Análisis de Numantia – Estrategia hispánica de desarrollo español

Aunque ha sido maltratado durante muchos años, el desarrollo español de videojuegos cada vez tiene ideas más interesantes y los creativos de nuestro país los ejecutan de mejor forma. Un buen ejemplo de ello es el estudio madrileño Recotechnology, padres del interesante Kyurinaga’s Revenge que también tuvimos la oportunidad de analizar. Ahora dejan atrás las plataformas y se meten de lleno en un género completamente diferente.

Hablamos de la estrategia por turnos, que está viviendo un despertar en los últimos tiempos gracias a, sobre todo, proyectos de corte independiente como el que hoy tenemos en nuestras manos. Y es que lo nuevo de Recotechnology es Numantia, un videojuego de estrategia de corte histórico que tiene lugar en la Península Ibérica allá por el siglo II antes de Cristo, cuando el Imperio Romano estaba extendiendo su dominio.

Bajo este fantástico contexto, Numantia se centra, como su propio nombre indica, en el asedio y la defensa de Numancia, un aguerrido pueblo que se enfrentó a los romanos en un conflicto que duró más de dos décadas. Ahora hemos podido probar en profundidad la versión de PlayStation 4 de este Numantia y te contamos qué nos ha parecido. Acompáñanos a través de las próximas líneas para descubrirlo todo sobre el juego.

Comenzaremos hablando de los modos de juego de Numantia, que básicamente consisten en una doble campaña y unos desafíos sueltos que podemos jugar de forma individual en una modalidad llamada Arena, donde podemos tomar partido en el bando que queramos y enfrentarnos al rival en casi una treintena de mapas inspirados en la Numancia del siglo II antes de Cristo. Pero donde está la verdadera chicha es en la campaña.

Lo más interesante de todo es que podemos afrontarla de dos formas diferentes: controlando a los numantinos que resisten a la invasión romana o viceversa, jugando como los romanos que quieren extender su dominio por la Península Ibérica. La sinopsis de la campaña de los numantinos dice así: “154 a.C. La República de Roma continúa expandiéndose por la Península Ibérica en su intento por pacificar y romanizar las tribus celtíberas, que continúan resistiéndose a la invasión romana”.

Continúa: “La ciudad de Segeda rompe los acuerdos firmados por el pretor Tiberio Sempronio Graco, propiciando el envío de tropas por parte del Senado romano para la toma de la ciudad. Los celtíberos abandonan Segeda y se refugian en la ciudad de Numancia, donde se preparan para la guerra contra los romanos”. Podemos elegir entre dos niveles de dificultad y por activar o desactivar el tutorial, en caso de que ya conozcamos los fundamentos del videojuego.

Por su parte, la sinopsis de la campaña romana dice así: “154 a.C. La República de Roma continúa expandiéndose por la Península Ibérica tras la derrota y expulsión de los cartagineses. Sin embargo, los romanos encuentran una dura oposición a la conquista por parte de las tribus celtíberas. Ciudades y aldeas son sometidas a la voluntad de Roma, algunas con la espada y otras mediante acuerdos. Segeda, una de estas ciudades, rompe los acuerdos firmados por el pretor Tiberio Sempronio Graco; obligando al Senado romano a enviar tropas para tomar la ciudad. Los segedenses, anticipando la invasión, abandonan la ciudad y se refugian en la aliada Numancia”.

El punto de partida es el mismo, pero desde puntos de vista radicalmente opuestos, lo que otorga un gran interés a la historia y una rejugabilidad de lo más particular. Pero entremos en materia y centrémonos en lo jugable y en lo más importante: las batallas. Cuando saltamos a la acción nos topamos con una interfaz clara y limpia, lo que facilita la localización de los elementos que siempre podemos necesitar tener a mano. Sin embargo, el control de la interfaz con mando es bastante impreciso.

