Diversión desde las alturas

Aunque no se trata de la franquicia más popular ni reconocida de Nintendo, más bien al contrario, la serie PilotWings ha hecho las delicias de los entusiastas de los simuladores de vuelo desde los tiempos de Súper Nintendo. Y ahora reaparece en Nintendo 3DS con un título refrescante y muy diferente a la gran mayoría de producciones actuales.

Acción, deportes y velocidad. Estas tres palabras sirven para describir el grueso del panorama actual de lanzamientos para consola y PC. Por eso mismo viene bien que, de vez en cuando y para variar, las compañías se animen a ofrecernos algo diferente. Y eso mismo es lo que pretende Nintendo con PilotWings Resort: ofrecer en este caso a los usuarios de Nintendo 3DS un simulador de vuelo atípico y ameno, diseñado para uso y disfrute en un entorno familiar. Aquellos que probaran las veneradas entregas de Súper Nintendo y Nintendo 64 seguro que saben perfectamente a qué nos referimos.

La diversión está en el aire

A grandes rasgos, PilotWings Resort es un simulador de vuelo muy peculiar, que nos invita a participar en un número bastante elevado de pruebas controlando diversos aparatos. Precisamente dichos aparatos son los que dotan al título de esa acentuada originalidad. ¿Y por qué? Pues porque lejos de permitirnos controlar a los cazas más letales y formidables existentes en la actualidad, PilotWings Resort nos insta a practicar nuestras habilidades aéreas con un jet-pack, un ala delta y una avioneta ligera. Por mucho que os esforcéis en buscar, no encontraréis una propuesta similar en el mercado.

Una de las principales características del título es la gran variedad de pruebas que debemos superar. Dichas misiones están englobadas en diferentes niveles de dificultad, teniendo que superar un número determinado de las más asequibles para poder ir desbloqueando el acceso a las más complicadas. Para que os hagáis una idea de lo que tenemos que llevar a cabo en este título, tan pronto es necesario pasar por aros de colores que se encuentran repartidos por los escenarios como aterrizar en pleno mar (amerizar, vamos) o acertar a golpear (o explotar) globos gigantes. Cada misión supone un reto distinto, lo que hace que la jugabilidad sea bastante fresca en todo momento.

A este último hecho también contribuye la gran diferencia existente en el manejo de cada una de las tres especialidades. Controlar la avioneta difiere mucho de hacer lo propio con el jet-pack y el ala delta, teniendo que amoldar nuestra habilidad con la cruceta de control o el stick analógico a cada una de estas clases de aparatos. Y en función de nuestro nivel de pericia, obtendremos diversas recompensas, como diferentes tipos de medallas. Eso sí, llegados a este punto conviene señalar que el nivel de dificultad que ostenta el cartucho es más bien bajo, ya que se trata de un juego familiar, por lo que los usuarios más expertos solo encontrarán un verdadero reto si quieren obtener las medallas de oro en cada una de las misiones.

Bellos parajes

La experiencia de vuelo en PilotWings Resort es increíblemente relajada. Es de esos juegos que inducen al relax mientras jugamos. ¿Y cómo consigue tal fin? Pues mostrando unos sencillos pero realmente evocadores paisajes de fondo, así como regalándonos suaves y amenas partituras.

Por todo esto, PilotWings Resort es un título realmente diferente y con personalidad. Puede que para algunos usuarios su propuesta les parezca demasiado simple, pero otros muchos la encontrarán bastante interesante por su originalidad.

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