Fantasía nipona

La veterana serie de Sega aterriza de nuevo en PSP. Rol, aventuras y mucha fantasía con un inconfundible sabor japonés.

La serie Phantasy Star de Sega siempre ha sido, por regla general, mucho más popular en Japón que en Occidente. Y su anterior aparición en PSP no significó ninguna excepción. No obstante, la compañía nipona ha decidido volver a darla una oportunidad en la portátil de Sony, con un nuevo título que sigue lo visto en la anterior entrega, aunque con mejoras significativas.

Rol evolucionado

Nada más empezar a jugar a Phantasy Star Portable 2 el juego nos da la oportunidad de importar los datos de la primera entrega. O, mejor dicho, el nombre y el aspecto de nuestro anterior protagonista. Si es la primera vez que jugamos a esta serie, tenemos que editar al héroe desde cero; elegimos su apariencia, sexo, voz… etc., gracias a un completo editor. Además, como en otros tantos juegos de rol, es imprescindible seleccionar también una raza y una profesión de entre un generoso número de ellas. Una vez listo el protagonista, empieza la aventura. Una odisea que nos devuelve a los acontecimientos que vimos en su día en Phantasy Star Portable (tres años después) y a un mundo azotado por la guerra.

Este Phantasy Star nos envía a un mundo futurista, en concreto a un lugar por el que podemos movernos para “organizarnos”. Igual que en la primera parte. Desde aquí podemos ir a una habitación propia (donde cambiarnos de ropa, guardamos objetivos y cosas así), y un centro desde el que visitar otros lugares y, sobre todo, emprender las misiones que forman el título. Todo ello mediante un cómodo e inmediato menú.

Una vez elegido nuestro destino, nos tenemos que ver las caras con distintos enemigos, así como con jefes finales que tenemos que derrotar. A medida que lo hacemos, vamos desbloqueando más y más niveles. Por suerte, para conseguirlo contamos con un poderoso arsenal futurista, así como con la ayuda de tres amigos. Y es que está claro que Phantasy Star Portable 2 es un juego evidentemente pensado para ser disfrutado en compañía, al más puro estilo Monster Hunter (salvando las distancias estilísticas). Esto no quita, no obstante, para que el UMD se pueda jugar en solitario, pero no es lo mismo…

Por lo demás, el juego sigue todo lo visto en el original, si bien tanto los gráficos como algo tan importante como la inteligencia artificial se han visto mejorados considerablemente. ¿El principal problema del título? El mismo que su antecesor: llega en perfecto inglés. Lo que, dado su denso desarrollo, hace que al principio cueste entenderlo si no tenemos mucha idea del idioma anglosajón.

 

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