Como en cualquier videojuego de estrategia para consola moverse no es tan fluido como hacerlo con un ratón y un teclado en PC, de modo que para hacer zoom, girar la cámara y movernos entre nuestras tropas necesitaremos varios controles que pueden resultarnos confusos al principio, pero satisfactorios con el paso de las horas. En la parte izquierda de la interfaz podemos ver nuestras tropas, en la superior las de los enemigos y en la inferior las estadísticas de cada una de nuestras unidades.

Además de los soldados básicos en cada uno de los ejércitos contamos con diferentes héroes, que no son otra cosa que personajes históricos relevantes que tienen un mayor impacto en las batallas y que, de hecho, son fundamentales para hacernos con la victoria. El tablero de juego se divide en celdillas que marcan hasta qué punto podemos movernos con cada unidad. También podemos ir más lejos y gastar parte de la moral de nuestras tropas, un atributo bastante importante para el devenir del conflicto.

Como en cualquier videojuego de estrategia por turnos saber colocarnos en los lugares correctos es fundamental, tanto para defender como para atacar por los flancos, lo que nos otorga una bonificación de daño. De hecho, cuanto mayor sea el indicador de moral de nuestras tropas mayores bonificaciones recibirán en las acciones que vayan ejecutando, algo que indudablemente puede marcar la diferencia entre una victoria y una derrota aplastante.

Podemos atacar cuerpo a cuerpo o a distancia y cuando hayamos movido a todas las unidades que queríamos podemos pasar de turno para que sea el del rival. Cuando todas las unidades hayan terminado su turno se da por acabada la ronda. Numantia no es un título de estrategia por turnos excesivamente complejo, pero sí necesitaremos un tiempo de aclimatación para poder acostumbrarnos a todas las acciones y a los elementos que hay que tener en consideración, de modo que la curva de aprendizaje es más que satisfactoria.

Sonoramente el videojuego está a un nivel altísimo y no solo por la genial música que nos acompaña en las batallas, sino también por un cuidado doblaje al castellano en el que se nos narran hechos importantes de la batalla de Numancia con cinemáticas de corte comiquero que le sientan de lujo al producto. En lo gráfico nos encontramos ante un apartado visual más limitado, pero que cumple con su cometido y que está aderezado por una interfaz bien trabajada, como ya hemos comentado.

Joel Castillo

Jugabilidad: Moverse por la interfaz de juego con un mando en consola es una tarea dificultosa y, en ocasiones, imprecisa. Sin embargo con el paso de las horas lograremos dominarlo y centrarnos en lo que de verdad importa: la acción. Ahí es donde rinde verdaderamente bien Numantia, que cumple con lo que se espera de un juego de estas características.

Gráficos: No hay duda de que existen otros muchos títulos del género con un acabado gráfico muy superior, pero teniendo en cuenta que se trata de un desarrollo independiente luce lo suficientemente bien. A ello hay que añadir una gran variedad de escenarios, por lo que siempre disfrutaremos de nuevos paisajes.

Sonido: Uno de los mejores apartados de todo Numantia. La música es fantástica y acompaña a la perfección a la acción, mientras que también contamos con un doblaje al castellano de gran nivel. También hay textos en nuestro idioma, claro está.

Duración: Numantia cuenta con dos campañas desde puntos de vista contrapuestos y con casi una treintena de arenas, lo que amplía la vida útil del videojuego enormemente. Si te atrapa su propuesta puedes estar entretenido con ella varias decenas de horas sin ningún tipo de problema.

Conclusión: En una época en la que la estrategia por turnos parecía abocada a la extinción proyectos como Numantia la han revitalizado. Tal vez no sea el mejor exponente del género que puedas encontrar, pero el trabajo de Recothecnology es más que notable. Estamos ante una obra divertida, profunda, lo suficientemente compleja y sonoramente exquisita. A ello hay que añadir su interesante contexto histórico y muy hispánico y que estamos ante un desarrollo español, que nunca está de más tenerlo en cuenta.

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