Análisis de Outcast – Second Contact – Odisea en otra dimensión

115439

Los amantes de la ciencia ficción recibieron un buen regalo a finales de los 90 con Outcast. Un videojuego que bebía de franquicias como Stargate y que nos trasladaba a un mundo abierto e inhóspito en donde debíamos salvar dos mundos: la Tierra y el de esta dimensión en la que nos veíamos inmersos. Prepárate para asumir el rol de Cutter Slade, un militar de la vieja escuela: duro, mal hablado pero con un alto sentido del deber y que afronta su misión más extraña hasta la fecha. Un grupo de científicos ha conseguido abrir un portal hacia otros mundos, pero entre tanto experimento el colapso de nuestro plano es inminente.

Nos toca viajar a otro mundo y arreglar las cosas. Sin embargo, una vez en esta nueva dimensión nos encontraremos que también debemos resolver otros problemas para los habitantes de este mundo. Una doble misión que tiene lugar en un mundo abierto, repleto de peligros en donde el cronómetro avanza y en donde la Tierra peligra. Una propuesta que a finales de los 90, como decimos, sorprendió y mucho al dar una historia muy interesante en un vasto territorio donde toda acción tiene su repercusión.

Quienes disfrutaran de esta experiencia en el pasado tienen una oportunidad de sumergirse de nuevo en la misma, con un renovado apartado gráfico e idénticas sensaciones. Por otro lado, los más novatos también pueden comprobar que antes también existían mundos abiertos con multitud de peligros por encontrarte. Una auténtica odisea similar a la que vivió el Major Tom en la canción de David Bowie, sólo que en esta ocasión en lugar de ser espacial, tendremos que vivirla en otra dimensión.

Atención nostálgicos, este es un análisis para vosotros, al igual que para los amantes de la ciencia ficción. Outcast – Second Contact nos trae de vuelta un título que a finales de los 90 revolucionó, a su modo, el mundo del videojuego. En una etapa en donde se estaban sentando las bases para las producciones en 3D con espacios más abiertos, este título se atrevió con una aventura de mundo amplísimo y en donde tocaba explorar y tomar decisiones. Quizás ahora parezca algo habitual que elementos como el sistema de reputación o los mundos abiertos estén incluidos en un videojuego. Pero en aquella época Appeal marcó un camino que décadas después se ha extendido.

Pero, ¿qué es Outcast – Second Contact? Una historia de exploración en mundo abierto, con grandes dosis de acción, sin olvidarse del sigilo. Como hemos dicho, nos pondremos en la piel de un militar con la misión de salvar la Tierra, a punto de colapsar por culpa de un experimento en la búsqueda de contactar con otras dimensiones. Sin embargo, lo que en principio parecía que iba a ser la búsqueda de una sonda con material nuclear, culpable de esta situación, nos termina convirtiendo en la última esperanza de los nativos de este universo. Esta especie se haya en un conflicto en el que tendremos que tomar parte.

En esta misión de conseguir decantar la balanza para el bando que nos rescata tras caer en esta dimensión, habrá que ir encontrando distintos elementos sagrados, según su cultura, que según nos han dicho tienen el poder decidir la victoria. A cambio, nos han prometido encontrar al resto del equipo que nos ha acompañado a esta empresa. No queda otra, toca ir buscando ciudad por ciudad, persiguiendo rumores hasta dar con estos cinco artefactos. Algo difícil si tenemos en cuenta el amplio mundo que nos ofrece Outcast – Second Contact.

Desde caminos repletos de bandidos, hasta ciudades con aldeanos y soldados. Todo esto se presenta en Outcast – Second Contact y en su mundo. Un universo en donde nosotros mandamos. Podremos presentarnos como un pacífico ser que simplemente busca estos objetos, o podemos ser alguien brutal que siembre el pánico y resuelva todo a golpe de pistola. Si eres de los primeros, este título pone a tu disposición un sistema de diálogo muy importante en el desarrollo de la historia. A partir de estas conversaciones sabremos dónde su ubican los elementos que buscamos y otras pistas que nos indicarán cuál es el siguiente paso. Algo muy importante dado el tamaño del mapa en el que nos movemos.

Al hablar de mundo abierto, nos referimos a un universo en donde no existe una flecha que nos guíe. Outcast – Second Contact te “suelta” en mitad de todo y a ti te toca encontrar el camino a partir de lo que has oído a otras personas. No es difícil perderse o encontrarse con que después de todo lo recorrido, esta no era la dirección correcta. Algo que al principio puede frustrar un poco, pero que al dar una oportunidad se vuelve muy divertido. No tendremos un mapa que nos marque los puntos de interés siempre, explorar significa eso: adentrarse en un mundo desconocido y recorrerlo de principio a fin.

