Conducción a medida

La conocida saga de velocidad de Electronic Arts se reinventa, ofreciendo un nuevo control más personalizable que nunca. Un nuevo enfoque que abre distintos y variados horizontes dentro de la veterana serie.

Después de apostar durante muchos años por un estilo gamberro y “underground” (por decirlo de algún modo), la serie Need for Speed cambia de aires. Y para ello pasa de los argumentos cinematográficos y las carreras callejeras “a lo A Todo Gas” a una naturaleza más profesional, más de competición. Los tiempos cambian, y Electronic Arts parece haberse dado cuenta de ello. Como se suele decir… renovarse o morir.

Pisando a fondo

Nada más empezar a jugar a Need for Speed Shift nos damos cuenta de que la serie no es lo que era. Empezando por su nuevo control. Queremos dejar claro que no es que estemos ante el título más exigente del mercado (esto no es Forza) pero sí conviene adelantar que el espíritu totalmente arcade de anteriores entregas ha desaparecido. Shift no tiene guión (algo impensable en anteriores NFS) y desde un primer momento su concepto es otro. ¿Cuál? Pues una búsqueda del equilibrio. Es decir, el juego resulta accesible desde un primer momento, pero requiere tiempo llegar a ser un auténtico experto. Como se suele decir, Shift es fácil de jugar, pero difícil de dominar.

Esto es algo que se nota especialmente en los niveles más altos de dificultad. Durante los mismos el título se vuelve realmente exigente y hay que tomarse bastante tiempo para aprender a dominar los movimientos y las físicas de cada coche. Jugando en los más fáciles se le coge el truco más rápido.

Los nuevos aires que se han dado a la serie se notan igualmente en los modos de juego. Como decíamos, aquí se abandona definitivamente el típico “policías y ladrones” para ofrecer un variado número de opciones consistente en torneos, carreras y pruebas, todo desde un punto de vista más realista. Y es que el realismo en sí mismo es una de las claves del lanzamiento.

Sin ir más lejos, la inteligencia artificial en Need for Speed Shift supone un antes y un después dentro de la serie. De hecho estamos hablando de los rivales más astutos que hemos visto en un juego de velocidad. Estos alcanzan un grado de credibilidad que hace incluso que cometan errores, aparte de, por supuesto, reaccionar en función de cómo nosotros nos comportemos. O lo que es lo mismo, no existen dos carreras iguales en lo nuevo simulador de velocidad de Electronic Arts.

A todo esto también hay que sumarle un apartado gráfico más que cuidado. Para disfrutarlo al máximo solo hace falta elegir la vista interior del coche. Es entonces cuando mejor se aprecia el trabajo de texturas, los modelados de los coches y la sensación de velocidad. En definitiva, un rejuvenecimiento absoluto para esta veterana saga de conducción.

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