El ritmo en la sangre

Primera entrega de una de las series más originales de PSP. Música, ritmo, aventuras y estrategia se dan la mano en el trabajo de Pyramid, exclusivo para la portátil.

¿Quién dijo que en los videojuegos estaba todo inventado? De vez en cuando títulos como Patapon vienen a demostrar que esto no es así. Un juego en el que se mezclan diferentes géneros con una sola intención: crear un título adictivo y con mucho ritmo.

Al son del tambor

Después del innovador Locoroco, llega a PSP otro título con unas cualidades similares, aunque de distinto planteamiento. Patapon es una aventura en la que nos ponemos en la piel de una divinidad. Un Dios que tiene que guiar a una bélica tribu en todas sus andanzas, conquistas y batallas: los Patapon.

Pero, a decir verdad, ahí terminan todas las similitudes con un juego de estrategia convencional. En éste, la manera que tenemos de dar las órdenes a nuestras entrañables criaturas es mediante melodías. En concreto con la ayuda de un tambor sagrado que es la base de toda su cultura. Es decir, que para pedirles que ataquen, defiendan, avancen, etc. es necesario entonar distintas canciones, que llevamos a cabo compaginando secuencias de botones. ¿Difícil? Ni por asomo, aunque es cierto que al principio puede desorientar un poquito, puesto que su planteamiento resulta nada tradicional.

Aunque durante los primeros niveles nuestro ejército no es lo que se dice gran cosa, poco a poco vamos incorporando más criaturas. En este sentido hay que señalar que existen muy diferentes tipos de ellas, igual que podemos reunir ítems de todo tipo. Toda ayuda es poca para terminar con los molestos enemigos y, especialmente, con algunos enemigos finales que ocupan casi toda la pantalla de PSP. También es importante dejar claro que las batallas no son lo que se dice fáciles; más que habilidad requieren de altas dosis de paciencia, especialmente contra los ya citados jefes.

Gráficamente también estamos ante un juego peculiar. Primero de todo hay que comentar que los gráficos están representados en dos dimensiones (se trata de una aventura de desarrollo lateral), pero gracias a las simpáticas y constantes animaciones de los Patapon, en todo momento éstos dan la impresión de estar muy “vivos”. Además, los personajillos son bastante simpáticos, por lo que el juego desprende mucho sentido del humor. También conviene comentar que la variedad de los fondos es muy alta, y que todo parte de un acabado muy artístico (que ha corrido a cargo del ilustrador Rolito).

Así pues, Patapon es un juego muy singular, de esos que o te encantan o no terminas de cogerles el truco. Puede que al principio hacerse con su ritmo resulta “raro”, pero en cuento lo haces se vuelve muy adictivo.

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