Una exploración en la que podremos encontrarnos a mitad de camino con un grupo de hostiles, lo cual puede significar dos cosas: uno, toca desenfundar o ser sigiloso, buscar coberturas y evitar cruzar su mirada con nuestros pasos para ser detectados. Outcast – Second Contact nos permite ser brutales o un fantasma y para ello pone a nuestra disposición un arsenal en el que tendremos una simple pistola, o armas más potentes como escopetas con las que resolver las cosas por las malas. También existen rifles de francotirador para atacar desde lejos.

Si eres de los que prefieren evitar conflictos, recuerda el sistema de karma que hay en Outcast – Second Contact. Nuestra reputación marcará cómo seremos recibidos en las ciudades que visitemos. Si hemos sido buenos, seremos bien atendidos y no habrá que temer nada. Por el contrario, los más malvados recibirán una lluvia de balas al asomar la cabeza por estos lares. La recomendación es sencilla: piénsatelo dos veces antes de desenfundar tu arma.

Otra mecánica muy importante dentro de Outcast – Second Contact será el crafteo. A lo largo de nuestro recorrido nos iremos encontrando con distintos materiales, como por ejemplo fuentes de energía. Aprender el uso de cada uno de estos elementos nos ayudará en muchos momentos de esta aventura. También habrá que atender a partes del escenario susceptibles de romperse y que pueden ocultar “tesoros” como munición que nunca vendrá mal en un mundo tan desconocido como este. Aunque no te preocupes si caes en combate, este juego ofrece un interesante sistema de autoguardado que asegurará que puedas continuar muy cerca de donde te asesinaron.

Cerrando el apartado de las mecánicas hay que destacar que estas serán casi las mismas que en el juego de finales de los 90. Outcast – Second Contact supone una innovación a nivel gráfico, pero no en otras áreas. La cámara se sigue manteniendo en tercera persona y el control del personaje es de otra época, por lo que si eres jugador de la nueva generación quizás al principio te sientas algo extraño. No obstante, con unos pocos minutos de juego y gracias a su sencillo tutorial, pronto aprenderás a moverte en este mundo. Toca tener paciencia, especialmente en situaciones como los tiroteos, cuyo sistema de apuntar puede pillar algo desprevenido.

Es en el apartado gráfico en donde se notan los grandes cambios en Outcast – Second Contact. Texturas, gráficos, profundidad de escenarios y animaciones han cambiado en este título. Lo que en 1999 fue una excelente recreación de un mundo abierto 3D ahora regresa con evidentes mejoras. Si bien la calidad de imagen no está a la altura de los Triples A actuales, quienes jugasen al Outcast original verán grandes cambios, en especial en el nivel de detalle del escenario. Una gran evolución si lo comparamos con la producción de finales de los 90.

Una mejora visual que también ayuda a aquellos jugadores más jóvenes que quieran descubrir el mundo de Outcast. Ahora tienen la oportunidad de disfrutar del mismo videojuego con unos gráficos nuevos. Además, su llegada a consolas abre el abanico para que esta producción llegue a más hogares.

Damián Montero

JUGABILIDAD. Muy distinta a la que estamos acostumbrados. Prepárate para armarte de paciencia y adaptarte a un sistema de finales de los 90. Al mismo tiempo, la exploración jugará un papel muy importante. Olvídate de mapas y de señales que te indiquen por dónde ir.

GRÁFICOS. En comparación con el Outcast original el avance es innegable. Si bien es cierto queda muy lejos de la excelente imagen que ofrecen los videojuegos de nueva generación, el lavado de cara en este videojuego es claro y quienes lo jugasen en 1999, o en los años posteriores, verán una evidente mejora.

SONIDO. El juego llega doblado al inglés y con textos en castellano. Su banda sonora es uno de los grandes alicientes ya que los temas son propios de una excelente historia de ciencia ficción. Un apartado en el que no solo aprueba, sino que además Outcast – Second Contact saca buena nota.

HISTORIA. La misma que a finales de los 90 y que sigue funcionando. Una gran aventura de ciencia ficción que nos transporta a otro mundo y que bien podría inspirar un juego actual. Junto con el sonido, es un apartado que brilla con luz propia y que vale la pena conocer.

CONCLUSIÓN. Outcast – Second Contact es un título pensado para los nostálgicos. El mismo juego, con una mejora gráfica que punto por punto ofrece la misma historia a aquellos que lo jugaron a finales de los 90, incluso se mantiene las mismas mecánicas de juego. Al mismo tiempo es una opción perfecta para los amantes de la ciencia ficción y quieran ver cómo en el pasado también existían grandes producciones.

Juegos Relacionados Si te gusta juega a… Te puede interesar…
 
 
 
El juego es una fiel reproducción del título de 1999 con mejores gráficos.
 

Cerrar