payback. Ante nosotros tenemos una historia de venganza en la que encargamos a Tyler y nuestro objetivo está fijado en obtener la victoria en la carrera de los forajidos, el evento más importante de Fortune Valley.

En esta ocasión tenemos ante nosotros varios protagonistas, cada uno de ellos con unas habilidades diferentes del resto. Mientras que Tyler es el piloto principal que controlamos en la mayoría de eventos o carreras, por su parte Mac es el encargado de esos momentos de velocidad por el campo, así como los eventos de derrape. Por otro lado está Jessica, la mejor del grupo cuando la misión conlleva tener que despistar o acabar con las fuerzas de la policía. El control entre los tres personajes se va intercalando a lo largo de la historia.

Si la anterior entrega tenía un aspecto muy underground y la noche era su principal reclamo, por suerte esta entrega no ha seguido con el mismo estilo y ofrece ciclo de día y noche. Además hay que sumar que cada zona del mapa ofrece un ambiente diferente, habiendo zonas urbanas, largas y extensas autovías, zonas desérticas u otras con un aspecto más rural.

Ante nosotros tenemos un gran mapa que recorrer en el que de como costumbre se dan cita los puntos de interés que nos introducen en loseventos o carreras de la propia historia. Por su parte el propio mapa ofrece pequeños retos que ya a día de hoy no suponen ninguna novedad, tales como radares, zonas de velocidad o saltos, entre otros. Si has disfrutado de los últimos Forza Horizon ya conocerás la mecánica de los coches abandonados, por lo que dicha característica que nos permite encontrar vehículos deteriorados y arreglarlos tampoco te pillará por sorpresa.

En cuanto a los eventos o tipos de pruebas tenemos las disciplinas clásicas de cualquier título de estas características. Tenemos carreras por vueltas, otras en las que ir de un punto A a un punto B, pruebas de aceleración, derrapes, así como eventos de todoterreno que ofrecen circuitos o caminos mucho más amplios. Tampoco hay que olvidar los eventos de persecución en los que tenemos que enfrentarnos a la policía o a nuestros enemigos. Cada tipo de evento requiere un tipo de vehículo determinado, de igual forma que nos marcan un nivel que tiene que estar a la par que las capacidades que ofrece el coche en cuestión. De esta forma es muy importante tener que ganar dinero para adquirir y mejorar vehículos. Esto hace que la rejugabilidad sea necesaria para aquellos que busquen el 100% de la experiencia o en su defecto sus logros/trofeos.

Tal y como hemos avanzado antes las mejoras de los vehículos son incluso más importantes que en otros títulos de la serie, ya que sin ellas en muchos casos no podemos afrontar las diferentes carreras o eventos que tenemos por delante. El dinero que conseguimos compitiendo conlleva un papel muy importante en este sentido, ya que las SpeedCards y los Cargamentos toman el protagonismo. A lo largo de la aventura conseguimos dinero y mejoras por ambos medios citados, aunque los micropagos están presentes en el título de conducción para acelerar este proceso haciendo uso de dinero de verdad.

El tuning tampoco se podía perder la cita con Need for Speed: Payback, aunque sus opciones son inferiores a lo visto en otras entregas. En cualquier caso se ofrecen cantidad de posibilidades a la hora de personalizar los vehículos, por lo que podemos pasar largas sesiones en el taller mientras que ponemos cada coche a nuestro gusto. En cuanto al número de vehículos tenemos en torno a 80 disponibles de todas las marcas conocidas, desde BMW, Ford o Nissan hasta McLaren, Porsche o Lamborghini.

El componente online es una de las características que más ha cambiado con Need for Speed: Payback y aunque parezca lo contrario, dado que ha perdido muchas de sus opciones, el cambio ha sido para bien. Se acabó tener que estar conectado en todo momento, por lo que podemos pausar la partida en cualquier momento. Perdemos la posibilidad de ver a otros jugadores en nuestra propia partida o unirnos a partidas multijugador de forma muy rápida, pero la temática online obligatoria no ha sido algo que haya cuajado en las últimas entregas. La verdadera contrapartida es que las opciones multijugador han mermado considerablemente y los eventos o partidas disponibles son bastante limitados, de forma que podemos jugar con amigos o rivales con un nivel de habilidad similar sin mucho más transfondo.

El conjunto ofrecido en Need for Speed: Payback es bastante bueno y cumple con la misión de hacer disfrutar a los fans de la velocidad. Eso sí, se echan de menos novedades de mayor peso o algún elemento determinante que realmente demuestre la evolución de la que ha sido una de las series de conducción más populares de todos los tiempos.

Alberto Hernanz

Jugabilidad: Las mecánicas del último Need for Speed siguen bastante presentes en esta entrega y por ello su conducción es 100% arcade.

Historia: La narración no deja de ser la típica historia de venganza en la que además tenemos tenemos que luchar contra bandas rivales. No está mal, aunque el verdadero peso de la misma reside en la velocidad y el espectáculo que ofrecen algunas carreras.

Gráficos: Las diferentes zonas del mapa relucen diferentes del resto, así como los coches se llevan la palma en cuanto a la recreación de los mismos. Las escenas de vídeo también ofrecen un gran nivel. Manchan la experiencia algunos fallos gráficos y ciertos tirones en momentos puntuales.

Sonido: La música sigue siendo uno de los protagonistas y acompaña a la perfección cada momento de las carreras. Además el título cuenta con doblaje en completo castellano.

Duración: La historia principal nos puede durar en torno a 10 o 15 horas, dependiendo de la habilidad de cada uno, aunque tal duración puede ser mucho mayor si nos dedicamos a descubrir cada rincón de Fortune Valley, así como a competir en todos los eventos secundarios.

Conclusión: Need for Speed: Payback sigue ofreciendo una experiencia de conducción arcade al alcance de todos los jugadores y con una meta clara: divertir. Aún así la serie ya no sorprende tanto como antes.

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